Sánchez censura a ERC que hable de ‘jueces comprados’ mientras pide manipularlos

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha censurado a Esquerra Republicana (ERC) que hable de jueces "comprados" para criticar el acuerdo del PSOE y PP para renovar el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) al mismo tiempo que pide al Ejecutivo que intervenga en la Justicia para retirar las acusaciones que pesan sobre los presos independentistas.

De esta forma ha respondido Sánchez durante el Pleno del Congreso al portavoz parlamentario de ERC, Joan Tardà, que ha dedicado una retahíla de adjetivos contra la el sistema judicial español, singularmente por la “causa abierta” contra el independentismo, y quien, además, ha cuestionado el “reparto de poder” del PP y el PSOE de los jueces.

En su respuesta, el presidente ha discrepado de los calificativos que Tardà ha dirigido a la justicia española, ha pedido “autocrítica” a las instituciones catalanas y ha recordado que es la Constitución la que establece que la elección de los vocales del CGPJ le corresponde al Legislativo. “Lo que no reconoce -ha apostillado- la Constitución es la injerencia del Ejecutivo en el Judicial”, como pide ERC que haga con la Fiscalía en favor de los líderes independentistas encarcelados por el referéndum ilegal de 1 de octubre de 2017.

Sánchez, ha subrayado que en España funciona la separación de poderes y ha recalcado que, con su petición del que el Ejecutivo imponga su criterio a la Fiscalía en el caso del “procés”, los independentistas lo que piden es la “politización de la Justicia”. “Pues no. España es un estado social, democrático de derecho y el poder ejecutivo va por un lado, el legislativo por otro y el judicial por otro”, ha sentenciado.

La justicia, a juicio de Tardá, es “endogámica”, “clasista”, a la que no le importa prevaricar, “machista”, con “reminiscencias fascistas”, con una Fiscalía “equiparable a la Brigada Político Social” o una Audiencia Nacional “heredera del Tribunal de Orden Público”. Tardá ha retado a Sánchez a solicitar de inmediato la dimisión del presidente del Supremo y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Carlos Lesmes, como principal responsable de ese “estercolero” y a pedir disculpas “por el pasteleo” con el PP para renovar el órgano de gobierno de los jueces.

Sánchez ha eludido la confrontación con el parlamentario de ERC, aunque sí ha sugerido que no es el Poder Judicial la única institución que merece crítica y que debe hacer autocrítica. “Y no solo en Madrid”, ha añadido. El presidente ha aprovechado para subrayar los indicadores que valoran la buena salud de la democracia en España, como las encuestas de Freedom House o de The Economist, que la sitúan por encima de Francia, Italia o Estados Unidos.

También ha recordado que desde 1979 el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) ha dictado 98 sentencias en las que señala que se ha vulnerado el convenio europeo de Derechos Humanos en España. Y en ese mismo tiempo se han dictado 186 sobre Alemania, 722 sobre Francia, 164 sobre Bélgica, 312 sobre el Reino Unido o 791 sobre Italia.

Los comentarios de Disqus están cargando....