Los Veintisiete avalan el acuerdo del Brexit y Sánchez asegura que ‘en Gibraltar, España gana’

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea han dado su respaldo al acuerdo negociado a nivel técnico entre Londres y Bruselas para fijar las condiciones del divorcio con el Reino Unido, un pacto que España ha amenazado con vetar hasta el último momento para lograr mayor claridad jurídica sobre Gibraltar. Al final, el Gobierno español ha decidido desbloquear el Brexit tras obtener una triple garantía de que no se tomará ninguna decisión futura sobre el status del Peñón sin su visto bueno. "Lo que ha quedado claro es que el acuerdo con el Reino Unido no es el de Gibraltar y que el acuerdo sobre Gibraltar debe iniciarse y terminarse con España", recalcan fuentes de los negociadores españoles antes de insistir: "De las dos puertas, una es exclusivamente para Gibraltar y el único que tiene la llave es España".

“En relación con la salida del Reino Unido perdemos todos. En Gibraltar, España gana”, ha afirmado Pedro Sánchez en la rueda de prensa que ha ofrecido al término del Consejo Europeo al valorar el triple blindaje por el que se excluye a Gibraltar de la negociación general entre la UE y el Reino Unido. Ese triple blindaje lo constituyen las declaraciones de la Comisión Europea, del Consejo Europeo y del Gobierno británico que descartan la aplicación del artículo 184 del acuerdo para el Brexit, un artículo tan impreciso y ambiguo que tal y como está redactado dejaría la puerta abierta a cualquier interpretación, incluida la de sortear la exigencia de España de tener la última palabra en toda negociación que afecte al Gibraltar.

Sánchez ha hecho especial hincapié en que, por primera vez, se ha producido una declaración política de la Comisión y del Consejo en la que ambas instituciones se posicionan y asumen la postura española ante el contencioso de Gibraltar y eso, ha dicho el presidente, “pertrecha la postura española de cara a futuras negociaciones”. Sánchez ha sintetizado lo que se ha conseguido en cuatro puntos:

1) Se excluye a Gibraltar de la negociación general entre Reino Unido y UE

2) Se exige el acuerdo previo de España para la negociación de cualquier acuerdo de la UE que afecte a Gibraltar

3) Se establece específicamente la obligación de respetar la integridad territorial de los estados miembros de la UE

4) Ahora tenemos una declaración conjunta del Consejo y de la Comisión referida únicamente a esta cuestión

En definitiva, el Gobierno español mira en estos momentos al día después del acuerdo sobre el Brexit. “Ahora empieza lo más complejo”, ha dicho Sánchez refiriéndose a esa futura negociación sobre la cosoberanía de Gibraltar. “Nosotros vamos a hablar de todo. Por eso, he dicho que ahora empieza el momento más complejo, difícil”, ha explicado el jefe del Ejecutivo, para quien “ahora mismo España cuenta con muchas más garantías. Estamos en una posición de fortaleza como no hemos estado nunca en estas décadas de pertenencia a la Unión Europea para poder negociar la cuestión de Gibraltar con Reino Unido”.

Lo que ha dejado claro el presidente es que no hemos llegado al final del camino sino que simplemente se ha cumplido una nueva etapa. Ahora toca que el Parlamento británico y la Eurocámara ratifiquen lo acordado por los líderes europeos. El Gobierno español prepara planes de contingencia para los sectores que podrían verse más afectados si no se cumplieran las previsiones. A la fragilidad del acuerdo aprobado este domingo y a las dudas que se ciernen sobre el futuro inmediata se ha referido el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, en su comparecencia ante los medios y en su cuenta de Twitter.

“Tenemos por delante el difícil proceso de ratificación, así como las futuras negociaciones. Pero independientemente de cómo terminará, una cosa es cierta: seguiremos siendo amigos hasta el final de los días, y un día más”, ha escrito Tusk.

Los líderes de los Veintisiete países que permanecerán en la Unión Europea (UE) tras el “brexit” han respaldado el acuerdo alcanzado por Theresa May con la UE y esos documento anejos y externos al acuerdo en sí. Esa condición es lo que ha provocado las críticas de la oposición que duda del valor jurídico que puedan tener en un futuro. Al jefe del Ejecutivo le han preguntado en la rueda de prensa qué base jurídica tiene España de cara al futuro con una declaración política. “Toda”, ha respondido y ha insistido: “Le hemos añadido un tiple blindaje. El acuerdo sobre Gibraltar clarifica el artículo 184”. A su juicio, “no hay debate” sobre este asunto.

El líder del PP, Pablo Casado, advirtió este sábado de que las garantías que el Gobierno dice haber conseguido no son jurídicamente vinculantes y calificó de “cesión” y “fracaso” la negociación española. Ante esas declaraciones, Sánchez ha instado a Casado a leer la prensa británica y a sacar sus propias conclusiones. ‘The Independent’ titula que May se enfrenta a un duro revés por las concesiones a España y apunta a que ha sido forzada a ceder. ‘The Sunday Telegraph’ destaca la posibilidad de que el texto aprobado por los 27 no reciba el apoyo del Parlamento británico y ‘The Guardian’ insiste en el peso que la amenaza española ha tenido en la postura final del Reino Unido.

Por lo demás, el presidente del Gobierno ha resaltado el hecho de haber logrado una retirada ordenada del Reino Unido de la UE, así como la importancia de haber garantizado los derechos de los ciudadanos, de haber alcanzado un acuerdo financiero y de haber asegurada la cooperación en materia de seguridad. Además, ha explicado que sectores económicos españoles como el industrial, el turístico o los exportadores de frutas y hortalizas van a tener en el acuerdo de retirada un marco adecuado para continuar con su actividad.

