El Gobierno abre la puerta a las excarcelaciones de los líderes del ‘procés’ y no descarta los indultos

La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, considera que si el juicio a los líderes independentistas se retrasa mucho "no sería lógico alargar la prisión preventiva". La declaración de Calvo, en una entrevista que ha publicado este domingo ‘La Vanguardia’, se produce tan sólo unas horas después de que la delegada del Gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera, se mostrara partidaria de indultar a los dirigentes del ‘procés’ si resultan condenados por el Tribunal Supremo y siempre y cuando ellos lo soliciten. La tesis a favor del indulto no es nueva. El primer secretario del PSC, Miquel Iceta, ya la avanzó en la campaña de las elecciones catalanas del pasado mes de diciembre y provocó una tormenta política que se ha reproducido en esta ocasión. El ministro de Fomento y secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, ha tratado de rebajar el tono del debate.

En este caso, la proximidad del juicio que sentará en el banquillo a los líderes del ‘procés’ atiza la polémica. Sobre todo por la sucesión de llamamientos de los responsables políticos catalanes para que el Gobierno de Pedro Sánchez ordene a la Fiscalía General del Estado retirar la acusación contra el exvicepresidente del Govern, Oriol Junqueras, y el resto de consellers procesados por el referéndum ilegal del 1-O y la Declaración Unilateral de Independencia del 27 de octubre de 2017. De hecho, se espera que en las próximas semanas la Fiscalía entregue su escrito de acusación para fijar de manera provisional los delitos por los que acusa a los procesados.

La fiscal general, María José Segarra, ha repetido hasta la extenuación que actuará con “absoluta autonomía”. Pero, al mismo tiempo, los dirigentes catalanes multiplican sus esfuerzos para presionar al Ejecutivo de Sánchez amenazándole con no apoyar los Presupuestos de 2019 si las acusaciones siguen en pie -el portavoz de ERC en el Congreso, Joan Tardá, lo ha expresado con absoluta claridad- o dando por hecho un compromiso del propio Gobierno para atender sus reclamaciones: el conseller de Acción Exterior y Relaciones Institucionales de la Generalitat, Ernest Maragall, aseguró la semana pasada en Onda Cero que la ministra de Política Territorial Meritxell Batet le había trasladado la posibilidad de incidir en la Fiscalía para que rebaje las acusaciones contra los líderes independentistas. Batet lo desmintió inmediatamente.

Lo cierto es que la Fiscalía podría matizar las acusaciones del juez del Supremo, Pablo Llarena, que han suscitado serias dudas entre juristas españoles, por no mencionar los problemas con los que han tropezado en tribunales alemanes y belgas, que han rechazado aplicar a los dirigentes secesionistas huidos el tipo penal de rebelión por estimar que no se produjo la violencia que el magistrado sí ha apreciados en sus actuaciones. En lugar de rebelión, la acusación podría quedar limitada a delitos con penas de cárcel más reducidas. La sedición o la simple desobediencia son dos opciones, aunque en este último caso habría que mantener la imputación por malversación de caudales públicos, que conlleva pena de cárcel, para justificar los meses de prisión preventiva que llevan cumplidos los procesados.

Todo esto por lo que se refiere a la esfera jurídica de la cuestión. Desde el punto de vista político, Ábalos ha insistido este domingo en la labor que el Gobierno, su formación y el PSC están realizando para desencallar el conflicto político a través del diálogo tras “un Estado que se independizó de Cataluña”. Esa ha sido la principal crítica que ha lanzado Ábalos contra el anterior Gobierno de Mariano Rajoy. Ante el anuncio del PP de que promoverá una proposición de ley para prohibir los indultos a condenados por sedición y rebelión, ha contrapuesto la “humanidad” de la declaración de la delegada del Gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera, al “sectarismo” de la derecha que, según ha subrayado, sólo concibe los indultos como un favor a sus correligionarios.

Y es que, tras las declaraciones de Calvo y Cunillera, al PP le ha faltado tiempo para abalanzarse tratando de dejar en evidencia el supuesto ‘pacto secreto’ del Gobierno con los independentistas y la presunta predisposición del Ejecutivo a cederles todo lo que reivindican.

La portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, Dolors Montserrat, ha afirmado que al Gobierno de “la vergüenza” de Pedro Sánchez “ya no le quedan máscaras” que puedan esconder sus pactos con los independentistas. “Primero Batet, Borrell, Cunillera y ahora Carmen Calvo”, ha escrito Monteserrat en Twitter en alusión a las últimas afirmaciones de los ministros y de la delegada del Gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera, relacionadas con la situación judicial de los políticos separatistas presos y la crisis de Cataluña. “Entraron como el Gobierno de la ‘dignidad’ y han demostrado ser el de la vergüenza”, concluye Montserrat.

La portavoz de guardia de Ciudadanos y secretaria de Política Municipal, Begoña Villacís, ha advertido de que el PSOE se equivoca “y mucho” al tratar de hacer justicia y opinar sobre las competencias de jueces y fiscales, y ha exigido a los socialistas más seriedad y respeto al poder judicial. “Desde hace mucho tiempo se está confundiendo cuál es el deber y la responsabilidad de cada uno y yo creo que los políticos se tienen que dedicar a hacer política y los jueces a juzgar”, ha dicho a los periodistas Villacís, tras participar en una carrera popular en Madrid.

Ante todas estas críticas, Ábalos ha destacado la “humanidad” de las declaraciones de la delegada del Gobierno en Cataluña. Se ha referido concretamente al anuncio del líder del PP, Pablo Casado, de que su partido promoverá una proposición de ley para prohibir los indultos a condenados por sedición y rebelión. En un mensaje en su perfil personal de la red social Twitter, Casado ha afirmado que “el golpe al Estado perpetrado por los independentistas no puede quedar impune por culpa de un presidente del Gobierno, que le debe su cargo a los que quieren romper España”.

El ministro de Fomento ha criticado una iniciativa cuyo único fin es impedir que estos reos sean indultados. “Solo les ha faltado poner: ‘Siempre que sean catalanes’. Porque si no son catalanes se les puede honrar en el Valle de los Caídos. No se han preocupado nunca por condenarlos. Ha habido mucha comprensión con esos golpistas. Solo les preocupan algunos, otros no les preocupan”, ha zanjado. Cunillera, por su parte, ha matizado sus palabras, puntualizando que cualquier “especulación” sobre lo que suceda una vez se dicte la sentencia del “procés” sería “prematura”.

Ábalos ha participado este domingo en el acto de celebración de los cuarenta años de la Fiesta de la Rosa que los socialistas celebran en la Pineda de Gavà. Allí, con una participación de 25.000 personas según la organización, han estado también la ministra Meritxell Batet, el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, el líder municipal del PSC en Barcelona, Jaume Collboni, y la alcaldesa de Gavà, Raquel Sánchez.

Durante su intervención, Ábalos ha afirmado que la convivencia pasa por el reconocimiento de la pluralidad, de que en Cataluña hay muchas sensibilidades, y ha criticado cómo encaró la situación el Ejecutivo liderado por Mariano Rajoy y que prometiera cifras de inversión que después no aplicó: “La derecha se ha independizado de Cataluña hace tiempo”. Ha asegurado que el Gobierno socialista tiene la voluntad de solucionar los problemas, y ha asumido que quien pone su empeño en la solución “tiene muchas dudas y a veces falla”, pero ha insistido en que eso forma parte de buscar una salida al problema.

“El que quiere imponer no tiene ninguna duda”, ha contrapuesto, y ha incidido en que su prioridad es la convivencia en Cataluña que se consigue, a su juicio, a través de reconocimiento de la pluralidad y de las sensibilidades diversas que conviven en el mismo espacio. En este punto se ha referido a la actuación de Cs y ha puesto en duda su programa y su acción política: “¿De qué les ha servido ganar?¿Se ha beneficiado Cataluña en algo? ¿Se han beneficiado de sus ideas o del programa que llevaban? No”.

Ante las peticiones de populares y del partido de Albert Ribera de que el PSOE convoque elecciones, Ábalos ha asegurado que le encantan las elecciones y que su partido defiende el voto, pero ha advertido de que es potestad del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, convocarlas y que lo harán “con responsabilidad” porque ahora la prioridad es aportar soluciones. “Hemos venido a democratizar el poder, parece una obviedad pero no lo es. Parece que cada vez que llegamos al poder somos unos okupas. No cuestionan lo que hacemos, cuestionan lo que somos”, ha criticado.

Ha dicho que el Gobierno tiene todavía mucha tarea por delante y ha puesto como ejemplo la exhumación de los restos Franco del Valle de los Caídos: “Hay mucho por hacer cuando hay un debate en este país sobre si dejamos de honrar la memoria de un dictador sanguinario o no”.

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