'El País' pide la libertad de los presos golpistas, descalifica al Supremo y se alinea con Podemos y ERC

El periódico, propiedad de primeras entidades del Ibex, provoca estupor en el Supremo y gran satisfacción entre los golpistas catalanes

A las pocas horas de que Pablo Iglesias y Oriol Junqueras, tras su reunión en la cárcel de Lledoners, le pidieran al Gobierno de Pedro Sánchez ‘un gesto’ en favor de los golpistas presos preventivos, el diario 'El País', ahora próximo al PSOE de Pedro Sanchez a quien habían denostado hasta no hace mucho apoyando a Susana Díaz, lanzó un asombroso y lamentable editorial pidiendo la liberación de los golpistas en prisión preventiva.

En su editorial titulado ‘Prisión preventiva’ el periódico oculta que la prisión preventiva de los procesados se debe al claro riesgo de fuga como quedó patente en la espantada de Puigdemont y cuatro de sus consejeros, así como en la fuga de Marta Rovira y Ana Gabriel, y a los graves delitos que se les imputan a los golpistas y por los que están procesados, como la rebelión y la sedición que están penadas con hasta 20 y 30 años de cárcel.

Un editorial que deja al Tribunal Supremo a los pies de los caballos del más radical y golpista soberanismo catalán, presuponiendo que los autores y los responsables de la prisión preventiva decretada por el Supremo han actuado  de manera errónea, malintencionada o incluso prevaricadora (como así de desprende del editorial) cuando dichos autores son ni más ni manos que los fiscales del Tribunal Supremo, el juez Instructor Pablo Llarena y la Sala de lo Penal del Supremo que confirmó la presión preventiva.

Y ante tan importantes y doctas instancias, fiscales y magistrados 'El País' con gran frivolidad o aviesa intención se pone del lado del golpismo catalán y Podemos con la sola intención de lograr que ERC y PDeCAT apoyen los Presupuestos de 2019 de Sánchez y el Presidente permanezca en el poder hasta las elecciones generales de 2020.

Asimismo, este editorial de El País se convierte en antesala de la esperada rebaja de los delitos que se imputan a los procesados por parte de la fiscalía del Estado, como los delitos de sedición y rebelión que según el columnista habitual del citado diario Enrique Gil Calvo deberían quedar reducidos a la sola ‘desobediencia’ e ‘intento de sedición’ como se publicó esta semana pasada.

Y todo ello y al parecer de acuerdo con un plan trazado en el Palacio de la Moncloa desde donde se han alentado reuniones secretas con Junqueras, muy probablemente vía PSC y la ministra Batet, y desde donde se dice que el jefe de Gabinete de Pedro Sánchez y el estratega electoral del PSOE, Iván Redondo, mantiene un hilo directo con la actual directora de El País Soledad Gallego así como con altos cargos de RTVE.

En medios próximos a los primeros gestores de la empresas del IBEX que tienen el control y la mayoría del capital del Grupo Prisa, Banco Santander, CaixaBank, Telefónica y HSBC, se afirma que estos grandes accionistas no intervienen en la línea informativa y editorial del diario.

Pero la gravedad de este vuelco informativo y editorial de El País que deja a la unidad de España, la legalidad y el orden constitucional -que defendió el Rey Felipe VI- a la intemperie y al desnudo ante los ciudadanos demócratas españoles y a los ojos de Europa, los propietarios del diario deberían de actuar y reponer en sus páginas el respeto a la verdad (de la que presumen mientras dicen con desvergüenza que no hay riesgo de fuga) y Tribunales.

Sobre todo una vez que este periódico viene a presentar como unos presos políticos a los encarcelaros preventivos del golpe de Estado, en línea con los discursos que los golpistas hacen dentro y fuera de España y de los ataques lanzados contra el juez Llarena a quien la inefable y bochornosa ministra de Justicia Dolores Delgado (amiga de Villarejo, Garzón y protegida de El País) dijo que el Gobierno no debería defenderlo frente a una infame querella de Puigdemont presentada en Bélgica.

Querella a la que, naturalmente, se sumará por parte de la acusación este editorial de El País, presentado como el ‘primer periódico de España’. Lo que por ahora sigue siendo verdad a pesar del rechazo de muchos de sus lectores al acercamiento de Sánchez a Podemos y el soberanismo catalán.

RELACIONADO