Ascienden a 12 los muertos por las lluvias en Mallorca y sigue desaparecido un niño de 5 años

En la zona de Sant Llorenç, la más afectada, se registraron 233 litros por metro cuadrado en apenas unas horas

La tromba de agua caída en la zona de Sant Llorenç, en Mallorca, ha dejado un panorama desolador del que apenas se recuerdan precedentes. Los vecinos de este pueblo de 8.000 habitantes, el más afectado por la tormenta en el Levante de la isla, vieron el miércoles como el agua ha destruido prácticamente todo a su alrededor después de que cayesen 233 litros por metro cuadrado en apenas dos horas por la noche. El servicio de emergencias 112 de Baleares ha elevado el número de fallecidos a 12 tras encontrarse este jueves los cadáveres de un hombre y una mujer, posiblemente el matrimonio alemán que los equipos de rescate buscaban, ha informado el 112.

El hallazgo ha tenido lugar cerca de la localidad mallorquina de Artà, donde el miércoles fue encontrado el vehículo en el que viajaba un matrimonio alemán residente en Mallorca: Petra Kircher, de 63 años, y Mike Kircher, de 61, que están desaparecidos desde el martes por la noche. Los bomberos que trabajan en la zona han encontrado pasado el mediodía de este jueves el cadáver de una mujer y un rato después el del hombre, que están pendientes de ser identificados.

Los servicios de rescate continúan la búsqueda del niño de 5 años mallorquín que continúa desaparecido.

De las 12 personas fallecidas ya han sido identificadas 9: seis son españolas, dos británicas y una holandesa.

Los efectivos de emergencias han retomado con las primeras luces del día las labores de búsqueda de los tres desaparecidos. Alrededor de 150 guardias civiles, además de efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), Protección Civil y otros servicios de emergencias buscan a estas personas a lo largo del cauce del torrente que se desbordó el martes, especialmente en la zona de S’Illot, en su desembocadura.

Hasta el momento doce personas han fallecido a raíz de las riadas ocurridas en la zona oriental de la isla cuyos cadáveres fueron encontrados en los municipios de s’Illot, Artà, Son Carrió y Sant Llorenç des Cardassar. Más de doscientas personas tuvieron que ser desalojadas de sus viviendas y dos personas fueron hospitalizadas.

Para paliar los daños, el Consejo de Ministros iniciará este jueves los trámites para la declaración de zona catastrófica y la inmediata puesta en marcha de las ayudas económicas, según anunció ayer el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que se desplazó hasta las localidades afectadas.

El 112 en Baleares ha habilitado el número de teléfono 900 600 112 para atender a las personas afectadas por las inundaciones. Este número especial también estará operativo para aquellas personas que quieran aportar información sobre los incidentes relacionados con el desbordamiento de torrentes.

Tras conocerse lo sucedido, Pedro Sánchez, envió un mensaje de apoyo y solidaridad con las víctimas de las inundaciones. “Siguiendo muy de cerca las desoladoras informaciones que nos llegan desde Sant Llorenç”, ha publicado el jefe del Ejecutivo en un mensaje en Twitter a primera hora de este miércoles.

“Mi solidaridad y apoyo a las familias y amigos de las víctimas mortales, y a todos los afectados por estas trágicas inundaciones”, ha añadido Sánchez.

Por su parte, el presidente de Partido Popular, Pablo Casado, trasladó su pésame por fallecidos y ha expresado su apoyo a los damnificados y efectivos que trabajan en la zona.

“Sigo con preocupación las noticias que me llegan desde Mallorca. Mi sentido pésame por los fallecidos como consecuencia de las intensas precipitaciones en Sant Llorenç, y mi apoyo y solidaridad con los damnificados y los efectivos que trabajan en la zona”, ha escrito en su cuenta personal de Twitter.

Según datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), en la zona se registraron hasta 233 litros por metro cuadrado en apenas dos horas, con lluvias cada vez más intensas a partir de las 19.00 horas.

En concreto, en las estaciones meteorológicas en las localidades de Artà-Colònia de Sant Pere y Artá, situadas en la comarca de Levante de Mallorca, se registraron 232,8 y 157,4 litros de agua por metro cuadrado, respectivamente. Ambas localidades están muy cerca del municipio de Sant Llorenç, epicentro de los daños.

Artá-Colònia de Sant Pere y Artá se encuentran en una zona más elevada orográficamente que Sant Llorenç, a una decena de kilómetros de distancia, aproximadamente.

Según datos facilitados por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), en la localidad mallorquina de Son Servera, que dista unos nueve kilómetros de Sant Llorenç y también situado en una zona más elevada, se recogieron hasta 97,2 litros por metro cuadrado.

“Un cóctel perfecto”

La causa de esta tormenta hay que buscarla en una DANA o gota fría que, junto al viento del este de carácter marítimo, muy húmedo y templado, y el aire frío en capas altas de la atmósfera creó el “coctel perfecto” para que precipitara de forma torrencial en áreas de las Baleares, según ha explicado Rubén del Campo, portavoz de la Aemet.

El portavoz ha señalado que la precipitación recogida este martes en la estación meteorológica de localidad de Artá sólo se produce una vez cada 80 años.

“Fue una línea de tormentas (tren convectivo)” que afectó de manera muy intensa, persistente y duradera a zonas de la isla de Mallorca durante unas 6 horas, ha incidido el portavoz, para detallar que el epicentro de este episodio se situó en la localidad de Sant LLorenç.

Otro factor que influyó fue el carácter tan local que tuvieron las lluvias y así, mientras en San LLorenç se recogieron más de 200 litros por metro cuadrado entre 4 y 6 horas, en la localidad de Manacor, a unos 8 kilómetros en línea recta, apenas cayeron 23 litros por metro cuadrado.

Para este jueves, la situación tiende a remitir y estabilizarse, por lo que la Aemet solo mantiene activado el aviso amarillo (riesgo) en las provincias de Cádiz, A Coruña y Pontevedra donde se prevén recoger 15 litros por metro cuadrado en una hora.

Una de las peores tragedias desde los 90

Las riadas registradas en el levante de Mallorca constituyen una de las tragedias más graves causadas por lluvias en los últimos 25 años en España.

Uno de los episodios más dramáticos tuvo lugar en agosto de 1996 en el cámping ‘Virgen de Las Nieves’, en Biescas (Huesca), cuando 87 personas fallecieron al quedar sepultadas por una riada de agua, piedras y lodo que además causó heridas a otras 200.

Un año antes, en agosto de 1995, las fuertes lluvias causaron la muerte de 11 personas en el municipio de Yebra (Guadalajara).

En Badajoz, en noviembre de 1997, 24 personas murieron como consecuencia de las intensas lluvias, que afectaron especialmente al barrio del Cerro de Los Reyes y a Valverde de Leganés, donde el agua alcanzó los tres metros.

También el 31 de marzo de 2002, una tromba de agua que dejó 224 litros por metro cuadrado en tres horas, causó la muerte de ocho personas en Santa Cruz de Tenerife.

El temporal de lluvias más reciente y con mayor número de fallecidos se registró en diciembre de 2016 en el sureste peninsular y se cobró cinco vidas.

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