La Crida Nacional de Puigdemont se fija como objetivo la independencia

El movimiento político del expresident apuesta por el "diálogo y el entendimiento" para conseguir la independencia de Cataluña a la vez que llama a la protesta pacífica y cívica

La Crida Nacional per la República se fija como objetivo la consecución de la independencia dando preferencia al diálogo con el Estado, aunque sin renunciar a cualquier otra vía alternativa para llegar a la autodeterminación, incluida “la desobediencia pacífica y la protesta cívica”.

Así figura en la propuesta de ponencia ideológica que han presentado la consellera Elsa Artadi y el exconseller Ferran Mascarell en la convención fundacional de la Crida Nacional per la República en el pabellón Nou Congost de Manresa.

El documento, que es una primera propuesta abierta al debate de enmiendas hasta el congreso fundacional previsto para mediados de enero, establece que el objetivo de la nueva organización es que “Cataluña se convierta en un Estado independiente en forma de República” y deja claro el compromiso “inamovible” de que este “movimiento organizado” se disolverá “una vez se instaure la república”.

El documento expresa una apuesta “firme” por “el diálogo y el entendimiento para ejercer de forma efectiva las aspiraciones de autodeterminación”, pero deja la puerta abierta a otras vías, sin mencionar explícitamente la “unilateralidad”.

“Si la vía del diálogo con el Estado no se produce o simplemente no avanza con acuerdos significativos, en ningún caso renunciaremos al ejercicio efectivo de la soberanía cuando las condiciones sociales y políticas del país lo permitan”, indica el texto.

Así, “cualquier camino que responda a los principios de la no violencia y a un mandato democrático expresado mayoritariamente en las urnas es legítimo para ejercer el derecho a la libertad”, añade el documento.

La ponencia señala que la “única condición” para llegar “de manera efectiva a la República” es que lo exprese “democráticamente una mayoría de la ciudadanía de Cataluña”, por lo que no se descarta un referéndum de autodeterminación que pueda ser acordado con el Estado.

El documento explicita la apuesta por el diálogo como “vía política preferente” para acceder al ejercicio efectivo del derecho a la autodeterminación, aunque avisa de que no es una vía “exclusiva”.

Así, la ponencia también apuesta por “la movilización ciudadana mediante actitudes cívicas y pacíficas, enmarcadas en la no violencia activa”, pues considera que abren “un gran abanico de posibilidades para emplazar al Estado a desbloquear la vía del diálogo de cara a acordar un referéndum”.

Asimismo, “hay que asumir desde la ciudadanía caminos de desobediencia pacífica y protesta cívica como posibles aceleradores de una solución democrática al conflicto”.

El texto define a la Crida como “un movimiento político soberanista de amplio espectro y transversal” que pueda participar también en las “citas electorales”, para lo que se tiene que inscribir como partido político.

Apuesta por unidad “de acción y estrategia”, y también electoral, en el soberanismo, lo que, según el documento, no significa “uniformizar ni anular” la personalidad de cada uno de los actores políticos y sociales que se integren en la Crida, ni de “silenciar los partidos políticos” que puedan sumarse, como el PDeCAT.

La Crida Nacional per la República, ha registrado 9.500 ‘fundadores’, 51.000 personas adheridas y 700 voluntarios hasta este sábado.