Rosalía pone el mundo a sus pies en el año en que Netflix conquistó el cine con 'Roma'

2018 también será recordado por ser el dominio de las mujeres en el panorama musical, el triunfo de series en español como 'La casa de papel', la crisis del Nobel de Literatura o el adiós de Montserrat Caballe, Aretha Franklin y Bernardo Bertolucci

El fenómeno cultural de 2018 tiene nombre propio: Rosalía. La cantante catalana, de tan sólo 25 años, ha conseguido revolucionar el panorama musical con su singular y atractiva fusión de flamenco, electrónica y ritmos urbanos. Ha entrado en el mundo de la música por la puerta grande y tiene a medio planeta rendido a sus pies con su segundo álbum, El mal querer, un disco-historia que reivindica la figura de la mujer empoderada, tal y como se ve ella a sí misma, y uno de los mejores álbumes del año según el diario The New York Times.

Su cuidada e innovadora propuesta estética se plasma también en videoclips como el de Malamente, una canción que ha elevado el grito de “¡Tra, tra!” a los altares. Pienso en tu mirá y Di mi nombre siguieron la estela como antesala a la publicación de un disco del que todo el mundo hablaba. Con solo tres canciones, una campaña de marketing perfecta y mucho duende, Rosalía ya se había convertido en un fenómeno cultural y social cuando logró congregar a 11.000 personas en la plaza de Colón de Madrid a dos días del estreno de su esperadísimo álbum.

De esta forma, llegó su espaldarazo internacional al coronarse como la primera española en ganar dos Grammys Latinos, además de dejar una actuación para el recuerdo en la ceremonia de entrega de los MTV Europe Music Awards 2018, una prueba de fuego que la ha convertido en el acontecimiento musical español del siglo XXI. Su fulgurante y arrollador éxito tendrá continuidad en 2019, el año en el que se consagrará definitivamente, ya que será cabeza de cartel de uno de los festivales más prestigiosos de España, el Primavera Sound.

Al margen de Rosalía, otra de las grandes protagonistas del año ha sido la rapera Cardi B, que se ha convertido en toda una revelación siguiendo los pasos de otros iconos femeninos del hip-hop como Lauryn Hill o Missy Elliott.

Las reconocidas revistas norteamericanas Rolling Stone y Billboard han considerado el disco debut de Cardi B, Invasion of Privacy, como el mejor de este año. Completan el podio Golden Hour, de Kacey Musgraves, y Sweetener, de Ariana Grande, que en este 2018 se ha consolidado como una de las mejores voces del pop en los últimos tiempos y un referente de la escena actual.

Otra cantante, en este caso Janelle Monáe, ha logrado con su disco Dirty Computer el elogio unánime de la crítica por su mezcla de música negra y ambigüedad sexual. Ya hay quienes la ven ocupando el trono del malogrado Prince.

En el año musical más femenino y plural destaca el regreso de la australiana Courtney Barnett, una de las últimas esperanzas del rock ‘indie’. Otra que regresó tras más de 8 años de sequía discográfica fue la sueca Robyn con su vuelta a la electrónica. En la lista de mujeres que han dejado huella en los últimos doce meses se encuentran también Dua Lipa, Beyoncé, la rapera Noname, las latinas Kali Uchis y Mon Laferte, y la revelación del Rythm & Blues Jorja Smith.

En España, más allá de El mal querer de Rosalía, destacan el regreso de uno de los artistas más personales del panorama musical patrio, Nacho Vegas. Su Viotética es un álbum doble plagado de canciones impregnadas de intimidad y costumbrismo.

En la selectiva lista de los mejores discos nacionales tampoco podían faltar Air, de Morgan, o El astronauta, de Zahara. Los regresos de Christina Rosenvinge (Un hombre rubio), Coque Malla (Irrepetible) e Iván Ferreiro (Cena recalentada) también convencieron en este 2018, sin olvidar los últimos discos de Soleá Morente (Ole Lorelei), Los Hermanos Cubero (Quique dibuja la tristeza) y Sr. Chinarro (Asunción).

2018 fue un año de grandes conciertos en España. Las giras de U2 y Pablo Alborán han sido las que más han gustado, según una encuesta realizada por Ticketmaster. Los conciertos de Beyoncé y Jay-Z o Bruno Mars también están entre los más destacados del año, al igual que los shows de bandas legendarias como Iron Maiden o Guns N'Roses.

