Mas: ‘La compra de 7.000 ordenadores no fue para el 9-N, sino para mejorar la educación catalana’

El expresidente de la Generalitat Artur Mas ha dicho que "si tan grave" fue el delito por la convocatoria de la consulta soberanista el 9 de noviembre de 2014 en Cataluña por qué "ni un solo juez o fiscal actuó para pararla". Además, ha negado que comprara 7.000 ordenadores para el 9-N en el Tribunal de Cuentas, que ha iniciado este miércoles el juicio contra el propio Mas y los exconsellers Francesc Homs, Joana Ortega e Irene Rigau por su supuesta responsabilidad en el desvío de fondos públicos para la mencionada consulta.

Mas, que ha respondido durante el interrogatorio realizado por el abogado de Sociedad Civil Catalana (SCC) Manuel Zunón, también ha afirmado que nunca fue consciente de cometer ninguna irregularidad en relación al 9N y ha dicho que en el Estatut está “ampliamente reconocida la posibilidad de participación”, y lo esencial era consultar al pueblo catalán .

Respecto a los 7.000 ordenadores, ha desvinculado su compra de la consulta pese a coincidir con el número de mesas electorales. Mas ha afirmado que los ordenadores, que supusieron algo más de dos millones de euros, se compraron para mejorar el sistema educativo catalán. En este sentido, ha aclarado que en 2014 se hicieron 1.414 modificaciones presupuestarias por valor de 1.250 millones de euros “y usted me habla de una partida de 2,8 millones para 7.000 ordenadores. Lo más normal del mundo“.

El juicio, que ha comenzado a las diez de la mañana en la sede del Tribunal, se lleva a cabo a raíz de las demandas presentadas por Sociedad Civil Catalana (SCC), Abogados Catalanes por la Constitución y Abogacía del Estado y se prolongará hasta el jueves, día en el no habrá interrogatorios y se redactarán conclusiones por todas las partes.

La sentencia será posterior y se hará pública una vez que el departamento de Enjuiciamiento del Tribunal la dicte.

La declaración de Mas y los exconsellers tiene lugar un año después de que el Tribunal de Cuentas impusiese una fianza para el expresident y los implicados de 5,2 millones de euros, dinero que no pudieron abonar, por lo que sus bienes han quedado afianzados para garantizar que se reembolsa el dinero que se gastó en la consulta.

El Tribunal dividió el coste del 9-N en varios bloques y asignó una partida económica de responsabilidad a cada uno de los ex altos cargos, entre ellos Homs, Ortega y Rigau, si bien Mas aparece en todos y por ello se le considera “máximo y último responsable”.

Esta semana, el exconseller de Presidencia Francesc Homs ha considerado “sorprendente” que el Tribunal de Cuentas les lleve a juicio por responsabilidades contables cuando ya hay condena por esos hechos.

Homs ha señalado que no puede haber responsabilidades contables del Govern en el juicio del 9-N si tanto el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) como el Tribunal Supremo han descartado que se cometiera un delito de malversación de caudales públicos.

“Nos vuelven a juzgar por lo que ya nos juzgaron y condenaron”, ha lamentado Homs, que ha afirmado sentirse “muy tranquilo” porque a su parecer “no hay recorrido posible” en el proceso del Tribunal de Cuentas.