Entre las garantías obtenidas por España, figura la carta en la que Reino Unido se compromete a que el artículo 184 no pueda ser interpretado de una manera que permita negociar a Reino Unido nada que tenga que ver con Gibraltar directamente con la UE, algo inaceptable para España. La carta es del embajador británico ante la UE, quien en nombre del Gobierno británico promete interpretar los acuerdos en el mismo sentido que lo hace el bloque. La primera ministra británica, Theresa May, ha afirmado sin embargo que su postura sobre Gibraltar no ha cambiado en nada.

Es lo que ha dicho la premier a su llegada a Bruselas y lo que ha reiterado en la ulterior rueda de prensa. Claro que May juega con un equívoco para eludir la imagen de que ha dado su brazo a torcer: se refiere específicamente a la soberanía sobre el Peñón, que no es lo que se estaba discutiendo en la negociación sobre el Brexit. Obviamente, Gibraltar sigue siendo británico, tal y como ella ha subrayado en su comparecencia cuando, una vez más, ha utilizado la consigna de “una negociación para toda la familia británica”. May, de hecho, ha esquivado una pregunta directa sobre la “fortaleza” de la que ha presumido Sánchez ante futuras negociaciones sobre Gibraltar, es decir, sobre cambios en su estatus y, eventualmente, sobre su soberanía. La primera ministra se ha limitado a echar mano una vez más del mismo mantra que ha machacado en los últimos días, el de que cualquier futura negociación la hará en nombre “de toda la familia británica”.

A primera hora de la mañana, la primera ministra ha tratado de contrarrestar las críticas de sus detractores, que siguen siendo abundantes, con una carta abierta a la nación en la que pide el respaldo a los ciudadanos y que esos mismos detractores del acuerdo con la UE han calificado de “patética”. La ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, la ha tildado concretamente de “desesperada”. En su misiva, May insta al pueblo británico a respaldar su acuerdo del “brexit”, con el que empezará un “nuevo capitulo de la historia nacional”.

“Habrá un momento de regeneración y reconciliación cuando abandonemos la Unión Europea (UE)”, señala, al tiempo que aseguró que el Reino Unido tendrá un “futuro brillante” fuera del bloque comunitario. En la misiva, la mandataria subraya que resuelta la cuestión del “brexit”, el Gobierno británico podrá centrarse en “la economía, el Servicio Nacional de Salud (NHS, por sus siglas en inglés) y en combatir las injusticias de la sociedad”.

Asimismo, insiste en que el acuerdo de retirada y la declaración política “honra el resultado del referéndum de 2016”, lo que permitirá al Reino Unido “recuperar el control de su dinero, leyes y fronteras”. “Fuera la de UE seremos capaces de sellar nuevos acuerdos comerciales con otros países y abrir nuevos mercados en las economías más pujantes del mundo”, escribe. Una vez materializado el “brexit”, el próximo 29 de marzo de 2019, deberían desaparecer las etiquetas de “remain” (permanencia) y “leave” (salida), para que la nación vuelva a unirse “como una sola”. “Para hacer eso”, dice, “hay que continuar con el ‘brexit’ apoyando este acuerdo”.

“El Parlamento tiene la oportunidad de hacerlo en unas pocas semanas”, recuerda May, que no cuenta con el apoyo mayoritario de la Cámara de los Comunes para sacar adelante el pacto. “Haré campaña con mi corazón y mi alma para ganar ese voto y conseguir ese acuerdo del ‘brexit’, por el bien de nuestro Reino Unido y de toda su gente”, concluye.

Reino Unido dejará de ser parte de la UE el 30 de marzo de 2019, pero durante una fase de transición de año y medio, hasta finales de 2020, seguirá siendo parte del Mercado Común y estará sujeto a las mismas leyes y bajo la jurisdicción del Tribunal de Justicia de la UE (TUE), aunque sin representación, voz, ni voto. Este periodo, pensado para dar tiempo a instituciones, empresas y ciudadanos a adaptarse a los cambios, podrá prorrogarse, una única vez, “hasta uno o dos años”, con lo que en la práctica la separación definitiva no llegará hasta diciembre de 2022.

“Ahora es momento de que todos asuman su responsabilidad. Todos”, ha avisado el jefe negociador europeo, el francés Michel Barnier, a su llegada a la cumbre, en un mensaje dirigido al Parlamento británico para que no tumbe lo negociado a nivel técnico y político. Barnier ha recalcado en su mensaje que la UE “nunca” ha negociado “en contra de Reino Unido” y que ahora se deben dar los pasos necesarios para construir una relación ambiciosa y de confianza para el futuro. “Seguiremos siendo aliados, socios y amigos”, ha concluido.

En su carta de invitación a los jefes de Estado y de Gobierno, Tusk dice que los negociadores han hecho un “buen trabajo” y que todos buscaron alcanzar un acuerdo “bueno y justo”, porque “nadie quería derrotar a nadie”. “Creo que finalmente hemos encontrado el mejor compromiso posible”, ha indicado, antes de pedir a los mandatarios que den su visto bueno al Tratado de Retirada, un texto de 585 páginas, legalmente vinculante, que afianza los derechos de los ciudadanos tras la desconexión, determina la factura que deberá asumir Londres tras la salida y prevé una solución de emergencia para evitar una frontera dura en el Úlster si no se logra a tiempo un acuerdo sobre las relaciones futuras.

 

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