Los fans de los festivales de música volvieron a tener una cita en el Sonar de Barcelona, el BBK Live de Bilbao o el FIB en Benicàssim. La tercera edición del Mad Cool, convertido ya en el festival más potente del país, deparó un cartel espectacular con unos Pearl Jam en plena forma, Arctic Monkeys, Franz Ferdinand, Queen of the Stone Age, Kasabian o Depeche Mode.

'Roma', la indiscutible película del año

Es turno de echar la vista atrás a doce meses de grandes películas. Y la aclamada Roma es, sin lugar a dudas, el filme del año. Lo es por su incuestionable calidad artística y por el debate que ha generado en todo el mundo, que la han convertido en un fenómeno social.

La película de Alfonso Cuarón derrocha belleza y toda en ella suena a verdad. Se trata de una magistral lección de cine en la que el director mexicano realiza una oda al matriarcado en el que se crio. La influencia de Luis Buñuel y los neorrealistas italianos están patentes en este retrato certero e hiperrealista sobre los conflictos domésticos y las jerarquías sociales en la convulsa Ciudad de México de los años 70. Mención aparte es su inconmensurable protagonista, una desconocida Yalitza Aparicio que ha cambiado la docencia por el cine.

A Netflix le ha salido redondo hacerse con los derechos de distribución de Roma, aunque no sin polémica. La película ha estado disponible de manera global en la plataforma de streaming desde el 14 de diciembre y su exhibición en salas de cine se vio muy reducida (en España sólo tres cines la han proyectado). Una peculiaridad que ha provocado un intenso debate sobre su estrategia de comunicación y los pasos que se han de dar en el futuro para distribuir una película.

Por todo ello, Roma es la cinta del año, prometiendo además dar mucha guerra en la temporada de premios. Por el momento, ya se ha alzado con el León de Oro en el pasado Festival de Venecia, ha recibido tres nominaciones a los Globos de Oro y es la gran favorita para ganar el Oscar a la mejor película extranjera. En los circuitos especializados ya hablan de que el filme de Cuarón podría trascender de categoría e irrumpir en las candidaturas de mejor película, mejor director o mejor actriz.

Otra de las películas más aplaudidas del año tiene también firma mexicana, la de Guillermo del Toro. La forma del agua es un canto al diferente y un relato sobre la compasión. Su gran fuerza visual se vio justamente recompensaba en los Oscar de este año y se proclamó la gran triunfadora con cuatro estatuillas.

Entre las aspirantes a arrebatarle el eunuco dorado a La forma del agua figuraban varias películas de éxito y crítica que son también títulos imprescindibles en 2018. El cine de autor se coló entre las candidatas de la mano de Call me by your name, un hermoso y emocionante despertar a la vida, al amor y al sexo, aderezado por una delicada banda sonora, una fotografía sublime y la sutil interpretación de Timothée Chalamet. La escena final de la película de Luca Guadagnino perdurará en la memoria de muchos espectadores con el joven Elio llorando desconsoladamente durante los cuatro minutos de duración del plano fijo.

Lady Bird y El hilo invisible, pese a que ambas se fueron con las manos vacías de los Oscar, son dos de las películas más destacadas del año. La primera es un conmovedor relato acerca de las relaciones que nos modelan, mientras que la segunda, dirigida por el casi siempre genial Paul Thomas Anderson e interpretada por el camaleónico Daniel Day-Lewis, es un cuento perverso y sofisticado de una belleza que hipnotiza y arrebata.

El cine ‘indie’ tuvo un lugar privilegiado este año gracias a las estupendas The Florida Proyect y The Rider. La primera se erige en un auténtico estudio sociológico sobre las clases más bajas de EEUU sin miradas sentimentalistas ni compasivas, o cómo contarnos el drama de una infancia desde la irreverencia, el juego y la ternura. El ángel de la guarda Willem Dafoe está inmenso, al igual que la pequeña Brooklyn Prince.

The Rider, por su parte, explora también sin miradas inmisericordes esa América olvidada. La crítica la ha recibido como una de las mejores películas independientes de la última década y tiene mucho que decir en las próximas nominaciones a los Oscar. Terrence Malick y John Cassavettes pueden estar satisfechos con su legado al visionar este gran filme.

Por su parte, el cine europeo tiene también mucho que celebrar con la variada cosecha de este 2018. Es unánime por la crítica considerar que la polaca Cold War es el título del año en el Viejo Continente. Tras arrasar en los Premios del Cine Europeo, suena con fuerza para disputarle a Roma el Oscar a la mejor película extranjera. La belga Girl y las francesas 120 pulsaciones por minuto y Custodia Compartida se encuentran también en la selecta lista de las películas del año.

