El cierre de Gobierno de EEUU arrastra a las Bolsas del mundo y empaña la Navidad

Las celebraciones de Navidad en EEUU se están viendo empañadas por el cierre de la Administración, que este martes entra en su cuarto día y que ha dejado sin fondos al 25 % de los servicios gubernamentales, provocando hasta la clausura del famoso abeto navideño de la Casa Blanca. Sus luces rojas y verdes permanecen apagadas mientras Wall Street y las Bolsas del resto del planeta se desploman por el ‘efecto dominó’. En España, el Ibex cerró el día de Nochebuena con una caída del 0,89%, ahondando un poco más en las pérdidas del año (-15,56%) y situándose en el nivel más bajo desde agosto del 2016.

Este lunes, Wall Street cerró con fuertes pérdidas y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, descendió un 2,91 %, en la peor víspera de Navidad de la historia de los mercados y con todos los indicadores principales en zona bajista pese al intento del secretario del Tesoro de tranquilizar a los bancos. Según datos al término de la sesión, que el 24 de diciembre opera hasta media sesión por ser víspera de Navidad, el Dow Jones retrocedió 653,17 puntos, hasta los 21.792,20, mientras que el selectivo S&P 500 bajó un 2,71 o 65,52 unidades, hasta 2.351,10, y el índice compuesto del mercado Nasdaq perdió un 2,21 % o 140,08 enteros, hasta los 6.192. Todos los sectores económicos terminaron el día en rojo, y destacaron por sus pérdidas el sector de servicios públicos (-4,26 %), el energético (-4,02 %), el inmobiliario (-3,72 %), el industrial (-3,14 %) y el de bienes esenciales (-2,98 %).

Después, ya en pleno día de Navidad, la Bolsa de Tokio registraba un fuerte descenso a media sesión, con una caída del 5,05 % en su principal indicador, el Nikkei, que se situaba por debajo de los 20.000 puntos por primera vez desde septiembre de 2017. Coincidiendo con la suspensión de las operaciones por el descanso de media sesión, el Nikkei 225, que agrupa a los valores más representativos del mercado, perdía 1.018,74 puntos, hasta 19.147,45 enteros. Por su parte, el Topix, que incluye a las firmas con mayor capitalización bursátil, retrocedía a la misma hora 74,27 puntos o un 4,99 %, hasta 1.413,92 unidades. La pronunciada caída comenzó justo desde el inicio de las operaciones, ya que nada más empezar las negociaciones el Nikkei bajó por debajo de los 20.000 puntos.

En cuanto a la Bolsa española, más de una veintena de valores del Ibex cerraron el lunes en rojo, entre ellos los grandes del parquet. Lideró las pérdidas la aerolínea IAG con una pérdida del 3,65%. Los grandes bancos acabaron la sesión -que por ser Nochebuena se clausuró a las dos de la tarde- con caídas: el Santander perdió un 0,99%, el BBVA un 1,31% y CaixaBank un 2,43%. “Las pérdidas del Ibex no son buenas noticias porque tradicionalmente las últimas sesiones del año suelen ser alcistas. Es preocupante la deriva del Ibex”, dice Luis Benguerel, analista de Anatea Gestión. Para Jaume Puig las últimas caídas responden a “falsos temores”, por lo que debería recuperarse el mercado unos seis meses después de haber comenzado esta fase bajista, hacia el próximo mes de marzo. Apenas quedan sesiones en la bolsa para maquillar las pérdidas del Ibex: 2019 será otro año.

El caso es que la inestabilidad procedente de Estados Unidos y de su sistema bancario no ha ayudado. Frankfurt estaba cerrado el lunes mientras que París se dejó un 1,45% y Londres un 0,52%. El cierre de Gobierno no ha hecho sino añadir incertidumbre a una situación que ya era de por sí complicada, marcada por la intranquilidad de los inversores que llevan semanas preocupados por los síntomas de desaceleración del crecimiento económico a nivel internacional y las tensiones comerciales de EEUU con China.

El presidente Donald Trump ha llegado a compadecerse de sí mismo por estar “completamente solo” en la mansión presidencial y se ha desahogado en Twitter: “Estoy todo solo (pobre de mí) en la Casa Blanca esperando que los demócratas vuelvan y hagan un trato para la seguridad de la frontera, necesaria desesperadamente. Si, en algún momento, los demócratas no quieran llegar a un acuerdo, le costará a nuestro país mucho más dinero que el muro fronterizo. ¡Qué locura!”.

Hay mucho nerviosismo en los mercados pero también en la Casa Blanca. Trump echa la culpa de todo lo que está hundiendo a los mercados al presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, a quien no hace mucho atribuía el éxito de que Wall Street no dejara de ganar dinero. De hecho, ha considerado que “el único problema” de la economía estadounidense es la Fed porque ese organismo “no tiene tacto con el mercado” y tampoco “entiende” las disputas comerciales en las que está inmerso el país. Es un ataque en toda regla contra Powell, al que no puede cesar de forma presidencial.

Tal es la situación en la Casa Blanca que el secretario del Tesoro de EEUU, Steven Mnuchin habló el pasado fin de semana por teléfono con los directores de los seis principales bancos estadounidenses en un intento por ofrecer tranquilidad a los mercados. Mnuchin les dijo que convocará una reunión de reguladores financieros para discutir formas de garantizar “las operaciones normales del mercado”.

Todo esto ha generado aún más temores entre los inversores. Un dato relevante es que el lunes, por tercer día consecutivo, más de 2.600 acciones cotizadas en la Bolsa de Nueva York alcanzaron mínimos de 52 semanas, lo que refleja una gran cantidad de ventas como no se han visto en el mercado desde el pero momento de la crisis financiera de hace una década.

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