El Barça se carga a Lopetegui con una ‘manita’ (5-1)

El Real Madrid fue goleado este domingo en el 'clásico' del Camp Nou por el Barcelona (5-1) en una derrota que consumará en las próximas horas el despido de su entrenador Julen Lopetegui, después de que el equipo madridista haya vivido su peor arranque de Liga en 60 años y ocupe en estos momentos la novena posición. Luis Suárez, que debió ser expulsado con 3-1 en el marcador para los de Valverde, fue el más destacado de un partido en el que si bien la goleada fue demasiado abultada, el Barça hizo más merecimientos ya que los madridistas sólo fueron mejores en los primeros minutos del segundo período, cuando acortaron distancias por medio de Marcelo. Con una nueva calamitosa actuación defensiva de Varane y Ramos, poca movilidad en el centro del campo, y sin delanteros, porque Florentino Pérez no quiso fichar este verano un sustituto de Cristiano Ronaldo, el Real Madrid intentará solventar el cambio de rumbo con un cambio de técnico.

El de este domingo era un clásico muy atípico. En primer lugar, por la ausencia de Cristiano Ronaldo y de Messi, las dos grandes estrellas de ambos equipos los últimos años. En segundo, porque se presentaba como un ultimátum para uno de los dos entrenadores. Se daba por hecho que en caso de derrota y prácticamente de empate Lopetegui haría este lunes las maletas.

Si el técnico vasco tenía la soga al cuello, poco tardó el Barça en apretársela un poco más. Porque si la apuesta del Real Madrid había sido, con la inclusión de Isco, discutirle la posesión del balón al equipo azulgrana, la del conjunto catalán había sido la de presionar la salida del balón de los madridistas. Y eso, con una defensa en la que desda hace tiempo hace aguas, es encontrar oro.

Sólo hubo que esperar diez minutos, para que un pase en profundidad a un pletórico Jordi Alba en su internada por la izquierda gestara el primer tanto del partido, cuando Varane, Nacho y Ramos acudieron como moscas a la miel al lateral con un ojo pendiente solo de Suárez. Pero al pase atrás de Alba llegó Coutinho, completamente solo, para marcar a placer.

El Real Madrid amagó con un par de acercamientos, pero las acciones de tiros lejanos en las que hizo intervenir a Ter Stegen no pueden calificarse ni de ocasiones. Benzema daba menos miedo arriba que credibilidad los que afirmaban que el francés podía optar al Pichichi sólo porque había marcado un par de goles en las primeras jornadas.

El Barça no hacía mucho, pero cada acercamiento al área rival era sinónimo de peligro. Y no sólo por mérito suyo. Sino por demérito de un Real Madrid de psiquiatra. A los veinte minutos, Courtois se lució para despejar un tiro de Arthur con su mano derecha con una palomita. Palomitas que parecía que comían los centrocampistas del Real Madrid viendo una película en el cine o desaparecidos en combate.

Varane volvió a ser por enésima vez esta campaña protagonista negativo y nuevamente dejó en ridículo a los que le quieren postular al Balón de Oro sólo por haberlo ganado todo salvo la Liga, porque si hasta entonces había estado impreciso y nervioso, a la media hora pasó a la historia por cometer el primer penalti con VAR de la historia. Suárez, objeto del penalti claro, se encargó de transformarlo pese a que Courtois acertó el lado y se lanzó bien.

El Madrid resucita

Varane se quedó en el banquillo por molestias físicas, según los servicios médicos madridistas. Nacho ocupó su lugar en el centro y Lucas Vázquez se situó en la derecha, retrasando Casemiro unos metros su posición desde el mediocentro. En lugar de un 4-4-2, el dibujo pasaba a ser de un 5-3-2, con los dos laterales adelantados. Si Marcelo puede ser a veces una rémora a efectos defensivos, Lopetegui trataría de aprovechar ahora su enorme potencial ofensivo.