Las películas de superhéroes han marcado el cine en un año en el que la estrella de Star Wars ha empezado a perder su brillo y en el que Vengadores: Infinity War fue la cinta más taquillera, con 2.46 millones de dólares en todo el mundo. La segunda película más exitosa fue otra apuesta de Marvel, Black Panther, con cerca de 1.350 millones. Tampoco puede quejarse el español Juan Antonio Bayona, que con Jurassic World: El reino caído logró superar los 1.000 millones de dólares de taquilla.

Más allá del cómic y los superhéroes, Freddy Mercury ‘resucitó’ como el gran superhéroe de la música que fue, de la mano de Rami Malek en Bohemian Rhapsody, que ya es el biopic más taquillero de la historia del cine. La película ha hecho las delicias de los amantes de Queen, pero también ha llevado la música de la genial banda británica a una nueva generación. Es tal el éxito de la cinta que la canción que le da título se ha convertido en la más escuchada del siglo XX. Ahí es nada.

Otro musical, en este caso Ha nacido una estrella, dirigida y coprotagonizada por Bradley Cooper, se encuentra entre las favoritas de los espectadores de medio mundo gracias, en buena medida a su protagonista, Lady Gaga, que ha probado suerte en el cine e incluso podría aspirar al Oscar a la mejor actriz.

Entre las propuestas cinematográficas que más han gustado este año en España figuran la película más taquillera del año y gran favorita para los Goya, Campeones, de Javier Fesser. Le siguen, en cuanto espectadores se refiere, SuperLópez, protagonizado por Dani Rovira, y El mejor verano de mi vida.

La crítica se ha rendido a El Reino, el demoledor retrato de la corrupción en España dirigido por Rodrigo Sorogoyen. También ha cosechado muy buena prensa Carmen y Lola, la ópera prima de Arantxa Etxevarría sobre el amor lésbico de dos jóvenes de etnia gitana, al igual que Yuli, el viaje temporal a través de la vida del bailarín cubano Carlos Acosta dirigido por Iciar Bollaín. El incomprendido Iñaki Lacuesta por fin ha tenido el reconocimiento de la crítica y el público con Entre dos aguas.

La ficción en español conquista la televisión

El éxito televisivo este año tiene acento español gracias a La casa de papel y la mexicana La casa de las flores, dos series muy aplaudidas que ponen de manifiesto la diversificación creciente de la ficción televisiva.

La sorpresa del año ha sido la serie española La casa de papel, que se ha convertido en un fenómeno a nivel internacional, en la serie más vista en la historia de la Netflix y en la ganadora del Emmy Internacional a mejor drama. Todo un éxito para la ficción española.

Netflix volvió a dar con la clave del éxito con otra casa, en este caso de las flores, una comedia que actualiza el género de la telenovela y que cuenta en su elenco con una de las reinas de los culebrones, Verónica Castro.

No hay dos sin tres. Netflix dejó para el final del año otra de sus grandes apuestas, Elite. La serie española sobre las idas y venidas de los alumnos del exclusivo colegio La Encinas no es la mejor ficción de la historia ni los críticos escribirán bondades acerca de ella, pero logra fidelizar vertiginosamente a un público joven ávido por devorar sus capítulos. Sus protagonistas se han convertido de la noche a la mañana en ídolos de masas y sus cuentas de Instagram echan humo por la legión de fans que siguen todos sus pasos. Aguarda una segunda temporada para 2019.

Movistar + también ha logrado una buen puñado de series este año. Una de las más gratas sorpresas ha llegado de la mano de Paco León y su Arde Madrid. Esta comedia ha llegado a la pequeña pantalla como una bocanada de aire fresco que no se parece a nada antes visto. Se trata del retrato de una época muy convulsa en la que chocan la represión de la dictadura franquista y el universo de Ava Gardner y su oda a la vida, todo ello entre los cócteles de Chicote, tablaos flamencos y clases de la Sección Femenina.

La gran oferta de Movistar + en 2018 la han completado La Peste, El día de mañana y Gigantes. Atresmedia, por su parte, ha triunfado con la serie Fariña y Fox con la tercera temporada de Vis a Vis.

La ficción española ha logrado hacerse un digno hueco en la oferta televisiva, aunque por ahora sigue el dominio anglosajón con nuevas propuestas como Maniac, Heridas Abiertas o Homecoming.

