Nervios, tensión y Crisis Institucional en el Parlamento

La Mesa del Congreso de los Diputados se ha vuelto en contra de los planes del Presidente del Gobierno Pedro Sánchez de aprobar los Presupuestos Generales del Estado a través de una enmienda en la Ley de violencia domestica y del Consejo General del Poder Judicial (proyecto de Ley de Reforma de la Ley del Poder Judicial) con el objetivo, a través de una cierta argucia legal, evitar que el Senado con mayoría del Partido Popular, pueda vetar la ley de Estabilidad y, por ende los Presupuestos. Si los Presupuestos no se aprueban, el Presidente del Gobierno no tendrá más remedio que convocar elecciones, y no podrá aguantar hasta 2020 para las Generales.

Esa argucia legal utilizada por el Gobierno que le hubiera permitido tener los Presupuestos Generales del Estado con un aumento de 6.000 millones más para gasto social, también la ha utilizado el Partido Popular en varias ocasiones, obviando una sentencia del Tribunal Constitucional que tampoco ha respetado en este caso el partido socialista. El Constitucional ha venido sosteniendo que las enmiendas tienen que estar conectadas con la ley que se está tramitando.

“La enmienda no puede servir de mecanismo para dar vida a una realidad nueva, que debe nacer de una, también, nueva iniciativa”. Como socialistas, Podemos y nacionalistas, tienen mayoría en la Comisión de Justicia introdujeron la enmienda de veto del senado en la ley que tenía que contar con la  Ley de Estabilidad, que no podría ser vetado por el Senado con lo que los Presupuestos tendrían vía libre.

Esa mayoría de la Comisión de Justicia no existe en la Mesa del Congreso que, con mayoría de Ciudadanos y Partido Popular, y el voto decisivo de la Presidenta Ana Pastor, superaba en un voto, al bloque gubernamental que, al final, ha sido derrotado a pesar de que, desde el partido del Gobierno, se había advertido previamente, que el comportamiento de la Presidenta puede llevar a su reprobación. Ana Pastor, a pesar de ser propuesta por el PP, ha contado hasta ahora, con el apoyo y simpatía de toda la Cámara y todos los partidos.

La votación de esta mañana, con el Presidente del Gobierno en el extranjero en un viaje que emprendió el domingo por Canadá y Estados Unidos, con especial cita en Nueva York para intervenir con un discurso en la ONU, ha planteado un grave conflicto institucional que no se sabe cómo se puede resolver pero que ha contribuido a subir la temperatura política, precisamente cuando al Gobierno le ha surgido otro problema. Las relaciones de la Ministra de Justicia Dolores Delgado con el comisario de policía jubilado José Manuel Villarejo.

La aparición de unas grabaciones de un video en el que aparecen la Ministra, el juez Garzón, el policía Enrique García Castaño, ha complicado su situación ya que, hasta ahora, había estado defendiendo que no conocía a Villarejo aunque luego fue matizando. Solo ella conoce el alcance de sus relaciones con un policía que esta utilizando las cloacas del Estado para un negocio particular de millones de euros utilizando información policial secreta para chantaje a empresarios, políticos y hasta al propio Rey Emerito.