Calviño ve “bastante alineadas” las previsiones de la Comisión Europea con las del Gobierno

La ministra de Economía y Empresa, Nadia Calviño, ha afirmado este jueves que las previsiones de otoño de Bruselas están "bastante alineadas" con las del Gobierno y confirman que España seguirá creciendo a "buen ritmo", por encima de loa países de su entorno y de la media de la zona euro y de la UE, al tiempo que ha defendido el "ambicioso, responsable y realista" plan presupuestario que "no pone en riesgo" los compromisos fiscales.

Así lo ha señalado Calviño durante la clausura de la jornada anual de Competencia, organizada por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), después de que Bruselas haya dado a conocer sus previsiones de otoño que empeoran las estimaciones de crecimiento y déficit para España.

“Las previsiones de Bruselas están bastantes alineadas con las nuestras y confirman que seguiremos creciendo a buen ritmo, por encima países entorno y por encima media zona euro y UE”, ha afirmado la ministra, después de que el Ejecutivo comunitario haya rebajado dos décimas su previsión de crecimiento económico para España tanto este año como el siguiente (al 2,6% y 2,2%, respectivamente) y haya elevado entres décimas su previsión de déficit para 2019, hasta el 2,1%.

Calviño ha destacado que España se encuentra en una fase “relativamente positiva” desde el punto de vista del ciclo económico y presenta resultados “particularmente notables”, en un contexto en el que la economía mundial sigue creciendo también a “buen ritmo”.

Así, ha recordado que la previsión de crecimiento del Gobierno para este año es del 2,6% y del 2,3% para el próximo ejercicio, lo que suponen tasas de crecimiento “robustas” e “importantes”.

No obstante, ha matizado que “en absoluto todo es fantástico” y ha advertido de incertidumbres en el ámbito internacional, como las medidas proteccionistas, o el cambio en la política monetaria iniciado en Estados Unidos y que continuará en Europa, que tendrá un “impacto en liquidez y en el crecimiento”, así como incertidumbres geopolíticas relacionadas con la inestabilidad financiera en mercados emergentes altamente endeudados.

Por ello, ha abogado por “aprovechar” el crecimiento para tomar las medidas necesarias y adoptar una posición “activa” de política que ponga las bases para que continúe el crecimiento y sea sostenible a medio y largo plazo.

Más allá de la estabilidad financiera, ha citado como retos el cambio demográfico, la política monetaria, el cambio climático, la transición energética y la revolución tecnológica y digital ante su impacto en los trabajadores.

La política económica “decidida” que quiere llevar adelante el Gobierno pasa por la disciplina presupuestaria, sobre lo que ha abogado por aprovechar el crecimiento para tener “cierto margen de maniobra” en el futuro. Los 30.000 millones de pago en intereses de la deuda anuales cree que podrían destinarse a otras partidas como Educación, ciencia o infraestructuras.

De esta forma, ha calificado el plan presupuestario acordado con Podemos y remitido a Bruselas como “ambicioso, responsable y realista”, porque trata de hacer un ajuste fiscal que “no pone en riesgo” la disciplina presupuestaria y refuerza los ingresos para seguir reduciendo la deuda, incluso en circunstancias macroeconómicas menos favorable.

Igualmente, ha señalado que la política económica se centra también en políticas sociales, para reducir la desigualdad, y en reformas estructurales, la denominada como “agenda del cambio”, que tendrán impacto a medio y largo plazo, como la Formación Profesional, la transición energética o la adaptación al cambio climático.