Una de las series más destacadas del año en Netflix ha sido Maniac, una extraña distopía ochentera protagonizada por la oscarizada Emma Stone y Jonah Hill. Aunque no son dos productos al uso, la serie documental Wild Wild Country y la ficción de terror La maldición de Hill House también han encontrado cientos de miles de adeptos. El asesinato de Gianni Versace, también de Netflix y con Penélope Cruz y Ricky Martin en el reparto, ha funcionado muy bien entre público y crítica. Prueba de ello son sus cuatro nominaciones a los Globos de Oro.

La otra gran plataforma, HBO, ha dejado huérfanos a millones de seguidores de Juego de tronos, que tendrán que esperar hasta abril de 2019 para el desenlace de la serie. Pero a falta de las andanzas de los Siete Reinos, Westworld y El cuento de la criada han llenado el vacío que ha dejado la serie basada en las novelas de George R. R. Martin, aunque con menos éxito que en sus primeras temporadas.

Entre las nuevas propuestas de HBO han destacado Homecoming, la historia de suspense psicológico que convenció a Julia Roberts para dar el salto a la televisión; el thriller Heridas Abiertas, con Amy Adams al frente, y Killing Eve, un duelo entre una agente del MI5 y una psicópata, que poco a poco ha ido conquistando a la audiencia.

Un año literario marcado por el escándalo en el Nobel de Literatura

Mientras en todo el mundo el libro más vendido de 2018 fue Becoming, las memorias de la exprimera dama de Estados Unidos Michelle Obama, en España el número uno fue el Premio Planeta de este año, Yo, Julia, la última novela histórica de Santiago Posteguillo.

El año literario en España ha estado marcado por Ordesa, la novela más personal del escritor Manuel Vilas y que rápidamente se ha convertido en un libro de referencia para el público y la crítica. En un año en el que el movimiento Me Too ha invadido todas las parcelas en el mundo de la cultura, Mujeres y poder, de Mary Beard, ha sido uno de los libros más destacados. También lo han sido Una noche en el paraíso, de Lucía Berlín, y Cara de pan, de Sara Mesa.

En cuanto a los galardones más importantes de las letras españolas, Alejandro Palomas se alzó con el Premio Nadal por su novela Un amor. El Premio Cervantes fue a parar a la poeta uruguaya Ida Vitale, mientras que el Premio Nacional de las Letras recayó en otra mujer, Francisca Aguirre.

Este año, en un hecho casi sin precedentes, no se entregó el Premio Nobel de Literatura por un escándalo sexual que llevó a la Academia del Nobel de Literatura a la peor crisis de su historia. La medida implica que el próximo año se otorgarán dos galardones, el correspondiente a 2018 y el de 2019. La última vez que no se otorgó el premio fue en 1943, en el momento álgido de la Segunda Guerra Mundial.

Oviedo se rinde a Scorsese

El director Martin Scorsese fue galardonado con el Premio Princesa de Asturias de las Artes 2018 como renovador y figura indiscutible del cine estadounidense. El cineasta, ganador de un Oscar y tres Globos de Oro, se sumaba así a la nómina de directores reconocidos con este galardón, el último de ellos Francis Ford Coppola, que lo obtuvo en 2015, el austriaco Michael Haneke, en 2013 y Woody Allen, en 2002.

Reconocido en todo el mundo como uno de los mejores directores de la historia del cine, Scorsese ha dirigido más de una veintena de largometrajes, entre los que destacan obras maestras como Taxi Driver, Toro Salvaje o Uno de los nuestros.

El Princesa de Asturias de las Artes es un justo reconocimiento al cineasta italoamericano, que en la rueda de prensa previa a la ceremonia de entrega en el Teatro Campoamor no dudó en cargar contra la política migratoria del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Un año de grandes pérdidas

Un año más el mundo de la cultura ha lamentado la pérdida de un buen número de figuras relevantes del cine, la música y la literatura.

2018 fue el año en el que despedimos a la gran Montserrat Caballé, pero el mundo de la cultura también perdió a Aretha Franklin, María Dolores Pradera, Charles Aznavour, Stan Lee o Bernardo Bertolucci.

Ha sido un año duro especialmente para la música, que dijo adiós a una de las mejores cantantes líricas de la historia, Montserrat Caballé. Su voz se apagó para siempre el pasado 6 de octubre a los 85 años de edad, pero en la memoria colectiva permanecerán sus brillantes interpretaciones de Rossini, Bellini, Donizetti, Verdi y Puccini, al igual que sus grandes representaciones en los teatros más prestigiosos del mundo como La Scala de Milán, la Ópera de París o el Metropolitan de Nueva York.

