La UE no percibe cambios en la postura de May sobre el Brexit y baraja conceder una prórroga

Los líderes de la Unión Europea (UE) comenzaron este miércoles una cumbre para pasar revista a las negociaciones del Brexit y decidir los próximos pasos, que podrían consistir, según algunos mandatarios, en ampliar por un año el periodo de transición de salida del Reino Unido, es decir, de diciembre de 2020 a diciembre de 2021, para poder resolver el embrollo de las relaciones comerciales. De hecho, el presidente del Parlamento Europeo (PE), Antonio Tajani, dijo este miércoles que no percibe cambios en la postura sobre el Brexit que la primera ministra británica, Theresa May, ha presentado al resto de líderes de la Unión Europea (UE), antes de que ellos decidan sobre el futuro de las negociaciones.

No percibí nada sustancialmente nuevo en términos del contenido mientras escuchaba a la señora May”, dijo Tajani en una rueda de prensa tras escuchar a la “premier” británica presentar su posición ante los Veintisiete. Tajani, que también expuso ante los líderes de la UE su punto de vista sobre las conversaciones, dijo que el tono de May fue “el de alguien que quiere conseguir un acuerdo” y señaló su “voluntad política para abrir el camino”, pero afirmó que el contenido, desde su punto de vista “no ha cambiado”.

May se mostró “dispuesta a considerar” extender hasta 2021 el periodo transitorio que se abrirá tras el Brexit y, según lo establecido hasta ahora, durará desde la salida del Reino Unido, el 29 de marzo de 2019, hasta el 31 de diciembre de 2020.  En su discurso, que duró 15 minutos y que como es habitual no tuvo respuesta por parte del resto de líderes, May hizo una “evaluación relativamente positiva” de la situación de las negociaciones y enfatizó que ha habido “mucho progreso” en ciertas áreas y la “buena voluntad” por ambas partes, según las mismas fuentes.

Asimismo, mencionó el mecanismo de contingencia que se está negociando para evitar que se cree una frontera estricta entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda, si bien no puso nuevas propuestas sobre la mesa.

Una vez terminada la intervención de May, que ya ha abandonado la reunión, los Veintisiete celebran ahora una cena de trabajo en la que evaluarán la situación de la negociación sobre la base de la presentación que hará el negociador jefe de la Unión Europea, Michel Barnier.

En todo caso, la situación es diferente de la que se esperaba puesto que no se ha llegado a un acuerdo sobre los términos de la salida del Reino Unido que puedan confirmar los líderes, tal y como preveía el calendario inicial para permitir que el texto fuese refrendado por los parlamentos nacionales, incluyendo el británico, y la Eurocámara antes de marzo de 2019.

En esta tesitura, los Veintisiete abordarán también el calendario de ahora en adelante, donde el presidente del Consejo, Donald Tusk, ha abierto la posibilidad de que se convoque una cumbre europea extraordinaria que podría ser el 17 y 18 de noviembre.

Después, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, hará una presentación sobre el estado de preparación de todas las partes si se produce un Brexit sin acuerdo, que servirá de base para la discusión de los líderes.

En cualquier caso, las negociaciones para forjar un acuerdo de salida continuarán en las próximas semanas.

La frontera irlandesa, principal escollo

La cuestión irlandesa continúa siendo el mayor escollo para ambos bloques, que quieren evitar levantar una frontera física entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda, pero no consiguen consensuar cómo hacerlo.

El plan provisional acordado en diciembre de 2017 se basaba en la promesa de Londres de que “salvo que se encuentre otra solución”, Irlanda del Norte mantendría “una total consonancia con las normas del mercado único de la UE y la unión aduanera”.

No obstante, el Partido Democrático Unionista (DUP) de Irlanda del Norte, socio clave del Gobierno conservador británico, se opone frontalmente a que esta región quede en condiciones diferentes a las del resto del Reino Unido tras el Brexit, por lo que May planteó crear un mercado común de bienes británico-comunitario con equivalencia regulatoria.

Los Veintisiete rechazan, no obstante, que se pueda separar la libertad de circulación de bienes de la de servicios, capitales y ciudadanos, las cuatro libertades que rigen el club comunitario.

May: “Ninguna propuesta romperá el Reino Unido”

Antes de viajar a Bruselas, May dijo este miércoles en el Parlamento británico que sigue trabajando para alcanzar “un buen acuerdo” con la UE pero subrayó que no aceptará “ninguna propuesta que rompa el Reino Unido”. “Seguimos trabajando por un buen acuerdo con la Unión Europea, un acuerdo que satisfaga el voto del Brexit pero que también proteja el empleo y los modos de vida y, más crucialmente, que proteja la valiosa unión del Reino Unido”, afirmó. “No aceptaremos ninguna propuesta que rompa el Reino Unido”, recalcó durante su comparecencia semanal en la Cámara de los Comunes.

Previamente, a preguntas de la oposición laborista, la líder conservadora aseguró que el llamado plan de Chequers (su propuesta de acuerdo bilateral con la UE para cuando el Reino Unido salga del bloque) “no está muerto”, aunque ya no alude al mismo en sus intervenciones públicas. Este plan, que contempla la creación de un mercado común de bienes británico-comunitario con equivalencia normativa, provocó la dimisión de dos ministros cuando fue consensuado el pasado julio, y es criticado tanto por los “tories” como por la oposición.

Aunque ha dejado de escucharse la palabra “Chequers” (nombre de la residencia oficial donde se fraguó el plan), se supone que May mantiene la estrategia contenida en ese documento, pues no ha revelado ninguna alternativa.

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