Sánchez le ordena a la Abogacía del Estado retirar la rebelión en la acusación a los golpistas

La Fiscalía y la Acusación Popular mantendrán la rebelión, pero la Abogacía del Estado la retira y la sustituye por sedición y malversación con penas de hasta 15 años de cárcel

La Abogacía del Estado no acusará por rebelión a los golpistas catalanes, aunque sí por sedición y malversación. Este ha sido el ‘gesto’ de Pedro Sánchez para con los golpistas catalanes que están en prisión. Los que sin duda esperaban mucho más, como que la Fiscalía se sumara a las rebajas, motivo por lo que es posible que ERC y PDeCAT decidan no apoyar los Presupuestos de 2019 que Pablo Iglesias presentó a Oriol Junqueras en la cárcel días atrás.

Esta rebaja de rebelión a sedición por parte de la Abogacía del Estado figura en las instrucciones que ha dado el presidente Sánchez a su más que descontrolada ministra de Justicia Dolores Delgado en relación con los escritos de acusación y petición de penas que la Fiscalía, la Abogacía del Estado y la Acusación Particular presentan este viernes ante el Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional en relación con los procesados (la mayoría de ellos por rebelión) por el golpe de Estado catalán del 27-O de 2017.

Hace unos días y contradiciendo una declaración suya del pasado mes de mayo, el presidente Sánchez se posicionó a favor de quienes se oponen a que se juzgue por el delito de rebelión a los máximos cabecillas del golpe que encabezaron el preso Junqueras y el prófugo Puigdemont. Y en la misma línea se pronunció la vicepresidenta Calvo (a la que el Vaticano ha dejado en ridículo a propósito de la exhumación e inhumación de Franco).

Y ello se ha confirmado con este cambio de posición leve y limitado de la acusación de la Abogacía del Estado porque ni Sánchez ni Delgado se han atrevido a hacer lo mismo en la Fiscalía enfrentándose a los fiscales del Supremo. La decisión de Sánchez no ha sido muy importante pero no va a contentar a nadie, ni a los golpistas presos ni a los partidos de la oposición, PP y Cs, que protestarán y llevarán esta decisión de Sánchez a la campaña electoral de Andalucía como es de esperar.

A Sánchez, frente a los golpistas, le queda el recurso final del indulto sobre el que el presidente no se quiso pronunciar en el Congreso de los Diputados a pesar de las insistentes preguntas de Albert Rivera.

En todo caso, todo apunta a que la leve rectificación de Sánchez no servirá para que ERC y PDeCAT le apoyen los Presupuestos de 2019, y en ese caso Sánchez tendrá que prorrogar los Presupuestos de 2018. Lo que por otra parte abrirá una crisis en las relaciones de Sánchez con Iglesias y Podemos, que están muy cerca de los golpistas y acusarán al presidente de timorato.

Sánchez dirá que él ha hecho ‘un gesto’ en la Abogacía del Estado que es donde podía y no se atrevió a bajar de sedición ni a torcer la mano de la Fiscalía del Estado, porque los fiscales se iban a sublevar y porque todo ello tendría un gran impacto en Andalucía, donde ya están en campaña electoral.

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