El DUP, socio de May, y la oposición se muestran escépticos con el acuerdo

El norirlandés Partido Democrático Unionista (DUP), socio del Gobierno de Londres, advirtió este martes de que la primera ministra británica, Theresa May, tendrá "muchos problemas" para sacar adelante el acuerdo sobre el Brexit.

Nigel Doods, “número dos” de la formación ultraconservadora, mayoritaria entre la comunidad protestante de Irlanda del Norte, hizo esas declaraciones después de que Downing Street confirmase que Londres y Bruselas han llegado a un principio de acuerdo sobre las condiciones de salida de la Unión Europea (UE).

“¿Será capaz de contentar a todo el mundo? Esa es la dificultad para Theresa May. Le va a ser muy, muy difícil hacerlo, en mi opinión, pero debemos esperar a conocer los detalles”, afirmó el dirigente del DUP, cuyos diez diputados en Londres le permiten a May gobernar en minoría.

De momento, dijo Doods, las informaciones de los medios británicos e irlandeses indican que el borrador de acuerdo dejaría a Irlanda del Norte “sujeta a las reglas y leyes fijadas en Bruselas”, a fin de evitar el restablecimiento de una frontera estricta con la República de Irlanda tras el Brexit. “Objetamos a eso por razones constitucionales, rechazamos que nuestras leyes se hagan en Bruselas, en vez de en Westminster o Belfast. Esa es nuestra línea roja fundamental”, recalcó Doods.

Por su parte, el líder de la oposición británica, el laborista Jeremy Corbyn, señaló este martes que ve “improbable” que el acuerdo del Brexit sea “bueno” para el país.  El político afirmó a través de Twitter que su formación esperará a conocer los detalles del texto, cuyo borrador presentará este miércoles la primera ministra, Theresa May, a su gabinete, cuando tengan acceso a ellos, pero mostró su desconfianza dado “el caótico rumbo de las negociaciones”.

“Los laboristas hemos sido claros desde el principio con que necesitamos un acuerdo que proteja el empleo y la economía”, escribió Corbyn en la red social. “Si este acuerdo no satisface nuestras seis exigencias y no funciona para todo el país, votaremos en su contra“, agregó sobre la tramitación del pacto en la Cámara de los Comunes.

En el mismo sentido, el exministro de Exteriores británico Boris Johnson afirmó que el borrador de acuerdo es “inaceptable”. “Significaría que deberemos aceptar normas y regulaciones de Bruselas sobre las que no tendremos nada que decir. Esto es francamente inaceptable para cualquiera que crea en la democracia”, dijo el exministro, que antes del referéndum de 2016 lideró la campaña favorable al Brexit.

Johnson, que dimitió en julio por sus discrepancias con May sobre su gestión de las negociaciones con Bruselas, afirmó que si se cierra el acuerdo que está sobre la mesa, el Parlamento británico dejará de decidir sobre sus propias leyes por primera vez en “mil años”. El diputado “tory” indicó que si el texto se presenta a votación en el Parlamento, él se opondrá a su aprobación.

Por su parte, la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, afirmó que si el acuerdo a nivel técnico sobre el Brexit no reúne suficiente apoyo cuando se someta a votación en el Parlamento, se deberían buscar “mejores opciones”. La líder independentista, que se ha mostrado contraria al Brexit, ha defendido que el país permanezca en el mercado único y la unión aduanera cuando abandone la UE, según ha declarado, para minimizar las consecuencias económicas de la partida, prevista para el próximo 29 de marzo.

¿Cuál es el contenido del acuerdo?

Según los medios, el futuro pacto de salida incluye una salvaguarda para evitar el restablecimiento de una barrera física entre las dos Irlandas, tras el divorcio entre Londres y Bruselas, que será oficial el próximo marzo. Esa garantía prevé que todo el Reino Unido permanecerá temporalmente en una unión aduanera con la UE, mientras que se añadirán provisiones específicas para reforzar el alineamiento de Irlanda del Norte con ese área económica y con las reglas del mercado único comunitario.

De acuerdo con la cadena irlandesa RTE, la salvaguarda acordada gira en torno a un acuerdo aduanero general para todo el Reino Unido, pero el texto recogerá anexos o provisiones específicas para Irlanda del Norte, en caso de que ese arreglo no sea suficiente para mantener la frontera invisible. En este sentido, el pacto de salida contendrá “un mecanismo de revisión” para evaluar los progresos efectuados es este área.

May ya aceptó el pasado diciembre la inclusión de una salvaguarda única para Irlanda del Norte para evitar una barrera física tras el “brexit”, salvo que se presentase una solución alternativa o hasta que Londres y Bruselas sellasen un nuevo marco comercial durante el periodo de transición. No obstante, se vio obligada a dar marcha atrás poco después, ante las presiones del sector eurófobo de su formación y del DUP.

La “premier” les aseguró que no aceptaría un plan que fije la futura frontera con la UE en el mar de Irlanda, pues aislaría a Irlanda del Norte del resto del país (Inglaterra, Gales y Escocia) al crear dos áreas aduaneras dentro del Reino Unido, al tiempo que pondría en peligro su integridad territorial.

May se reúne esta tarde con sus ministros en el número 10 de Downing Street para preparar la reunión del miércoles en la que les detallará ese acuerdo al que, tras meses de negociaciones, han llegado Londres y Bruselas. La jefa de Gobierno buscará tener la aprobación de su gabinete antes de cerrar un pacto con los 27 socios comunitarios restantes de la Unión Europea (UE).