La Presidencia de la UE pide sancionar a Italia por su desafío presupuestario a Bruselas

La Comisión Europea (CE) analiza el borrador de presupuesto para 2019 revisado que le remitió el martes el Gobierno italiano, que mantiene las cifras del que fue rechazado por Bruselas sin apenas cambios, y emitirá el próximo miércoles una opinión final que podría llevarle a abrir un proceso sancionador. Una sanción al desafío italiano que ha apoyado este miércoles Austria, país que ejerce la Presidencia semestral de la UE.

"El siguiente paso es que la CE complete su evaluación del borrador de presupuesto revisado. Publicaremos una opinión basada en esa evaluación el 21 de noviembre junto con las opiniones del resto de borradores" de países de la Unión Europea, dijo este miércoles el portavoz jefe del Ejecutivo comunitario, Margaritis Schinas, en la rueda de prensa diaria de la institución.

Sin embargo, la Comisión no confirmó si publicará también ese día el informe que debe determinar si Italia incumple efectivamente las normas comunitarias que obligan a reducir progresivamente la deuda pública y que servirá de base para decidir si abre un procedimiento por déficit excesivo que contemple incluso sanciones económicas.

Para ello el Ejecutivo comunitario tendrá en cuenta, además del borrador presupuestario revisado, la carta que el Gobierno italiano le envió este martes alegando los factores que considera relevantes a la hora de valorar si el incumplimiento que prevé Roma está justificado.

La Comisión considera que el primer borrador de presupuesto que le remitió Italia supone un desvío "particularmente significativo" con respecto a las normas y a los compromisos adquiridos por el país, motivo por el que, en una decisión sin precedentes, rechazó este documento y le pidió uno revisado.

En concreto, Bruselas pedía a Italia un ajuste del 0,6 % del PIB pero el plan italiano prevé una expansión de algo mas del 0,8 % del PIB por el aumento del gasto, lo que llevaría su déficit público al 2,4 % del PIB, tres veces más de lo pactado por el anterior Gobierno italiano. Además, creen que la deuda pública italiana se estancará en el actual 131 % del PIB en 2019 y 2020.

El nuevo presupuesto remitido por Roma, sin embargo, no contiene cambios, más allá de un compromiso de no llevar el déficit por encima del 2,4 % y un plan de venta de inmuebles propiedad del Estado con el que podría recaudar 18.000 millones de euros.

Todo un pulso a Bruselas que el propio Salvini escenificó en una reunión previa al Consejo y en la que descorchó una botella de vino y se lo mostró a sus seguidores en las redes sociales: "Así la noche adquiere un sabor diferente", dijo irónicamente en Twitter.

Estos elementos serán valorados por la Comisión para elaborar su opinión sobre el nuevo borrador y el informe que será determinante para decidir si se abre un procedimiento que puede conllevar multas de entre el 0,2 % y el 0,5 % del PIB italiano (entre 3.450 millones de euros y 8.625 millones aproximadamente).

El Fondo Monetario Internacional (FMI) había señalado previamente que los planes de estímulo fiscal de Italia dejarían el país vulnerable ante unas mayores tasas de interés que podrían arrastrarlo a una recesión. Por ese motivo, había recomendado a Roma una consolidación fiscal "modesta" para reducir los costes financieros, al tiempo que destacó que cualquier ganancia temporal a corto plazo del estímulo podría ser superada por el "riesgo sustancial" de un rápido deterioro posterior.