Socios estratégicos

Renfe entra en el proyecto del AVE de Texas

El proyecto, estimado en 8.750 millones de euros, contempla la construcción de una línea de 386 kilómetros que unirá Dallas/Forth Worth y Houston

Renfe y Adif han sido seleccionados como “socios estratégicos” del proyecto de construcción del AVE entre Dallas y Houston, en Texas, el segundo corredor de Alta Velocidad que se acomete en Estados Unidos después del que ya se construye en Los Ángeles y San Francisco, según informaron las empresas.

Las dos compañías ferroviarias públicas asesorarán en el desarrollo, diseño y construcción del corredor de Texas y, posteriormente, asistirán en su operación y mantenimiento.

El proyecto del AVE texano, estimado en unos 10.000 millones de dólares (unos 8.750 millones de euros), contempla la construcción de una línea de 386 kilómetros de longitud que permitirá unir las ciudades de Dallas/Forth Worth y Houston, con una estación intermedia en Brazos Valley, en un tiempo de viaje de hora y media.

El corredor está siendo promovido por un consorcio de empresas privadas, el Texas Central Partners, que prevé desarrollar el proyecto sin recurrir a fondos públicos, lo que le convertirá en el primer AVE del mundo privado. Esta entidad es la que ha seleccionado a las compañías ferroviarias públicas españolas a través de un proceso competitivo.

Renfe logra entrar en este proyecto después de que el pasado año no consiguiera posicionarse para explotar el AVE de California y la víspera de que mañana jueves comience a explotar el AVE a La Meca, su primer servicio fuera de España.

Las compañías ferroviarias consideran que esta selección constituye un “espaldarazo” a la estrategia de internacionalización que actualmente desarrollan.

En el caso de Renfe, considera que es un contrato “clave” ante el reto que afronta en España con la apertura del transporte de viajeros en tren y la competencia con otros operaciones a partir de 2020.

Las dos firmas públicas aseguran que han sido elegidas por el consorcio privado de Texas por su “nivel de servicio y amplia experiencia y cualificación en Alta Velocidad”, tras un proceso por el que en los últimos meses han estado “defendiendo” su propuesta.

Según el consorcio promotor, el desarrollo del proyecto del AVE entre Dallas y Houston generará un beneficio de unos 36.000 millones de dólares (unos 31.500 millones de euros) al Estado de Texas durante los próximos 25 años.

Además, permitirá generar unos 10.000 puestos de trabajo durante la fase de construcción y otros 1.500 empleos más una vez el AVE se ponga en servicio. Según Renfe y Adif, una parte de estos trabajos aún por determinar serán ocupados por profesionales españoles.

Impronta ‘Made in Spain’

Con la selección de Renfe y Adif como socios encargados de la operación y mantenimiento del proyecto se aumenta la impronta española en el AVE texano, toda vez que Ferrovial ya fue seleccionada en 2015 para realizar los trabajos ingeniería y diseño de la línea, un contrato estimado en 130 millones de dólares (unos 113 millones de euros).

Asimismo, extiende la presencia de compañías españolas en los proyectos de Alta Velocidad ferroviaria estadounidense, dado que ACS se hizo en 2014 con las obras de construcción de un tramo del AVE entre Los Ángeles y San Francisco por unos 1.000 millones de euros.

Las compañías constructoras y ferroviarias españolas ‘exportan’ así la experiencia de más de veinte años acumulada en España con la construcción y explotación de la red de alrededor de 3.100 kilómetros de AVE del país, la primera más extensa de Europa y la segunda del mundo tras la de China.