Las cinco claves de las elecciones del 2D donde será aún más difícil la mayoría absoluta

El desgaste de Susana Díaz tras cinco años al frente del Gobierno andaluz; el "efecto Casado"; el "sorpasso" de Ciudadanos a los populares; los resultados de la alianza de Podemos e IU... todos se juegan mucho en las elecciones andaluzas del 2 de diciembre, que medirán sus expectativas ante los comicios que se celebrarán en 2019.

Susana Díaz

Díaz es la favorita el 2 de diciembre y todas las encuestas indican que volverá a ganar, pero también señalan que los socialistas pueden perder algunos de los 47 escaños que tienen ahora, lo que les alejaría aún más de la mayoría absoluta y dificultaría la gobernabilidad.

La presidenta decidió adelantar las elecciones cuatro meses, después de que Ciudadanos certificara a comienzos de septiembre que retiraba su apoyo al Gobierno socialista andaluz. La oposición interpretó la ruptura entre los dos socios como una escenificación con la mirada puesta en los comicios.

Aparentemente, el momento elegido por Díaz es favorable para el PSOE. Preside el Gobierno del país desde junio, lo que le brinda una plataforma para sus políticas, y, por primera vez en una década, encabeza los sondeos a nivel nacional. Sin embargo, la presidenta acumula el desgaste de sus años de gobierno, en los que ha tenido que hacer frente a las estrecheces de la crisis y a los casos de corrupción de anteriores administraciones socialistas (ERE, Faffe)

Su posición no es tan sólida como en 2015. Entonces, Díaz era una de las personas con más poder en el PSOE, se perfilaba como futura líder del partido y había ganado todas sus batallas políticas. Ahora viene de una dolorosa derrota en 2017, cuando pese a ser la favorita y contar con el máximo apoyo del aparato socialista, las bases se inclinaron por Pedro Sánchez.

Las heridas de aquella contienda pueden no haber cicatrizado del todo, pero la presidenta andaluza contará en la campaña con todo el apoyo de Sánchez, que también se juega mucho en las autonómicas, la primera convocatoria electoral desde que llegó a la presidencia del Gobierno.

El efecto Casado

El presidente del PP, Pablo Casado, es quizá el líder nacional que más se juega el 2 de diciembre. La clave para él no es tanto el resultado electoral que finalmente logre su partido, como evitar que Ciudadanos supere a los populares.

La misión de Casado es revitalizar un partido alicaído tras la salida del Gobierno de Mariano Rajoy y que ya no lidera las encuestas en España. Su primera prueba son las elecciones andaluzas, donde un buen resultado catapultaría su reciente liderazgo pero uno malo enterraría el “efecto Casado”.

Al frente de la lista andaluza del PP irá de nuevo Juanma Moreno, que en 2015 fue designado con el apoyo de la entonces vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, pero con la opinión en contra de la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal. En la reciente pugna por el liderazgo popular Moreno se alineó junto a la derrotada Sáenz de Santamaría.

Casado ha dado todo su apoyo al candidato y se implicará a fondo en la campaña, pero las opciones de Moreno de mantenerse al frente del PP andaluz parecen mínimas salvo que consiga un resultado espectacular. La confección de las listas ha confirmado la falta de sintonía entre la dirección nacional y la andaluza, puesto que la primera ha impuesto a la mitad de los cabeza de lista provinciales.

En los anteriores comicios andaluces (2012) el PP perdió 17 escaños y bajó hasta 33. Las encuestas coinciden en que en diciembre volverá a caer, aunque algunas le conceden una pequeña posibilidad de sumar mayoría junto a Ciudadanos.

El “sorpasso” de Ciudadanos

Entre las batallas que se disputan en las elecciones andaluzas quizá una de las más interesantes, por sus repercusiones en la política nacional, es la que librarán el PP y Ciudadanos entre sí.

Para Ciudadanos el “sorpasso” sería la confirmación de que pueden acabar con la hegemonía que el PP mantiene desde hace más de treinta años en el centro derecha español y refrendaría lo sucedido en Cataluña el año pasado, en las elecciones autonómicas de diciembre, cuando sumaron 36 escaños frente a los cuatro del PP.

Ciudadanos, con sus 9 diputados en el Parlamento andaluz, facilitó a Díaz la reelección en 2015 y ha dado estabilidad a su Gobierno hasta el verano pasado. Ahora se esfuerza en marcar distancias con los socialistas para atraer al electorado del PP y asegura que no pactará con Susana Díaz después de los comicios.

Aunque las elecciones se celebran en Andalucía, Cataluña estará muy presente en la campaña. PP y Ciudadanos sitúan la lucha contra el independentismo en el núcleo de su discurso y confían en que les ayude a movilizar a los electores andaluces.

Si en los últimos meses Ciudadanos creció en las encuestas -en buena parte a costa del PP-, a la vez que la crisis en Cataluña se agravaba, Casado, que ha endurecido el discurso de los populares contra el independentismo, confía en revertir la situación.

Juan Marín, que repite al frente de Ciudadanos y es el único de los principales candidatos que mantiene una buena sintonía con la dirección de su partido, va a estar arropado no solo por el líder nacional, Albert Rivera, sino por uno de los principales activos electorales de la organización, Inés Arrimadas, la candidata más votada en las autonómicas catalanas.

Adelante Andalucía

Podemos e Izquierda Unida estrenan candidatura conjunta, Adelante Andalucía, comandada por la líder regional de Podemos, Teresa Rodríguez, y que cuenta con el apoyo de otras pequeñas organizaciones de la izquierda.

El objetivo es superar los 20 escaños que los dos partidos obtuvieron en 2015 por separado -quince Podemos y cinco IU- y convertirse en una alternativa con opciones de gobierno a la izquierda del PSOE.

De acuerdo con los sondeos, Adelante Andalucía podría tener la llave del Gobierno, sobre todo si Ciudadanos confirma su negativa a apoyar a Susana Díaz. La presidenta ya gobernó en su primera legislatura (2013-2015) con el apoyo de Izquierda Unida, pero Díaz tiene escasa sintonía con Podemos y su líder.

La alianza con Podemos ha contado con algunas resistencias dentro de Izquierda Unida, una organización con fuerte implantación en Andalucía y que ha gobernado en varias ocasiones junto al PSOE. Esas disensiones pueden pasar factura a Adelante Andalucía a la hora de sumar electores.

Andalucía en datos

Andalucía es la comunidad autónoma más poblada de España, con 8, 4 millones de habitantes, y la segunda de mayor extensión, por detrás de Castilla y León.

Su Producto Interior Bruto (PIB) en 2017 fue de 155.213.496.000 euros, el tercero más alto entre las diecisiete comunidades autónomas, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

El PIB per cápita ascendió en 2017 18.470 euros, el penúltimo puesto entre todas las regiones, solo por delante de Extremadura.

El índice de desempleo, según la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondiente al tercer trimestre de 2018, se eleva al 22,9 % de la población activa, lo que la convierten en la comunidad autónoma con más paro de España.
El Parlamento regional está formado por 109 diputados. Actualmente el PSOE tiene 47 escaños; el PP, 33; Podemos, 15; Ciudadanos, 9; e IU, 5. La presidenta del Gobierno regional es la socialista Susana Díaz, desde septiembre de 2013.