Calviño prevé que España cierre 2018 con un déficit del 2,7% y una deuda pública inferior al 97%

La ministra de Economía augura también el cumplimiento de la previsión de crecimiento del 2,6% en 2018

La ministra de Economía y Empresa, Nadia Calviño, ha adelantado este miércoles que España está “absolutamente en línea” de cumplir el objetivo de déficit del 2,7% para este año y de poder cerrar “incluso” con una deuda pública por debajo del objetivo del 97% del PIB marcado para este ejercicio, además de augurar el cumplimiento de la previsión de crecimiento del 2,6% en 2018.

“Estamos absolutamente en línea para cumplir el objetivo de déficit del 2,7%, es una muy buena noticia porque nos permitirá salir del brazo correctivo del Pacto de Estabilidad y Crecimiento”, ha afirmado Calviño durante su intervención en los Desayunos Informativos de Europa Press.

Calviño ha destacado que los organismos internacionales han alineado sus previsiones de crecimiento para España con las estimaciones del Gobierno, que apuntan a un avance del PIB del 2,6% este año y en torno al 2,3% el próximo ejercicio.

A este respecto, ha apuntado que ayer la AIReF publicó sus previsiones que apuntan a un avance del PIB del 0,7% en el cuarto trimestre y del 2,6% en el año, y que los últimos indicadores económicos conocidos apuntan a que “en principio sí” se registrará un crecimiento del 2,6% en 2018.

Además, ha aclarado que el plan presupuestario contempla un impacto “neutral” sobre el crecimiento y recoge un avance del 2,3% para el próximo año, por lo que si finalmente los Presupuestos de 2019 no ven la luz, se mantendría la previsión de crecimiento para 2019. “No tiene impacto ni restrictivo ni expansivo sobre el crecimiento”, ha enfatizado.

Según la ministra, el objetivo para este año de déficit del 2,7% del PIB es “realista” y es lo que “venían recomendando y advirtiendo todos los organismos”, mientras que para 2019 se contempla un ajuste de 9 décimas, hasta el 1,8%, lo que supone una mayor disciplina fiscal que en los últimos años.

Además, ha destacado que las perspectivas son “positivas” para el mercado laboral, que se han visto “confirmadas” por las últimas cifras de afiliación, con un repunte del 3%, y la reducción del paro registrado en un 6% en noviembre.

Después de que el secretario general del Tesoro, Carlos San Basilio, anunciase la semana pasada que se emitirán este año 5.000 millones menos tras haberse alcanzado ya las necesidades de financiación, Calviño ha avanzado que la deuda pública se podría situar incluso por debajo del objetivo del 97% marcado para este año. “A ver si podemos estar incluso por debajo”, ha apostillado.

Política económica activa en 2019

Dado que los datos confirman la “buena marcha” de la economía, Calviño ha abogado por aprovechar las buenas perspectivas para adoptar una política económica “activa”, que se desarrollará en 2019 con la toma de medidas para que el crecimiento se mantenga en el tiempo y sea “sostenible” a medio plazo, y se resuelvan los desequilibrios heredados de la crisis. En esta línea, ha detallado que las tres líneas de política económica del Gobierno pasan por la estabilidad fiscal, las políticas sociales y una agenda de reformas que siente las bases para un crecimiento “justo”.

Sobre el primer punto ha marcado la conveniencia de que se aprueben los Presupuestos de 2019, ya que “si se arrastran los compromisos de gasto que se derivan de los PGE de 2018, se acabaría con un déficit del 2,2%” en 2019, que otros organismos como el FMI lo elevan incluso al 2,4% del PIB. “Si no logramos sacar adelante los PGE, tendremos un peor resultado en términos de PIB y deuda pública”, ha advertido.

La titular de Economía ha recalcado que “es el momento de mirar más allá” y ver cómo se plantea el desarrollo de España con una agenda del cambio que consiga un crecimiento “más sostenible”, a través de la implementación de medidas en el campo de la revolución tecnológica y el cambio climático, e iniciativas como la estrategia de acción emprendedora, una propuesta “ambiciosa” para gestionar la transición ecológica y, en definitiva, un conjunto de propuestas legislativas y acciones que “se irán plasmando en las próximas semanas y meses”.

Respecto a las políticas sociales, la ministra ha defendido la adopción de 20 medidas legislativas de ámbito social, como la recuperación de la sanidad universal, la ayuda a refugiados, el impulso de la transición energética o el plan de choque por el empleo joven, con 2.000 millones de euros, que se adoptará esta misma semana, junto a otras “numerosas” medidas incluidas en los PGE, como el alza del SMI.

Preguntada sobre el impacto de la subida del SMI a 900 euros en 2019, Calviño ha vuelto a asegurar que el conjunto de medidas del plan presupuestario y el alza del SMI tendrán un impacto “neutro” sobre el crecimiento y la creación de empleo, a pesar de que ayer el secretario de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado, apuntase que pueden existir empresarios que tengan “la tentación de contratar en vez de a 20 trabajadores a 18”, sobre todo en el sector agrario.

En cuanto a la evolución del resto de los salarios, la ministra apuntó que estos se han reducido “mucho” en términos reales en los últimos años y aún no han recuperado el nivel salarial de antes de la crisis, a pesar de la recuperación económica, al tiempo que indicó que hay “trabajadores pobres”, por lo que apeló a los acuerdos de negociación colectiva para revertir esta situación.

Por último, admitió que España está “infrarrepresentada” tanto en las instituciones comunitarias como financieras de la UE, pero acerca de su posible candidatura a la Vicepresidencia de la Comisión, que tendrá que renovarse en mayo, afirmó que es mejor no hacer planes de futuro y que está dedicada “al 130%” al Ministerio de Economía, por lo que no le queda tiempo para “pensar en otra cosa”.