Los pensionistas tratan de romper de nuevo el cordón policial en torno al Congreso

Decenas de pensionistas han cumplido con el ritual de todos los miércoles en Madrid y han marchado hasta el Congreso de los Diputados para presionar a favor de que sus prestaciones se vinculen al IPC. Más de una treintena de antidisturbios han establecido un cordón policial en la Carrera de San Jerónimo e incluso se ha producido algún forcejeo con los jubilados cuando estos han arrollado algunas vallas que impedían su avance.

El enfado de los concentrados se ha debido a que las vallas habían sido colocadas más lejos que otras veces del edificio del Congreso para mantenerlos lo más lejos posible. A pesar de todo, los pensionistas han ido avanzando al grito de “somos pensionistas, no terroristas”. La tensión se ha apaciguado un poco cuando el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, ha abandonado el pleno al que estaba asistiendo para hablar con los concentrados y evitar con su presencia una reacción más agresiva de los antidisturbios. A Iglesias se han unido otros diputados de su formación como Iñigo Errejón, Rafa Mayoral, Ione Belarra… “Esta gente se merece más respeto, nos han traído la democracia y no se les puede tratar a empujones”, ha lamentado el líder de Podemos.

Mientras esto sucedía en la calle, la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, afirmaba en la sesión de control al Gobierno que el Ejecutivo no tomará decisiones unilaterales en esta cuestión, sino que llevará al Congreso la recomendación que salga de la comisión parlamentaria del Pacto de Toledo. Y precisamente esta Comisión debía reunirse este miércoles pero ha sido anulada en el último momento.

La diputada de Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea Yolanda Díaz, que ha interpelado a la ministra, ha recordado el acuerdo que firmó su grupo con el PSOE para revalorizar este año y el que viene las pensiones, si bien ha añadido que “los pensionistas se merecen un paso más, hacerlo por ley, para evitar su empobrecimiento”. Ni las pensiones ni la Seguridad Social han causado la crisis, ha dicho Díaz, sino que “son los que la amortiguaron”, mientras que los culpables fueron “esos banqueros a los que ahora el PSOE renuncia a subir los impuestos”.

Por todo ello, ha pedido al Gobierno que derogue las reformas laborales, porque “no son posibles pensiones dignas con condiciones de miseria y precariedad laboral”; que eleve el salario mínimo interprofesional (SMI); que derogue el Factor de Sostenibilidad o de “empobrecimiento” y que “meta mano a la banca” y a los planes de pensiones privados.