Urkullu pide una España ‘confederal’ y un nuevo Estatuto vasco ‘cuasi constitucional’

El lehendakari Iñigo Urkullu ha dedicado a Cataluña el arranque de su discurso en el debate de política general que se celebra en el Parlamento vasco. "Apuesto por avanzar con determinación en procesos de distensión. Distensión y diálogo. Un diálogo con vocación y voluntad real de acuerdo", ha señalado tras lamentar que Cataluña viva "una situación de permanente bloqueo político e institucional". Además, ha pedido un modelo confederal y plurinacional para España, que reconozca el carácter nacional del País Vasco. Y ha reclamado al Gobierno de Pedro Sánchez "un doble sí" al cumplimiento íntegro del Estatuto de Gernika y al reconocimiento de la plurinacionalidad.

A los dirigentes catalanes les ha recordado que el diálogo ha de plantearse y desarrollarse “con vocación y voluntad real de acuerdo”. Y al Gobierno central le ha dirigido algunas consideraciones sobre los líderes del ‘procés’ que están en prisión preventiva: “La prisión provisional no es una medida proporcionada ni justificable desde el punto de vista del procedimiento judicial”.

Por lo que se refiere al País Vasco, Urkullu ha apostado por un nuevo Estatuto que tenga la consideración de norma de rango “cuasi-constitucional”, que permita una relación con el Estado basada en la “bilateralidad” y el “pacto”, y un sistema de garantías que impida la vulneración del autogobierno. Para ello, ha reclamado un pacto más amplio sobre el Estatuto, en referencia al acuerdo alcanzado en la Ponencia de Autogobierno entre PNV y EH Bildu, al que se oponen el resto de los grupos parlamentarios. “La clave es ensanchar el acuerdo. Un consenso más amplio lo refuerza. Un acuerdo mayoritario en una norma básica de convivencia garantiza su futuro”, ha recalcado Urkullu. Ha añadido que la grandeza de la democracia no se conforma con reflejar el derecho de la mayoría. “Suma también la consideración a la minoría con el propósito de facilitar la integración”, ha indicado.

El lehendakari ha explicado que su objetivo sería “la asunción de Euskadi como realidad nacional con voluntad histórica de autogobierno y de decisión, y la consideración del Estatuto como norma de rango cuasi-constitucional”. De ambas materias, ha dicho, se derivan cuestiones “jurídicas, políticas y relacionales”, una capacidad competencial y de auto-organización institucional singular, una relación con el Estado basada en la bilateralidad y el pacto, y un sistema de garantías eficaz que impida la vulneración del autogobierno. “Sobre esta base el nuevo estatus político de Euskadi debe nacer con la ambición de responder a las necesidades de este nuevo tiempo y de una nueva generación”, ha incidido.

En su opinión, en este mundo de soberanías compartidas “hay oportunidades para enlazar el derecho a decidir y la voluntad de acuerdo”. La actualización del autogobierno, ha recalcado, debe hacerse desde la concordia, desde la convivencia entre diferentes identidades y teniendo como base “el reconocimiento mutuo”.

Urkullu ha asegurado también que el modelo confederal funciona en algunos países europeos para dar solución a realidades en las que conviven diferentes sentimientos de pertenencia nacional. “Europa funciona con un modelo de democracia plurinacional. ¿Por qué no aplicarlo en el Estado?, ha preguntado.

Al inicio de su intervención, el lehendakari ha emplazado al Gobierno de Pedro Sánchez a cumplir en su integridad el Estatuto de Gernika y asumir la singularidad del autogobierno vasco. También ha confiado en que tenga una mayor disposición al diálogo con voluntad de acuerdo que el anterior Ejecutivo del PP. Urkullu, en el ecuador de la legislatura del Gobierno Vasco de coalición PNV-PSE, ha tachado de “inaceptable” que el Estatuto de Gernika, una ley orgánica, siga sin ser cumplido en su integridad.

Ha reconocido que con el Gobierno del PP presidido por Mariano Rajoy se alcanzaron acuerdos relevantes, principalmente sobre el Concierto Económico y el Cupo vasco, pero ha reprochado la “dinámica constante de recursos” a leyes vascas y que no demostrara sensibilidad real para cumplir el Estatuto”. “Es tiempo de demostrar con hechos que merece la pena apostar por la concordia y la convivencia”, ha proclamado.

También se ha referido brevemente al fin de ETA y ha dicho que su intención es profundizar en los ámbitos de diálogo, cooperación y acuerdo con las víctimas del terrorismo y la violencia, al tiempo que ha apostado por reflexionar de manera crítica sobre la injusticia del daño causado por la violencia y por promover la modificación de la política penitenciaria.