Diputados conservadores se disponen a derribar a May pero los ministros ‘pro Brexit’ no dimiten

La primera ministra británica, Theresa May, se está preparando ya para una moción de censura de carácter inminente por el desacuerdo entre las filas de su partido sobre los términos pactados con Bruselas para la salida del país de la Unión Europea. Según la web especializada BrexitCentral, citada a su vez por Reuters y con fuentes de "plena confianza", el partido Conservador ya ha recabado los apoyos de 48 de sus diputados, el mínimo imprescindible, para activar el procedimiento con el que amenazó el jueves el diputado Jacob Rees-Mogg, uno de los más acérrimos críticos del acuerdo de May.

Fuentes de Sky News también han confirmado que la moción de censura “va a ocurrir con toda probabilidad”.

En una entrevista este viernes con la emisora LBC, May ha vuelto a defender su actuación durante las negociaciones con Bruselas y asegurado que Reino Unido mantendrá su “plena integridad” cuando empiece en marzo el proceso de disociación del bloque europeo, pendiente de ratificación en la Cámara de los Comunes del Parlamento británico. Es precisamente este paso el más problemático para May dado el rechazo que suscita entre el ala euroescéptica de su partido. Aunque May se ha negado a confirmar si dará libertad a sus diputados para romper la disciplina de partido en esta crucial votación, fuentes de Downing Street han asegurado a ‘The Guardian’ que se les ha pedido que cierren filas en torno a la mandataria.

En su entrevista radiofónica, la primera ministra ha tenido que escuchar este reproche de un oyente que resume lo que piensan muchos ciudadanos en el Reino Unido: “Entiendo que usted ha tenido un trabajo muy difícil y le felicito por haber intentando negociar cualquier tipo de trato con la Unión Europea. Pero también es verdad que desde el principio usted ha intentado mantenerse en un punto medio para contentar a todo el mundo y eso no ha funcionado”-

Mientras tanto, en el Gobierno, May ha conseguido un balón de oxígeno. El ministro de Medio Ambiente y acérrimo defensor del Brexit, Michael Gove, ha declarado públicamente su confianza en la primera ministra y su voluntad de trabajar por un buen acuerdo para el país cuando salga de la Unión Europea, poniendo fin a dudas sobre su respaldo a la mandataria tras la ola de dimisiones del jueves. “Creo que es absolutamente vital que nos centremos en obtener el acuerdo correcto en el futuro y nos aseguremos de obtener un buen resultado en los aspectos que tanto importan a los británicos”, ha dicho este viernes en declaraciones recogidas por la BBC. Cuando se le preguntó si tenía confianza en May, Gove respondió con un “absolutamente sí”. En respuesta, la primera ministra le ha transmitido después su “agradecimiento”, según fuentes de Downing Street citadas por Sky News.

Gove, así como el ministro de Comercio británico, Liam Fox, el ministro de Transporte, Chris Grayling, la ministra de Cooperación y Desarollo Internacional, Penny Mordaunt, y la líder conservadora en la Cámara de los Comunes, Andrea Leadsom, han acordado que seguirán en el gabinete de la primera ministra británica en su lucha por defender el acuerdo del Brexit que ha granjeado las críticas dentro de su propio partido Conservador, que planea una moción de censura.

“Gove, Fox, Grayling, Mordaunt y Leadsom han acordado quedarse y trabajar juntos para llegar a un lugar mejor”, ha hecho saber el editor político de ‘The Times’, Tim Shipman, citando fuentes de plena confianza, a través de su cuenta de Twitter, en la que cita esta reflexión de la misma fuente que prevé un futuro poco prometedor para May: “Una renuncia para sumarse a una rebelión no va a ayudar en nada”.

Gove había sonado como posible sustituto del dimitido ministro para el Brexit, Dominic Raab, pero finalmente el elegido ha sido un experto en seguros y servicios financieros, Stephen Barclay. Se trata de un diputado conservador relativamente desconocido para los ciudadanos que defendió la salida de la UE antes del referéndum de 2016 y que hasta ahora era secretario de Estado de Salud y Cuidados Sociales. Barclay es prácticamente un desconocido, pero eso no le importa a la primera ministras, que está decidida a capitanear personalmente el último tramo de las negociaciones con Bruselas.

Downing Street, despacho oficial de May, ha confirmado asimismo que Amber Rudd, antigua titular de Interior, regresa al Ejecutivo para ocupar la cartera de Trabajo y Pensiones que dejó libre Esther McVey al dimitir el jueves. Rudd es una de las aliadas políticas más antiguas de May pero se vio forzada a dimitir en abril por un escándalo sobre el establecimiento de cuotas anuales para deportar a inmigrantes ilegales. Es el caso de la llamada “generación Windrush” que afectó a miles de personas que llegaron al Reino Unido entre 1948 y 1973 procedentes de países caribeños y que en los últimos años vieron cómo pasaban a ser inmigrantes ilegales a pesar de haber residido en el país durante décadas. El exministro de David Cameron George Osborne ha recibido la noticia con entusiasmo:

“Estoy encantado de ver a @AmberRuddHR en el Gabinete. Soy un gran fan. El servicio civil suele ser tan impresionante, pero lo de Amber fue muy decepcionante. Se ha corregido un error”, ha escrito Osborne en su tuit.

Lo que sí ha hecho Gove es desplegar todas sus destrezas para convencer al resto de los ‘pro Brexit’. Fuentes próximas al ministro de Medio Ambiente han confirmado a Sky News que él “cree que es importante que siga trabajando con el gabinete para garantizar el mejor resultado posible” del proceso hacia el ‘brexit’.. Según estas fuentes, Gove “ha estado en conflicto” consigo mismo a la hora de decidir si seguía o no en el Gobierno por sus “importantes preocupaciones” sobre el acuerdo de May, criticado por el ala euroescéptica del Partido Conservador. Finalmente, ha decidido que la mejor forma de obtener los “cambios que persigue sobre el acuerdo” es “dentro del propio gabinete”, según las mismas fuentes. Ese es el espíritu que ha animado a los ministros euroescépticos a permanecer en el gabinete: convencer a May de que vuelva a la mesa de negociaciones en Bruselas para buscar más concesiones, algo a lo que la UE no se ha mostrado dispuesta.

Otro de los motivos que pueden haber contribuido a frenar los ataques contra May es la falta de candidatos claros para reemplazarla en un momento crítico, cuando el Reino Unido puede verse forzado a abandonar la UE sin un pacto en caso de que el Parlamento no respalde el acuerdo de 585 páginas hecho público esta semana. El posible sustituto debería ser alguien que “esté o haya estado en el gabinete” y que crea en “abandonar la Unión Europea con (un acuerdo de) libre comercio y no siendo un satélite” de Bruselas, dijo el “tory” Steve Baker, uno de los impulsores de la moción de confianza. Tanto Dominic Raab como su predecesor en el departamento del “Brexit”, David Davis, que también renunció al cargo, en julio, aparecen en las apuestas como posibles aspirantes.

El freno en la cascada de dimisiones y los apoyos que ha recabado la primera ministra han estabilizado este viernes la libra esterlina, que el jueves llegó a desplomarse casi un 2 % frente al euro.

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