Bruselas prepara planes de contingencia para un Brexit sin acuerdo

La Comisión Europea (CE) presentó este martes nuevos planes para hacer frente a la posibilidad de que el Reino Unido abandone la Unión Europea (UE) sin acuerdo, entre ellos que los viajes de los ciudadanos británicos al club comunitario se realicen sin visado.

No obstante, Bruselas precisó que esa iniciativa solo se aplicaría si Londres adoptaba una medida recíproca con los ciudadanos europeos que quieran trasladarse al Reino Unido. Por tanto, la medida significa que a los nacionales del Reino Unido no se les exigiría un visado cuando viajen al espacio Schengen para estancias cortas de hasta noventa días en cualquier periodo de 180 jornadas.

Así, si la retirada del Estado miembro se produce sin pacto el próximo 29 de marzo, fecha prevista del Brexit, esta iniciativa entraría en vigor el 30 de marzo. Sin embargo, si se cierra un acuerdo, el plan se adoptaría tras la conclusión del periodo de transición, que se prolongará desde la fecha en que Londres deje la UE hasta el 31 de diciembre de 2020 y durante el cual se seguirá aplicando la legislación comunitaria en el Reino Unido.

La CE insistió en que la propuesta está condicionada por completo a que Londres garantice viajes libres de visado de forma “recíproca y no discriminatoria” para todos los Estados miembros de la UE.

Esta iniciativa debe ahora recibir el visto bueno de la Eurocámara y del Consejo (los países miembros).

Además, la Comisión publicó información adicional sobre los cambios que sucederán si no hay acuerdo sobre el Brexit para las personas que viajen entre la UE y el Reino Unido tras el 29 de marzo, o para negocios que ofrecen servicios en esos viajes. Incluye información sobre controles fronterizos y aduaneros, permisos de conducir o pasaportes de mascotas.

Por otro lado, la Comisión también propuso enmiendas técnicas a la legislación de la Unión Europea sobre eficiencia energética para tener en cuenta la salida británica. Según explicó el Ejecutivo comunitario en un comunicado, los datos sobre consumo energético de la directiva revisada sobre eficiencia energética y la regulación sobre gobernanza de la Unión Energética se basan en las cifras de los Veintiocho. Como el Reino Unido ha decidido abandonar la UE, es necesario rebajar esas cifras de consumo y adaptarlas a los futuros Veintisiete.

Ese plan no afecta al acuerdo político sobre la materia alcanzado en junio y la Unión sigue comprometida con lograr una cuota de eficiencia energética para 2030 de al menos el 32,5 %.

Esta decisión debe entrar en vigor el vigésimo día tras la publicación de la medida en el boletín oficial de la Unión Europea y deberá aplicarse desde el día siguiente al que la legislación del club comunitario deje de aplicarse en el Reino Unido, es decir, cuando concluya el periodo transitorio.

Bruselas también publicó este martes nuevos planes de contingencia por si el Brexit se produce sin acuerdo en los que identifica áreas en las cuales la falta de pacto tendría un impacto “significativo”.

Es el caso de los ámbitos vinculados a la residencia y los visados, los servicios financieros, el transporte aéreo, las aduanas, las normas sanitarias y fitosanitarias, el traspaso de datos personales y la política climática. Esas medidas serían temporales y compatibles con la legislación de la UE.

En cualquier caso, Bruselas recalcó que sigue trabajando “duro” para conseguir un acuerdo con el Reino Unido.