Torra exige a Buch que depure Interior y Mossos y CUP reclaman la dimisión del consejero

El papel del consejero de Interior de la Generalitat no es el más cómodo de un Govern cuyo presidente tiene vocación de activista y la demuestra animando sin reparos a la movilización callejera. Del consejero, Miquel Buch, dependen los Mossos d’Esquadra, que entre sus funciones tienen la de reprimir protestas violentas como las que suelen protagonizar las organizaciones que sirven de apoyo al independentismo. Eso es lo que ocurrió el jueves cuando los radicales actuaron contra manifestaciones que se habían convocado en apoyo de la Constitución. No es la primera vez que sucede pero, esta vez, parece que la actuación de la policía autónoma puede desencadenar una crisis en el equipo dirigido por Quim Torra.

Todo indica que las cargas de los Mossos en Girona y Terrassa tendrán consecuencias. El presidente de la Generalitat le ha dado cuatro días al conseller Buch para que haga cambios en Interior. De no producirse esas modificaciones será el mismo Torra el que tome la decisión, según ha avanzado TV3. Ambos tienen previsto reunirse el próximo domingo para, como poco, revisar los protocolos de actuación de los Mossos.

Torra se ha referido a las polémicas cargas de los Mossos en las manifestaciones antifascistas del Día de la Constitución desde Eslovenia, en un encuentro con periodistas. No es la primera vez que se produce un ‘desajuste’ entre las opiniones del ‘president’ y la actuación de los Mossos, debido sobre todo a la pasión con la que Torra agita a las masas y su silencio vergonzante ante los excesos que cometen, por ejemplo, los CDR, los Comités de Defensa de la República entre cuyos miembros ha reconocido que tiene algunos familiares. El ‘desajuste’ se produjo también con motivo del 1-O cuando, después de un fin de semana en el que ya había habido conatos de incidentes entre los CDR y la policía catalana, Torra les dijo a los radicales: “Apretad, hacéis bien en apretar”. Era el 1 de octubre de 2018 y esa misma noche estalló la violencia en las proximidades del Parlament con un intento de asalto a la Cámara.

Este mismo viernes, el consejero Buch ha sido entrevistado en “La mañana de Catalunya Radio” y “Las mañanas” de TV3. El consejero, que probablemente ya había recibido el aviso de su jefe, ha hecho unas declaraciones que han levantado ampollas en su departamento ya que ha asegurado que no le temblará el pulso “para echar a agentes de la Brigada Móvil de los Mossos (BRIMO)”. “Hay imágenes que no gustan ni a la sociedad, ni al cuerpo, ni a mí mismo, ni al presidente, ni al Govern”, ha admitido, aunque ha justificado que era necesaria la intervención policial para evitar que dos grupos de manifestantes antagónicos se enfrentaran. Por ello, ha afirmado que analizarán las imágenes grabadas por los Mossos d’Esquadra pero también las que han emitido los medios de comunicación y las que circulan por redes sociales.

Ha subrayado que la policía catalana no tuvo más remedio que actuar con fuerza para evitar el enfrentamiento: “Si este grupo de antifascistas radicales llegan a traspasar el cordón policial, seguramente hubiéramos tenido hoy la noticia de un enfrentamiento violento que creo que no nos ayuda ni como país, ni como proceso democrático y pacífico”. Ha augurado que si se producen enfrentamientos violentos “a quien no ayudaría en ningún caso es a los presos políticos y concretamente a los que están en huelga de hambre, que están haciendo una protesta pacífica”, ha alertado.

Sobre la postura de Torra, ha señalado que han estado “en contacto permanente” y se reunirán este domingo, aunque ha evitado explicar si el presidente le ha pedido realizar cambios en la dirección de los Mossos, aunque si se toman decisiones se comunicarán al Gobierno regional en el Consejo Ejecutivo del martes, ha apuntado.

Las cargas en Girona y Terrassa terminaron con dos manifestantes detenidos y numerosos heridos, entre los que se encuentran algunos agentes de la Brigada Móvil y la diputada de la CUP María Sirvent, que recibió el impacto de una pelota de goma en una mano, tal y como ella misma ha mostrado en las redes sociales.

