PP y Cs pugnan por presidir la Junta de Andalucía y Ferraz empuja a Susana Díaz para que dimita

Todos los partidos políticos han reunido este lunes a sus direcciones para analizar los resultados de las elecciones en Andalucía con un doble objetivo: definir por dónde puede transitar la gobernabilidad en esa comunidad -los posibles pactos habida cuenta de que ninguna formación está en condiciones de gobernar en solitario- y su traducción al panorama nacional, es decir, de qué forma pueden determinar la fecha de las próximas elecciones generales. Como la izquierda no suma los escaños suficientes para retener la presidencia de la Junta, el PP ya se ve al frente. Ciudadanos la reclama para sí alegando que es la fuerza que más ha crecido. Y el PSOE critica la campaña de Susana Díaz y le enseña la puerta de salida.

La actividad internacional sigue copando la agenda del líder socialista, Pedro Sánchez, que ha participado este lunes en la Cumbre del Clima que se ha celebrado en la localidad polaca de Katowice y que reunirá el martes a la Ejecutiva Federal del partido en su formato al completo -casi medio centenar de personas- para analizar la debacle en Andalucía. Los socialistas se han dejado 14 escaños, más de 400.000 votos y están a punto de perder el poder por vez primera en 36 años. Sánchez, que ha evitado hacer declaraciones al respecto, ha intervenido ante el plenario de la Cumbre y poco después ha adelantado su regreso a Madrid al suspenderse una reunión bilateral que tenía previsto mantener con el primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki.

Apenas tres horas ha permanecido el presidente en Polonia después de un resultado electoral que fue del todo inesperado, ya que el PSOE tenía asumida la pérdida de algunos escaños pero ni mucho menos de más de cinco. Se podría pensar que en Moncloa hay preocupación por el escaso éxito del ‘efecto Sánchez’. Andalucía ha sido la primera parada de un rosario de citas con las urnas previstas para el próximo año y la primera desde que Pedro Sánchez es presidente del Gobierno. Pero fuentes de la presidencia del Gobierno se han esforzado en diferenciar al jefe del Ejecutivo, que apenas de implicó en la campaña andaluza sólo participó en dos mítines, en Chiclana y en Marbella- de Susana Díaz que es, dicen, quien se ha llevado el varapalo de los votantes andaluces.

En cualquier caso Andalucía es el granero socialista y la comunidad más poblada del país, con 6,5 millones de electores, lo que significa que su importancia de cara a las próximas elecciones generales no puede ser ninguneada.Y en ningún caso esperaban Sánchez ni Díaz no ser capaces de sumar con Adelante Andalucía los suficientes votos para seguir gobernando desde el Palacio de San Telmo. La brutal irrupción de Vox y el espectacular crecimiento de Ciudadanos han desbaratado los planes socialistas y la impresión dominante es que no habrá convocatoria de comicios a nivel nacional de forma inminente. Los ánimos, en el cuartel general de Ferraz, no son ahora mismo optimistas. .

De hecho, el secretario de Organización del partido, José Luis Ábalos, ha deslizado una velada crítica al enfoque que Susana Díaz le ha dado a la campaña al subrayar su estrategia muy centrada en Andalucía frente a la dimensión nacional que introdujeron PP y Ciudadanos. Pero, fundamentalmente, Ábalos ha abierto la puerta a la salida de Díaz. En varias ocasiones ha hablado de la necesaria “regeneración” del PSOE andaluz y ha admitido que una eventual dimisión de la presidenta y líder del PSOE-A “forma parte de su responsabilidad”. “Nuestro papel está siempre subordinado al éxito de nuestro proyecto político y siempre estamos a disposición de la organización que, con generosidad, siempre nos ha otorgado la confianza. Creo que los compañeros de Andalucía son suficientemente responsables e inteligentes para llevar adelante su proceso y aportar lo mejor de sí mismos”, ha dicho, sin prejuzgar los acontecimientos que puedan estar por venir en un proceso que se presume “muy abierto”.

La interpelada, Susana Díaz, no parece que esté contemplando la posibilidad de una renuncia puesto que, tal y como ha recordado este lunes, ha ganado las elecciones aunque haya sido con un notable desplome y un resultado que crea una gran incertidumbre. No obstante, al contrario de lo que hizo en la noche electoral esta vez sí ha proferido alguna autocrítica. “Hemos entendido el mensaje y tomamos nota”, ha señalado y ha añadido que eso tiene que llevar al PSOE-A a reflexionar y “a corregir lo que se tenga que corregir porque es evidente que muchos votantes socialistas se han quedado en sus casas, aunque no se han ido a otros partidos”.

Pese a que cuenta con muy pocas opciones de retener la presidencia de la Junta, ha recalcado que ella es la presidenta de la Junta y su obligación y responsabilidad en estos momentos es “estar a la altura de lo que merece y necesita Andalucía”. Por ello, ha insistido en que llamará al resto de partidos políticos, a los que están en la defensa y el respeto a la Constitución y el Estatuto de Autonomía para realizar una ronda de consultas de cara a la investidura y trasladarles que “en nuestras manos está el que el Gobierno de Andalucía no dependa de la extrema derecha” que representa VOX. “Es evidente que no voy a llamar a VOX”, ha asegurado.

