El futuro de los Presupuestos, pendiente de los nacionalistas y las enmiendas

El futuro de los Presupuestos Generales del Estado de 2019 están pendientes de lo que hagan los nacionalistas del PNV, ERC y el PDeCAT con las enmiendas a la totalidad que se presenten en el primer debate parlamentario en el Congreso.

Tras la intención del Ejecutivo de Pedro Sánchez de presentar el proyecto de Ley de Presupuestos en el Congreso en enero, una vez aprobado por el Consejo de Ministros, los nacionalistas vascos y los independentistas catalanes deberán pronunciarse sobre si presentarán enmiendas a la totalidad o apoyarán las que se registren.

En principio, PNV no se ha pronunciado a este respecto pero fuentes parlamentarias han señalado a EFE que son partidarios de intentar sacar adelante las cuentas públicas, aunque reivindican que se cumplan los compromisos adquiridos para Euskadi en los anteriores presupuestos del PP y que se incorporen “nuevas necesidades”.

ERC y el PDeCAT estudiarán si presentan o no sendas enmiendas a la totalidad y mientras el diputado republicano Gabriel Rufián ha calificado de “chantaje” la iniciativa del Ejecutivo de presentar los Presupuestos sin tener garantizados los avales, el diputado del PDeCAT Ferrán Bel ha considerado que con una “propuesta razonable” su formación negociaría las cuentas.

Bel ha pedido al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que la presentación de las cuentas en el Congreso vaya acompañada de una alternativa para dar una solución a Cataluña y que esta propuesta vaya más allá de un nuevo Estatuto.

Sin vincular la negociación presupuestaria a los políticos independentistas presos, algo que si ha supeditado ERC, el PDeCAT ha insistido en que su propuesta es un referéndum acordado sobre el futuro político de Cataluña. “Nos gustaría que fuera ésta, pero ésta es nuestra propuesta y el presidente Sánchez tendrá que hacer su planteamiento”, ha afirmado, tras reiterar que “si hay una propuesta que es razonable poder negociar, aunque no esté cerrada, entenderíamos que podríamos negociar el Presupuesto”, ha dicho.

Rufián por su parte ha reafirmado la voluntad de ERC de no apoyar los presupuestos mientras sigan los políticos independentistas presos pero se ha mostrado dispuesto a dialogar si el Ejecutivo les llama. De momento, ambas formaciones han negado que el Ejecutivo se haya puesto en contacto con ellos y el PDeCAT ha avanzado que “está en manos de Sánchez” poner las condiciones políticas para poder negociar.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha dicho que sería “contradictorio” que Cataluña no apoyara unos presupuestos que dan más recursos a esa comunidad y ha vuelto a invitar a todas las formaciones políticas a reflexionar y a dialogar.

Por su parte, la titular de Economía y Empresa, Nadia Calviño, ha afirmado que “lo difícil no es imposible” y ha reiterado que “el plan A” del Gobierno es presentar las cuentas para no tener que prorrogar los presupuestos de 2018 y tener que aprobar algunas medidas a través de reales decretos.

Calviño ha considerado que España está “absolutamente en la línea” para cumplir el objetivo del Gobierno de cerrar el año con un déficit del 2,7 % del PIB y que en 2019 haya un ajuste adicional de nueve décimas, hasta el 1,8 %. Ha advertido de que si se prorrogasen las cuentas elaboradas por el PP se podría llegar al 2,4 % del déficit en 2019, según cálculos del FMI citados por Calviño.

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha pedido a los independentistas que apoyen un nuevo presupuesto porque “a pesar del conflicto político (en Cataluña), hay que seguir gobernando” pero ha reconocido que “no está tan claro” que puedan salir adelante.

Hay que trabajar hasta el último minuto“, ha recalcado tras señalar en una entrevista en TVE que la “ingenuidad en política se paga”.

La presentación del proyecto de Ley de Presupuestos en el Congreso en enero daría lugar al primer trámite que debe afrontar: el de las enmiendas a la totalidad, que de momento han garantizado PP y Ciudadanos mientras que ERC y PDeCAT no se han pronunciado.

Durante este debate los nacionalistas tienen varias opciones: no presentar enmiendas a la totalidad y apoyar las que sí se registren; presentar ellos mismos enmiendas de devolución (con lo que en ambos casos las cuentas decaerían) o bien no presentar y no apoyar las iniciativas de otros partidos, lo que haría que los presupuestos siguieran su trámite, siempre y cuando el PNV se sumara a ello junto con los partido que votaron la moción de censura contra Mariano Rajoy.

En este caso, seguirían su trámite aproximadamente durante tres meses, con el debate de enmiendas parciales y con su votación junto al dictamen en el Pleno del Congreso.

Sin embargo, posteriormente deberían pasar la prueba del Senado donde el PP podría vetarlas con su mayoría absoluta y haría que los presupuestos regresaran al Congreso para volver a ser votados.