Turquía intensifica sus amenazas de intervenir en Siria tras la retirada de EEUU

El ministro de Defensa turco, Hulusi Akar, dijo este jueves, horas después de que EEUU anunciara la retirada de sus tropas de Siria, que el Ejército turco "enterrará" a lo miembros de la milicia kurdosiria de las YPG, aliada de Washington, que permanezcan en zonas fronterizas con Turquía.

El repliegue de las tropas estadounidenses, que hasta ahora han apoyado a las YPG en su lucha contra el grupo terrorista Estado Islámico (IS), se produce en el momento en el que Ankara amenaza con llevar a cabo una operación militar en el norte de Siria contra las Unidades de Protección del Pueblo (YPG).

El ministro turco reiteró que el Ejército turco avanza en la preparación de esa ofensiva contra las milicias kurdosirias, que Ankara considera terroristas por su vinculación con el proscrito Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), la guerrilla kurda en Turquía.

“Ahora tenemos Manbech y el este del Éufrates frente a nosotros. Estamos trabajando intensamente en esta cuestión”, afirmó Akar en unas declaraciones efectuadas en Doha y divulgadas por la agencia semioficial turca Anadolu.

“Parece que (las YPG) han excavado algunas zanjas en Manbech y al este del Éufrates. Pueden cavar túneles o zanjas si lo desean, cuando llegue el momento oportuno serán enterrados en esas zanjas que han cavado. Que nadie lo dude”, señaló el ministro.

El presidente de EEUU, Donald Trump, proclamó el miércoles, en un tuit, la derrota del EI en Siria, y poco después la Casa Blanca aseguró que el repliegue de las tropas estadounidenses ha comenzado ya en el país árabe.

Anadolu informa este jueves de que el ministro de Exteriores turco, Mevlüt Çavusoglu, habló por teléfono con su homólogo estadounidense, Mike Pompeo, poco después del citado anuncio de Washington, pero sin dar detalles sobre la conversación mantenida.

El apoyo de EEUU a las YPG ha provocado en más de una ocasión tensiones con Turquía, que aspira a forzar la retirada de esas milicias de los territorios cercanos a su frontera.

Sin embargo, las relaciones entre ambos países han experimentado una mejora desde la reciente puesta en libertad del pastor estadounidense Andrew Brunson, quien pasó dos años encarcelado en Turquía.

Entre otros delitos, la Justicia turca acusa a Brunson de terrorismo por su supuesta vinculación al predicador islamista Fethullah Gülen, a quien Ankara achaca el intento de golpe de Estado de julio de 2016.

“A pesar de que tenemos puntos de vista diferentes en varios temas, hemos dado pasos hacia adelante. Hay un proceso de desarrollo positivo. El ambiente es mucho mejor que hace dos meses”, declaró el pasado martes Mevlüt Çavusoglu.