Tres jueces polacos del TS a los que la ley ‘jubila’ desafían al Gobierno y acuden a su puesto

Los magistrados deciden trabajar después de que el Tribunal de Justicia Europeo haya ordenado a Polonia que suspenda la norma

Tres jueces del Tribunal Supremo polaco, entre ellos su todavía presidenta, acudieron este lunes a su puesto de trabajo pese a la ley que reforma esta corte y adelanta su edad de jubilación, en una decisión de los magistrados que llega después de que el Tribunal de Justicia Europeo haya ordenado a Polonia que suspenda la aplicación de esta ley.

Los tres jueces fueron recibidos por un grupo de personas que jalearon su decisión de volver al trabajo pese a que, según la nueva normativa, deberían pasar a la jubilación.

“Si podemos trabajar, vamos a trabajar”, dijo uno de los magistrados, en un gesto que desafía abiertamente al Gobierno polaco del partido Ley y Justicia, precisamente un día después de que se celebren las elecciones locales y regionales que esta formación ha ganado de manera parcial.

Los jueces consideran que el veredicto del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que el pasado día 19 ordenó a Polonia suspender de forma cautelar su polémica reforma del Tribunal Supremo en lo que se refiere a la reducción de la edad de jubilación de los magistrados de esta corte, respalda su decisión.

El tribunal europeo admitía así la petición de la Comisión Europea, que al llevar este asunto ante el TJUE el pasado 24 de septiembre pidió a los jueces comunitarios “medidas cautelares” para “restaurar” el Supremo polaco a la situación en la que estaba antes del pasado 3 de abril, cuando se aprobó la nueva normativa.

La ley que preocupa a Bruselas reduce la edad de jubilación de los jueces del Tribunal Supremo desde los 70 años a los 65, un cambio que pone a 27 de los 72 magistrados en riesgo de ser obligados a retirarse anticipadamente, y afecta también a la presidenta de esta corte.

La Comisión Europea (CE) considera que esta legislación pone en riesgo la independencia del poder judicial polaco y la separación de poderes que garantizan los tratados comunitarios, con lo que es “incompatible” con el derecho europeo.

Por su parte, el ministro de Justicia polaco dijo que su Ejecutivo tiene “voluntad” de respetar la legislación comunitaria, aunque precisó que “evaluará” la orden del TJUE cuando la reciba formalmente, algo que aún no ha sido confirmado por Varsovia.