El soul también lloró la muerte de su gran diva: Aretha Franklin. La hija del predicador se convirtió en la ‘reina del soul’ gracias a su portentosa voz y éxitos como Spanish Harlem, (You make me feel like) A Natural woman y, sobre todo, Respect, un poderoso himno feminista que también fue abrazado por el movimiento de derechos civiles.

El legado de la inmensa Aretha Franklin forman parte por derecho propio de la historia de la música, al igual que el legendario Lucho Gatica, sin duda el cantante que mejor supo interpretar el bolero, con permiso de Armando Manzanero.

Con su habitual discreción, María Dolores Pradera también dijo adiós el pasado 28 de mayo. La gran dama de la canción feneció a los 93 años dejando a sus espaldas una larga trayectoria artística de casi 70 años y 40 discos, y cosechando numerosos premios y distinciones, entre ellos un Grammy a la Excelencia Artística por toda su carrera profesional.

Francia lloró la muerte de Charles Aznavour, el padre de la canción gala del siglo XX. El cantante, compositor, actor y novelista de origen armenio falleció a los 94 años, aunque estuvo al pie del cañón hasta casi en el último momento. Con más de 1.200 canciones, 80 películas, 294 álbumes, centenares de discos de oro, platino y diamante y miles de conciertos en 94 países, su obra solo es comparable a la de sus antecesores Edith Piaf, Maurice Chevalier o Charles Trenet.

A principios de año, la prematura muerte a los 46 años de la cantante irlandesa Dolores O’Riordan golpeaba duramente a todos los seguidores de The Cranberries. Su carismática voz había deslumbrado con aquel Zombie que en los años 90 dio la vuelta al mundo. A partir de ahí, The Cranberries se convirtió en una de las bandas de pop rock más exitosas de la década, llegando a vender más de 40 millones de discos en todo el mundo.

El dance quedó conmocionado por el fallecimiento de Avicii, uno de los DJ más aclamados de los últimos años. Con tan sólo 28 años, el músico sueco dejaba huérfanos a millones de seguidores de la música electrónica. Pocos días después de su deceso, la familia confirmaba en una carta que se había suicidado con el cristal de una botella rota porque "no estaba hecho para la máquina de negocios en la que se encontraba". En el texto, se describía a Avicii como "un tipo sensible que amaba a sus admiradores, pero evitaba ser el centro de atención".

El mundo del cine se tiñó de luto por la pérdida de grandes figuras del séptimo arte, como los cineastas Milos Forman y Bernardo Bertolucci. El primero, de origen checo, alcanzó la fama en Hollywood con dos obras maestras como Alguien voló sobre el nido del cuco y Amadeus, por las que logró un buen puñado de Oscar, incluidos el de la mejor película y dirección.

Bertolucci, por su parte, falleció el pasado noviembre a la edad de 77 años. El último ‘gran maestro’ del cine italiano fue uno de los cineastas más influyentes de la segunda mitad del siglo XX, con películas como El último tango en París, Novecento o El último Emperador. Sus obras nunca dejaron indiferentes, suscitando enormes polémicas como El último tango en París, la tormentosa historia de amor protagonizada por Maria Schneider y Marlon Brando que fue censurada en España.

En Hollywood, tuvieron que lamentar la pérdida del actor, director y productor Burt Reynolds. Convertido rápidamente en símbolo sexual, el actor vivió su época dorada durante la década de 1970 y principios de 1980 gracias a películas que fueron número uno en la taquilla estadounidense como Los caraduras o Los locos del Cannonball. Aunque sus mejores actuaciones pertenecen a Deliverance o la del director de cine pornográfico que interpretó en Boogie Nights.

El mundo de las letras también sufrió pérdidas notables, como la del gran retratista de la sociedad estadounidense y eterno candidato al Nobel Phillip Roth o el novelista y periodista Tom Wolfe, considerado autor de La hoguera de las vanidades y precursor del Nuevo Periodismo

La literatura latinoamericana dijo adiós a tres grandes escritores que fueron galardonados con el Premio Cervantes: el ‘antipoeta’ e irreverente escritor chileno Nicanor Parra y los mexicanos Sergio Pitol y Fernando del Paso.

También hubo que lamentar la muerte de una leyenda del cómic, el estadounidense Stan Lee, creador de superhéroes como Spider-Man, El Increíble Hulk, Thor, Deadpool, Los X-Men o Los Cuatro Fantásticos y el artífice de revolucionar las bases del noveno arte con la creación de Marvel.