Y la variación le salió bien, porque a los cinco minutos una jugada iniciada por Lucas Vázquez en la derecha fue culminada en el área, tras un par de rechaces, por Marcelo con su pierna derecha. Es el tercer gol consecutivo del brasileño con la camiseta del Real Madrid. El equipo blanco resucitaba y se venía arriba.

Y los nervios cambiaban de bando, especialmente cuando el Barça perdía el esférico. El Madrid creyó en la reacción, y Modric en un fallo de los locales al salir con el balón jugado, estrelló un remate en el poste derecho de la portería de Ter Stegen. Pero los de Valverde sabían la fórmula para reaccionar: haciéndose con el balón. El clásico pasó entonces por sus mejores momentos de fútbol y se convirtió en un partido ‘de poder a poder’, que dirían los clásicos, con dos equipos que querían la posesión y además, la querían para buscar la portería contraria.

Suárez, con un remate en posición semiacrobática, remató al palo. Habría sido una pena que se sentenciara el choque en su mejor momento. En el ecuador de la segunda parte, el palo se lo llevó el Madrid, pero por el fallo de Benzema, que cabeceó alto, libre de marca y solo ante Ter Stegen un buen centro desde la derecha de Lucas. A Lopetegui le apretaba cada vez más la corbata. En forma de soga.

Suárez marca, no es expulsado y sentencia

Pero el Barça seguía creciendo. Y llegó Luis Suárez. El uruguayo aprovechó un extraño centro corto de Sergi Roberto para marcar un golazo imprimiendo velocidad con el giro de su cuello para batir de cabeza a Courtois. Un auténtico ‘killer’. Del área y fuera del área, como demostró poco después con su peor cara, pisándole el tobillo izquierdo a Nacho en una acción en la que el colegiado sólo le mostró amarilla cuando era manifiestamente merecedora de roja. Los asistentes del VAR se acobardaron, acostumbrados a emplearlo sólo en los penaltis, y perdonaron al uruguayo, que en vez de ver el final del partido desde el vestuario salió del Camp Nou con un balón firmado por sus compañeros. Porque Suárez marcó su tercer gol y el cuarto de su equipo al aprovechar un fallo de Sergio Ramos, también en uno de sus peores momentos personales. El conjunto madridista pedía la hora, porque la cosa sólo podía ir a peor.

Con el quinto gol del Barça, obra de Arturo Vidal, la ‘manita’ estaba consumada. Nadie dudaba de la marcha de Lopetegui, pero ahora, lo abultado de la derrota podía influir en el perfil del sustituto, porque evidentemente, el pueblo llano demandaría ahora ‘mano dura’. El perfil de Conte, por tanto, ganaba enteros en detrimento de Solari o de Guti. Posiblemente la solución llegará en cuestión de horas.

FC BARCELONA, 5 – 1 REAL MADRID (2-0, al descanso)

FC BARCELONA: Ter Stegen; Sergi Roberto, Piqué, Lenglet, Jordi Alba; Busquets, Rakitic, Arthur (Arturo Vidal, min.84); Rafinha (Semedo, min.69), Suárez y Coutinho (Dembélé, min.74).

REAL MADRID: Courtois; Nacho, Ramos, Varane (Lucas Vázquez, descanso), Marcelo (Mariano, min.82); Casemiro, Kroos, Modric; Isco; Bale (Asensio, min.78) y Benzema.

GOLES: 1-0. Min.11, Coutinho. 2-0. Min.30, Suárez (p). 2-1. Min.50, Marcelo. 3-1. Min.75, Suárez. 4-1. Min.83, Suárez. 5-1. Min.87, Arturo Vidal.

ÁRBITRO: Sánchez Martínez (C. Murciano). Amonestó a Rakitic (min.38), Suárez (min.77) en el FC Barcelona y a Nacho (min.39), Bale (min.53) en el Real Madrid.

ESTADIO: Camp Nou, 93.265 espectadores.

RELACIONADO