“Esto es sólo un pequeño ejemplo de las decenas de heridas en las cargas de los @mossos durante las protestas contra el fascismo. Algunas de ellas graves. Hasta cuando @govern? # BuchDimissió”, ha escrito la CUP. Buch ha contado que llamó anoche a Sirvent y que ambos conversaron sobre el estado de salud de la diputada aunque no abordaron la demanda de los ‘cupaires’ de que el consejero dimita, ya que se emplazaron a tratar el resto de temas en otro momento. El responsable de Interior ha precisado que hay casi una veintena de agentes de mossos heridos, dos de ellos trasladados a centros hospitalarios por lesiones más graves, y las dos detenciones realizadas “han quedado sin efecto”.

El caso es que Buch se ha colocado justo en el centro del fuego cruzado entre los sectores más radicales del independentismo y el Govern. Entre los primeros, el diputado de la CUP Carles Riera ha pedido el cese “inmediato” del conseller. “Si una de las heridas no fuera una diputada, el Govern no hubiera reaccionado”, ha considerado en rueda de prensa y ha cifrado en una cincuentena los heridos por la represión policial, uno de ellos hospitalizado “en situación crítica”. Paralelamente Arran, la organización juvenil vinculada a la CUP que ha intensificado las presiones para que Buch dimita. “Quien da las órdenes es el consejero. Quien debe dimitir es @MiquelBuch. El problema es el modelo policial y la BRIMO en sí misma”, ha escrito en Twitter aplicando los principios básicos de la ideología antisistema.

Por su parte, el Sindicato de Policías de Cataluña (SPC) ha catalogado de “menosprecio continuo” las palabras del conseller de Interior y ha asegurado que a ellos tampoco “les temblará” el pulso para pedir su dimisión. “Buch, más que conseller de Interior, parece que es conseller de los CDR (Comités de Defensa de la República)”, considera el SPC. Este sindicato policial ha lamentado los incidentes que tuvieron lugaren Girona y ha cargado contra los miembros de los CDR que protagonizaron los disturbios, acusándoles de utilizar “todo tipo” de materiales para atacar a los agentes lo que provocó algunas fracturas óseas.

Los policías han criticado a Buch por “amenazar” a aquellos que únicamente “cumplen órdenes” y hacen su trabajo de forma “correcta”. El colectivo ha aprovechado para mostrar su malestar con la gestión del cuerpo de Mossos que está realizando Buch, al que consideran ya el peor conseller de Interior de la historia. Por todo ello el SPC, junto al resto de funcionarios catalanes, formarán parte de las manifestaciones organizadas por CCOO y UGT el próximo miércoles, día 12, en Barcelona. “El @govern corrió mucho para recortar nuestros derechos, salarios y servicios públicos. En cambio el @govern es muy lento para devolver lo que es nuestro. #Ahora Nos Toca a Nosotros!”, es lo que inspira la convocatoria.

La pugna entre los sindicatos y la Generalitat viene motivada por reivindicaciones de tipo laboral y salarial, como la devolución de las pagas extra de 2013 y 2014, algo que el Govern actual no podrá hacer sin presupuestos y sin haber cumplido el objetivo de déficit establecido para las autonomías, una norma presupuestaria cuyo cumplimiento está sometido a la negociación de unas nuevas cuentas con el Ejecutivo central. Los funcionarios no contaban con la participación de los Mossos, que como cuerpo de seguridad no pueden sumarse a la huelga, pero sí podrán estar en las manifestaciones como acaban de anunciar. Y, de todas formas, se ha sabido que algunos agentes están impulsando una campaña para que el mayor número posible de compañeros aleguen que están enfermos para no ir a trabajar durante la huelga de funcionarios del próximo 12-D.

“El día 12, todos en casa y no cojáis los teléfonos, compañeros”, resalta una nota que circula por chats no oficiales y en la que los promotores de esta iniciativa, sin precedentes en la policía catalana, muestran su total apoyo a la huelga. “El virus D-80 ataca con virulencia este año. La vacuna no ha sido proporcionada por los responsables de velar por la salud de sus trabajadores, es muy probable que esa fecha (el 12-D) un gran número de mossos se vean afectados”, advierte.

RELACIONADO