La gran paradoja de estas elecciones es que otro de los perdedores, el PP que se ha dejado 7 escaños (de 33 ha pasado a 26) cosechando el peor resultado de su historia, está en las condiciones más favorables para hacerse con la presidencia de la Junta. El líder del partido en Andalucía, Juanma Moreno, ha instado a Susana Díaz a que no se agarre a “un clavo ardiendo” buscando “pactos imposibles” porque su tiempo en Andalucía “ha pasado”. Moreno ha comparecido en rueda de prensa con Pablo Casado tras la reunión del Comité Ejecutivo Nacional del PP tras hacer declaraciones a varios medios en las que ha respondido a las críticas por su disposición a aceptar los votos de Vox. “No puede pretender el PSOE que ellos sí puedan pactar con partidos independentistas y batasunos y yo no pueda gobernar con el partido en el que milita Ortega Lara”, ha dicho en la COPE. Moreno, además, ha avisado de que Vox sería “severamente penalizado en términos electorales” si no le apoya.

¿La Junta para los más votados o para los que más crecen?

Lo que han rechazado Moreno y Casado desde la sede de la calle Génova es la posibilidad de apoyar la investidura del candidato de Ciudadanos, tal y como pretenden Juan Marín y el propio líder de los naranjas, Albert Rivera, alegando que son la fuerza que más ha crecido en estas elecciones aunque ocupen el tercer lugar del ránking. Juanma Moreno ha insistido en que Ciudadanos tiene que apoyar al PP porque “ni siquiera sus propios electores entenderían que la tercera fuerza quisiera liderar el cambio”, y porque sus dirigentes han dicho durante la campaña que pactarían con los populares siempre que éstos tuvieran un voto más, como así ha sido. Ahora, ha subrayado, en Cs tienen que cumplir ese compromiso electoral.

Casado, por su parte, ha confirmado que ha hablado con los líderes nacionales de Ciudadanos, Albert Rivera, y Vox, Santiago Abascal, para empezar a negociar. Y en la misma línea que Moreno ha advertido de que si Ciudadanos intenta “algún tipo de geometría variable” para no apoyar a Juanma Moreno para que se produzca el cambio al frente de la Junta de Andalucía tendrá su “repercusión electoral” en el futuro.

En cuanto a Ciudadanos, su secretario general, José Manuel Villegas, ha pedido al PSOE-A y al PP que “no bloqueen” un gobierno “limpio, nuevo y renovado” de Ciudadanos para Andalucía y actúen con “responsabilidad”. Así lo ha señalado en rueda de prensa tras la celebración del Comité Ejecutivo Permanente, celebrado en Sevilla, sin descartar ningún escenario salvo aquel en el que puedan estar el PSOE o Susana Díaz. Es el mismo mensaje que Ciudadanos, que hizo presidenta a Díaz en la anterior legislatura, ha repetido esta vez durante toda la campaña. “Los andaluces han votado cambio y lo tendrán”, ha dicho y ha destacado que ese cambio solo puede liderarse “desde el centro, con moderación, limpieza y regeneración democrática”, no por los partidos “preocupados por sus asuntos en los tribunales, ni los de los ERE ni los de la Gürtel, que además se están descomponiendo y cada vez tienen menos apoyos”.

Preguntado sobre un posible apoyo de Adelante Andalucía, Villegas ha señalado que la propuesta prioritaria es que “el PSOE y el PP permitan el cambio y no bloqueen la situación”, pero ante “la complejidad de la situación, “ya veremos qué pasa”. “No va a ser fácil, no se va a resolver en pocos días y la propuesta de Ciudadanos creemos que es la que más le conviene a Andalucía”, ha señalado.

Respecto a un eventual apoyo de VOX, el secretario general de Cs también coloca la pelota en el tejado de los dos grandes partidos tradicionales: “Si no actúan con responsabilidad le pueden dar la llave de la situación a otros partidos; si actúan con responsabilidad habrá un gobierno moderado, de regeneración y desde el centro”. También el candidato de Ciudadanos a la presidencia de la Junta, Juan Marín, ha emplazado a Susana Díaz, a plantearse “poder apoyar” un gobierno de su partido. 0En sendas entrevistas en Antena 3 y TVE, Marín ha argumentado que “la única fuerza política del cambio que ha crecido es Ciudadanos”, algo que “legitima” a la formación naranja para “liderar el cambio”, a la vez que ha sostenido que Díaz “ha obtenido los peores resultados del PSOE” en toda la democracia. “Díaz tiene que ser un poco más humilde, pensar qué ha hecho mal, y quizá se debía plantear poder apoyar un gobierno de Ciudadanos”, ha asegurado Marín, que ha recordado asimismo que “si el cambio hoy es posible en Andalucía es gracias a que Ciudadanos ha crecido, porque el PP ha perdido 24 escaños en los últimos cuatro años”.

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