Delgado insiste en que es una ‘víctima’ del ‘chantaje’ de Villarejo para ‘desestabilizar al Gobierno’

Este miércoles ha sido un día intenso para la ministra de Justicia, que lleva semanas enfrentándose a la difusión de unos audios grabados durante una comida de 2009 en la que participó el excomisario Villarejo y al descrédito que dichas grabaciones han causado a su figura. Por la mañana, Dolores Delgado ha respondido a dos preguntas en la sesión de control del Congreso de los diputados del PP José Antonio Bermúdez de Castro y Javier Maroto. Por la tarde, ha comparecido en la Comisión de Justicia. En ambos escenarios, se ha presentado como una “víctima” del chantaje de Villarejo dirigido a desestabilizar al Gobierno.

La ministra ha recordado que los audios por los que se la cuestiona se obtuvieron de manera ilegal hace 9 años y que la Audiencia Nacional los está investigando. “La grabación no tiene otro objetivo que condicionar la acción del Ejecutivo del que formo parte. Y esto es algo que los autores no han conseguido ni van a conseguir”, ha dicho y ha asegurado que “es un chantaje al Estado a través de mi persona, como ministra del Gobierno de España. Me atacan a mí por ser ministra. Es una extorsión, La derecha, la extrema derecha, la extrema extrema derecha me atacan para evitar que ester Gobierno siga trabajando por la convivencia”.

Delgado ha lamentado que se la censure por las revelaciones de una persona que está siendo investigada por unos catorce delitos y ha subrayado que se trata de un chantaje no porque lo diga ella, sino porque lo dice la Fiscalía Anticorrupción y porque lo confesó el propio excomisario Villarejo hace unos meses. En este punto, ha sacado a colación una información de ‘El País’ fechada el pasado mes de agosto, en la que se recogía que los fiscales habían alertado de que “la actividad de Villarejo y sus consortes criminales es un fiel reflejo de la corrupción, que supuestamente infectó a unos mandos de la Policía”.

Ha recordado, asimismo, que “en su declaración ante el juez el pasado 12 de enero, el propio Villarejo ya manifestó que la totalidad del material informático que le ha sido intervenido contiene  Información sensible que afectaría la seguridad del Estado, a las altas instituciones del Estado o a la intimidad de terceros”. Y siguiendo con las consideraciones de la Fiscalía, ha citado que “estas manifestaciones en la Audiencia” y el resto de la “conducta procesal” de Villarejo son la expresión de una “amenaza permanente” de usar su información privilegiada para “lograr su impunidad”. Es más, ha destacado que “Villarejo alertó de una traca final antes de que termine el año (para lograr su excarcelación). Al señor Villarejo se le han incautado 3 terabytes de información, lo que equivale a tres meses de grabaciones ininterrumpidas”.

Por todo lo anterior, Dolores Delgado ha reiterado el discurso que había expuesto por la mañana ante el pleno: “Soy una víctima por partida doble. Como ministra, porque una persona de las cloacas del Estado me ataca para obtener una ventaja procesal. En segundo lugar, soy víctima de la utilización de este asunto por la derecha, la extrema derecha, y la extrema extrema derecha, para evitar que este Gobierno siga actuando”.

La ministra ha aprovechado también para relatar que el ahora denostado señor Villarejo “actuó bajo el mando del ministro del Interior del PP Jorge Fernández Díaz, quien llegó a destacar sus relevantes servicios. Lo mismo dijo el entonces director de la Policía, Ignacio Cosidó, actualmente portavoz del PP en el Senado”. Ha continuado contando que “participó en la llamada ‘operación Cataluña’, tal y como él mismo reconoció en sede judicial. En esa operación, en la que también habrían participado Alicia Sánchez Camacho y Jorge Moragas, la finalidad era fabricar investigaciones fraudulentas contra sus adversarios políticos, en concreto contra formaciones independentistas”.  Por cierto que Delgado ha detallado que “su acción se dirigió también contra grupo de la oposición como el de Podemos.

Dicho todo esto, la titular de Justicia se ha mostrado dispuesta a plantar cara al chantaje y la extorsión: “Ni las cloacas, ni la derecha, ni la extrema derecha, ni la extrema extrema derecha me van a despistar o amedrentar.(…) Hemos hecho muchas cosas. Para empezar limpiar el lodazal de corrupción. Vamos a hacer este Gobierno de la Administración de Justicia un servicio público”.

Ante todas estas explicaciones, los portavoces de la oposición se han dividido entre quienes no ven nada que roce lo ilícito en los audios, como es el caso del PNV, y quienes piensan que esconden una ‘mochila’ de la ministra que la invalida para desempeñar el cargo que ocupa. Este es el caso de Ciudadanos cuyos portavoz, Ignacio Prendes, ha asegurado que su formación no enfoca esto como una crítica a la trayectoria profesional de Delgado, pero remarcando que “necesitamos una ministra que no pueda ser chantajeada. Se trata de eso. Porque en este momento necesitamos instituciones fuertes”. Y ha añadido: “Hemos sabido que fue corrigiendo su versión cuatro veces. La pregunta que le hago es: ¿cuándo descubrió usted que el señor Villarejo era un corrupto y un chantajeador? Usted es una persona que por sus mochilas del pasado, probablemente no está en las mejores condiciones para responder a esos chantajes”.

En la misma línea, la portavoz del PP, María Jesús Moro, ha puesto todo el énfasis en la supuesta falta de ejemplaridad de Delgado que se deprendería de las famosas grabaciones. “Usted ha realizado una proclama intolerable como ministra. Usted no puede hacer lo que ha hecho hoy aquí. No puede usted volver a la carrera fiscal. El problema de esas grabaciones ponen de manifiesto es que usted en privado no opina lo que en público. Las grabaciones podrán ser reprochables. Pero el problema no es que usted no es solo una ciudadana, sino una servidora pública. Esas grabaciones ponen de manifiesto que una parte de su vida no es ejemplar”, ha proclamado la portavoz.

Moro ha pedido a la ministra que sea “un poco más humilde” y no denuncie el presunto chantaje al Estado a través de su persona. Ella, ha dicho, no cree que se trate de eso. Ha acusado a la ministra, que era fiscal cuando se realizó la grabación, de “familiaridad con la mafia” y ha arremetido contra las críticas que se han lanzado desde el Gobierno a los medios que han difundido los audios, concretamente a la web Moncloa.com a la que se le suponen vinculaciones con Villarejo: “Ustedes quieren silenciar a los medios de comunicación. Pero los medios ponen de relieve quiénes son”.

“La dignidad y el respeto se ganan con el trabajo”, ha resumido la portavoz ‘popular’ pero “se puede perder en un instante”. Y ha finalizado: “A usted este instante le está durando demasiado, señora ministra reprobada”, en alusión a la votación que tuvo lugar el martes en el Congreso para instar al cese inmediato de la titular de Justicia.