La ‘ley Celaá’ entrega a Cataluña la decisión de qué materias se dan en castellano

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), ha defendido este martes que sea el Estado quien determine las asignaturas que se imparten en castellano y en el resto de lenguas cooficiales de nuestro país, y ha pedido a la ministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celaá, que "lidere la educación" y "deje de lanzar propuestas que indignan y desconciertan al profesorado".

En un comunicado, CSIF alude al último borrador del anteproyecto de ley con el que Celaá pretende modificar la LOMCE aprobada en 2013 por el Partido Popular, y en cuyo articulado se establece que “las administraciones educativas fijarán la proporción del uso de la lengua castellana y la lengua cooficial como lengua vehicular, así como las materias que deban ser impartidas en cada una de ellas”.

CSIF, tras “una primera valoración del documento”, reclama “una dotación económica suficiente para llevar a cabo la nueva ley educativa”, que califica como “otro parche más al sistema educativo” lamentando que “no se sienten la bases de una ley estable en el tiempo, que se negocie en el ámbito correspondiente y que nazca del consenso”.

Para ese consenso, CSIF pide la participación del profesorado, “que son los que están día a día en las aulas y los que pondrán en marcha la nueva normativa”. De este modo, el sindicato señala que “medidas como la mejora de la atención a la diversidad solo se pueden poner en marcha con la dotación de medios necesarios y suficientes para todos los centros docentes”.

“CSIF considera que todas las leyes anteriores se han hecho a espaldas del profesorado y en todas ellas ha quedado patente su fracaso. Es hora de partir de criterios profesionales para solucionar los problemas de las aulas y conseguir un sistema estable”, añade en el comunicado.