Susana Díaz se defiende de los ataques del PP y pide a los bancos que devuelvan el rescate

El PP ha tratado de utilizar la Comisión que investiga la financiación de los partidos en el Senado para salpicar a la presidenta de la Junta de Andalucía con el caso de los ERE, en el que la socialista Susana Díaz no está ni ha estado nunca investigada / imputada. El portavoz ‘popular’ en la Comisión, Luis Aznar, ha llegado a acusar a Díaz de haber destruido pruebas relativas a esa causa sobre el escándalo de corrupción en el que sí están procesados y pendientes de sentencia otros dos expresidentes de la Junta, Manuel Chaves y José Antonio Griñán.

“En el caso de los ERE, figura un testimonio que señala que usted desde el PSOE de Sevilla hizo una llamada y empezaron a desaparecer papeles”, le ha espetado Aznar a Díaz. “Yo no hice esta llamada”, ha replicado la dirigente andaluza que ha invitado al portavoz a que lea el sumario en el que supuestamente consta que ella mandó destruir pruebas.

Otra de las acusaciones de grueso calibre del PP contra Díaz ha sido esta: “Las sedes del PSOE han sido los grandes agujeros negros de su partido”. La máxima responsable del socialismo andaluz se ha indignado ante la insinuación de financiación irregular de su partido. Ha negado haber concedido subvenciones sujetas a investigación policial. “No hay ninguna causa abierta en el Tribunal que hable de financiación ilegal del PSOE”, ha asegurado y ha pedido que la acusación se retire del diario de sesiones.

Entre Luis Aznar y Susana Díaz se han vivido varios momentos de tensión y uno de ellos se ha producido cuando el portavoz ‘popular’ ha aludido al “gracejo” de la política andaluza, que ha pedido dejar fuera de la Comisión cuestiones de carácter personal que nada tienen que ver con su comparecencia. Ese comentario del diputado ‘popular’ le ha servido más tarde a la presidenta de la Junta para salir de la Comisión condenando el “supremacismo, clasismo y desdén” con el que PP mira a Andalucía. “No nos conocen, no les interesamos y solamente hablan de nosotros y mal cuando llegan las elecciones”, ha subrayado tras declararse orgullosa de su acento y de nuevo de su “honestidad”.

Aznar, por otra parte, ha intentado demostrar, mencionando al marido de Susana Díaz y varias de sus cuñadas, que hay un “sistema de enchufe permanente” en el PSOE, y para ello ha recordado que fueron contratados por UGT cuando se cobraban las subvenciones por los cursos de formación. La denuncia ha dado pie a una tensa y larga discusión, en la que la socialista se ha proclamado orgullosa de tener una familia “obrera y trabajadora” y un marido “currante y mileurista”, que fue contratado en UGT antes de que ella fuera presidenta. Y ha hecho hincapié en que comprende que esto sorprenda en el PP, acostumbrados como están a comidas “con Villarejo”, “Jaguars que llegan a casa” o fiestas de cumpleaños con “confeti”.

El portavoz del PP no se ha quedado atrás. Ha reprochado a la presidenta andaluza que adopte el papel de “mártir” y de “víctima” y ha insistido en que no le da “pena su marido”, sino el “otro millón y medio de trabajadores que siguen en la cola del paro”. Díaz le ha replicado que no había sido citada para que se la llame “mártir” ni para sufrir descalificaciones. En total, han sido cinco horas y media de comparecencia, con dos breves recesos, sin parar para comer y con declaraciones a los periodistas a la entrada y la salida.

A su llegada a la Comisión, la presidenta de la Junta de Andalucía ha confesado su “sensación” de estar a punto de participar en el “primer acto de campaña del PP”, al que ve “muy desesperado” por llamarla a comparecer una semana antes de la campaña andaluza. Díaz ha sido recibida por el portavoz de su grupo, Ander Gil, y a su comparecencia asisten varios senadores socialistas, que han roto así la costumbre de no participar en los trabajos de esta comisión de investigación impulsada por el PP, como hicieron también en la comparecencia de José Luis Ábalos.

Susana Díaz ha defendido el papel y la importancia del Senado, “que es de esas instituciones que tenemos que renovar para que sean útiles en un momento en el que el país lo necesita”, ha dicho. Y ha ironizado con las intenciones del PP al pedir su comparecencia. “Me llama la atención que el PP lo utilice como un teatro para mandar el apoyo al PP en Andalucía, debe de andar muy desesperado para traerme aquí una semana antes de que se inicie la campaña electoral andaluza”, ha subrayado la presidenta de la Junta andaluza.

Por otro lado, la dirigente socialista se ha referido a la polémica en torno al impuesto de las hipotecas y lo ha hecho, sobre todo, para arremeter contra la banca. Pasando por algo que en Andalucía ese impuesto llega al máximo, el 1,5% del dinero prestado por el banco al cliente, ha reprochado a las entidades financieras su campaña en contra de un cambio de doctrina por el Tribunal Supremo para que fueran ellas, y no los hipotecados, las que asumieran el AJD, el Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados. Díaz les ha recordado que “no hayan devuelto nada” de lo que les prestaron los españoles para evitar la quiebra financiera, e incluso ha dado por hecho que “no piensan en devolver ni un solo euro”.