La inflación de la eurozona repunta al 2,1% en septiembre

Sin tener en cuenta el efecto de la energía, la tasa de inflación de la zona euro se ha situado en septiembre en el 1,3%

La tasa de inflación interanual de la eurozona se ha situado en septiembre en el 2,1%, una décima más que el mes anterior, como consecuencia del alza del precio de la energía y de los alimentos frescos, según el dato preliminar publicado por la oficina comunitaria de estadística, Eurostat.

En septiembre, la energía se ha encarecido un 9,5%, frente a la subida interanual del 9,2% de agosto, mientras que el precio de los alimentos frescos ha aumentado un 3,2%, siete décimas más que el mes anterior. De su lado, el precio de los servicios se ha mantenido estable en el 1,3%, al igual que los productos no industriales (+0,4%).

Sin tener en cuenta el efecto de la energía, la tasa de inflación de la zona euro se ha situado en septiembre en el 1,3%, la misma tasa que en agosto, mientras que al excluir también los alimentos frescos los precios han subido un 1,1%, una décima menos que el mes anterior.

Así, al dejar también fuera del cálculo el impacto de los precios de la energía, así como de los alimentos, el alcohol y el tabaco, la tasa de inflación subyacente ha alcanzado en septiembre el 0,9%, frente al 1% de agosto.

Si se confirma el dato de la inflación subyacente de septiembre, la tasa registrará dos caídas consecutivas, tras haberse situado en el 1,1% en julio. Esto aleja la inflación de la previsión del Banco Central Europeo (BCE), que estima que la inflación se estabilizará en el 1,9% entre 2018 y 2020, mientras que la subyacente avanzará hasta el 1,7%.