El cambio en Andalucía se tambalea por las exigencias de Vox que el PP ve 'inaceptables'

El PP considera “inaceptable” el documento que Vox le ha entregado este martes para iniciar las negociaciones sobre el programa del futuro Gobierno andaluz, previas a la investidura del candidato popular, Juanma Moreno Bonilla. Entre las propuestas, hay algunas que podrían etiquetarse como ‘pintorescas’, pero hay otras de calado como la derogación de las leyes contra la violencia de género y la expulsión de 52.000 inmigrantes. Incluso algunas pretenden sentar las bases del ‘desmontaje’ del Estado de la Autonomías, que está recogido en la Constitución española pero que a Vox le gustaría liquidar. Y eso que el secretario general de la formación, Javier Ortega Smith, había avanzado antes de reunirse con su homólogo del PP, Teodoro García Egea, que sus únicas líneas rojas son las de la bandera española.

El documento, que el partido ultra ha colgado en su cuenta de Twitter, incluye las medidas más polémicas que ha ido avanzando Vox mientras permanecía al margen de la negociación entre el PP y Ciudadanos sobre su pacto de Gobierno como las que pretenden aniquilar décadas de lucha de las mujeres para que se reconozca que hay una violencia específica que se ejerce contra ellas simplemente por ser lo que son. Pero, además, arranca con la petición de una declaración institucional de la Presidencia de la Junta “a favor de la apertura de un proceso nacional de devolución al Estado” de competencias, entre ellas las de Educación, Sanidad, Justicia y Orden Público, así como la propuesta de reforma para suprimir el término “realidad nacional” del Estatuto de Autonomía andaluz. Inmediatamente después, se reclama una declaración institucional de la Junta “de condena al discurso de odio y exclusión que algunos líderes políticos y medios mantienen desde las elecciones del 2 de diciembre contra los votantes y representantes de Vox”.

El PP no ha tardado nada en distribuir este comunicado: "A Vox parece importarle más Vox que los andaluces. Se trata de un documento inaceptable por parte del PP. Varios de los puntos son un auténtico despropósito que el PP no puede respaldar. Con este documento Vox demuestra que no quiere un acuerdo. Si no cambia su postura, estará desperdiciando una oportunidad histórica para que haya un cambio en Andalucía después de casi 40 años de socialismo". Borja Sémper, portavoz del PP en el Parlamento vasco y uno de los principales dirigentes del partido que se opuso a aceptar las exigencias de Abascal y los suyos sobre violencia machista, ha vuelto a pronunciarse al hilo del documento.

Vox también se ha apresurado a replicar a través de las redes sociales:

Vox se refiere de esta manera al acuerdo programático pactado por el PP y Ciudadanos, que son los que van a formar Gobierno. A diferencia del tono áspero del PP, el partido naranja ha reaccionado con displicencia al documento de Vox. "No parece serio hablar de cambio de festivos cuando se está negociando un cambio en Andalucía con prioridades como la regeneración democrática, bajada de impuestos, autónomos, Educación e Igualdad", ha señalado en un comunicado, que es coherente con la actitud mantenida hasta ahora por Cs. Esta formación se ha negado desde un principio a aparecer en la foto con la extrema derecha y así lo ha reiterado este martes su líder, Albert Rivera. Su planteamiento es que Vox no pinta nada en el pacto que negocia con el PP puesto que no va a estar en el Ejecutivo andaluz y que su momento llegará después, cuando eche a andar la legislatura.

Es más o menos lo que también ha dicho García Egea en una comparecencia antes de reunirse con Ortega Smith, aunque es evidente que el PP tiene mucha más ansiedad por garantizarse los doce votos de Vox que le den la presidencia de la Junta. Por eso, García Egea ha apelado con insistencia a la responsabilidad de los de Abascal. Egea ha subrayado la necesidad de cerrar ya los acuerdos y no “defraudar” el cambio de gobierno que según el PP votaron los andaluces el pasado 2 de diciembre. Una posible candidatura de Susana Díaz a la investidura sería “un desastre” y si Moreno no es aspirante con mayoría suficiente para el próximo día 16, será “un mal presagio” sobre las posibilidades del cambio.

Contra las mujeres, la inmigración, la memoria histórica, Canal Sur...

Volviendo al documento que ha desatado la tormenta, la formación que lidera Santiago Abascal asegura que no prestará apoyo parlamentario para la “implantación, asignación de presupuesto y/o desarrollo” de las leyes, que califica de “ideológicas”. En concreto, pide que se sustituya la norma sobre violencia de género por una ley “que no prejuzgue el sexo del agresor, respete adecuadamente la presunción de inocencia, no instituya una enorme burocracia “de género” y no facilite la lluvia masiva de subvenciones a las asociaciones de feminismo supremacista”. Vox, en definitiva, sigue empeñado en diluir la violencia machista en un tótum revolútum en el que se mezclan todo tipo de actos violentos. Es lo que llama “violencia intrafamiliar”, un concepto que en los últimos días sí ha asumido el PP en declaraciones del propio Pablo Casado, provocando que dentro del partido se levanten voces críticas que reclaman una clara diferenciación entre la violencia machista y esos otros tipos de violencia. Así lo han reclamado dirigentes del partido en Galicia, a quienes se ha unido este martes el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo.

El caso es que mientras pide la derogación de las leyes que protegen a las mujeres y la de memoria histórica andaluza, Vox propone una ley para proteger la cultura popular y las tradiciones del mundo rural, que incluya el flamenco y otras expresiones folklóricas, y otra de protección de la tauromaquia y de la actividad cinegética. Plantea, además, que sean expulsados 52.000 inmigrantes tras acusar a la Junta de Andalucía de encubrir la inmigración irregular, “pues posee -dice la formación de extrema derecha- la documentación necesaria” para llevar a cabo esas expulsiones y “no la comparte con la Policía”.

Otra de las propuestas se refiere a Canal Sur, la radiotelevisión pública autonómica, aunque, en lugar de reclamar su cierre como hizo en un principio, Vox pide que se reduzca su coste en al menos un 50 % y la eliminación de tres de los cuatro canales televisivos, así como liberalizar el régimen de concesión de licencias de radio y televisión. En el ámbito educativo, la formación ultra quiere implantar un "pin parental" para que los padres puedan "excluir a sus hijos de enseñanzas, charlas, talleres o actividades con carga ideológica o moral contraria a sus convicciones". La reducción del gasto político y del "gasto redundante", con recorte de un 75 % en subvenciones a partidos políticos, sindicatos patronales; rebajas fiscales, medidas contra la inmigración ilegal y la creación de una Consejería de Familia y Natalidad, se incluyen también en este documento, entre otras cuestiones.

Entre las reivindicaciones 'pintorescas', figura la de que el Día de Andalucía pase a celebrarse el 2 de enero, día en que se conmemora la toma de Granada y la culminación de la Reconquista, en lugar del 28 de febrero, festividad actual que recuerda la aprobación del Estatuto de autonomía de la comunidad. En concreto, el punto 13 de la propuesta, sobre la Fiesta Nacional y la Fiesta de Andalucía, señala que "el Día de Andalucía pasará del 28 de febrero al 2 de enero, en conmemoración de la culminación de la Reconquista". Añade que el 12 de octubre, Fiesta Nacional, se celebrará en las instituciones que dependan de la Junta de Andalucía, "incluidos los centros escolares, con prioridad sobre cualquier otra fecha, poniendo especial relevancia en la contribución histórica de los andaluces a la defensa de la unidad, libertad y prosperidad de España".

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