El superclásico, suspendido por la lluvia, se jugará el domingo

El Boca-River se aplaza por el estado del campo en el que el balón apenas corría y se jugará el lunes o el miércoles de la próxima semana

El gran día del fútbol sudamericano, la gran fiesta de Argentina, se ha suspendido. El Boca-River se ha aplazado por las fuertes lluvias que caen sobre Buenos Aires, y el primer partido de la final (el segundo se disputa el 24 de noviembre) de la Copa Libertadores se jugará el domingo tras la confirmación oficial de la Conmebol. Los federativos y los árbitros tomaron la decisión definitiva a tres horas del inicio oficial del partido.

Los avisos de un periodo de fuertes tormentas se han confirmado, y ambos clubes estaban a la espera mientras una intensa lluvia, acompañada de viento, caía sobre Buenos Aires. Varias calles del barrio de Boca quedaron anegadas y el estado del césped presentaba mucha acumulación de agua.

Las previsiones meteorológicas anuncian una ligera mejoría a medida que avance la tarde, aunque persistirá el episodio de lluvia, pero la filtración del césped de La Bombonera no puede filtrar más agua y el balón en las pruebas que ha realizado el árbitro Roberto Tovar y federación apenas corría sobre el césped.