Aznar se desliga de Gürtel, niega la caja B del PP y dice que Iglesias es ‘un peligro para la democracia’

El expresidente del Gobierno José María Aznar ha afirmado que decir que el PP es un partido corrupto es un "poco exagerado". Ante la comisión del Congreso que investiga la supuesta financiación ilegal del partido a petición de la mayoría de los grupos parlamentarios, excepto el PP y el PNV, ha negado conocer a Francisco Correa y la existencia de la caja B del PP, acreditada por la sentencia del tribunal que juzgó la primera etapa de la trama corrupta. La comparecencia ha tenido momentos muy broncos, pero sin duda uno de los peores ha sido cuando le ha lanzado este ataque a Pablo Iglesias: "Usted es un peligro para las libertades y la democracia".

Aznar ha regresado este martes al Congreso, catorce años después de abandonar el Ejecutivo, arropado por el líder del partido, Pablo Casado, y la plana mayor de los populares. Con gesto serio y traje y corbata oscura, ha entrado en la comisión acompañado por Pablo Casado, el secretario general del PP, Teodoro García Egea, y la portavoz en la Cámara Baja, Dolors Montserrat, entre otros dirigentes del partido. Es la primera vez que Aznar comparece en el Congreso en una reunión oficial desde que lo hiciera en la comisión de investigación por los atentados del 11 de marzo de 2004.

El primero en dirigir sus preguntas al expresidente ha sido el portavoz del PSOE, Rafael Simancas, que ha empezado reclamando a Aznar que pida perdón por la financiación irregular que ha permitido al PP concurrir dopado a citas electorales y jugar con ventaja respecto a otros partidos. “Por esas circunstancias y por estas responsabilidades, no tengo que pedir perdón por nada y no voy a pedir perdón porque usted me lo diga precisamente”, le ha replicado el expresidente.

Simancas ha basado buena parte de su argumentación en el papel que pudo desempeñar Aznar en la caja B del PP que consideró demostrada la sentencia del juicio por la primera etapa de la trama Gürtel, que se conoció el pasado mes de mayo. El exjefe del Ejecutivo lo ha negado todo, hasta lo que esa sentencia establecía con bastante claridad. Aznar, en tono altivo y despectivo, ha minimizado las conclusiones del tribunal de la Gürtel ciñéndolas a “una financiación supuesta del PP en dos municipios de la Comunidad de Madrid, por un importe de unos 200.000 euros”.

Pero lo cierto es que los jueces encuadraron esos hechos en la constatación de que el PP  ha disfrutado de “una estructura financiera y contable paralela a la oficial”, que ésta existe “desde al menos el año 1989” -por lo que también afecta a la etapa de Aznar como presidente- y que servía para “entregar cantidades a personas miembros relevantes del partido”. Es decir, los magistrados ratificaron que el partido que en ese momento gobernaba España ha mantenido oculta durante más de dos décadas una financiación irregular, una caja B, con la que ha concurrido y ganado elecciones municipales, autonómicas y nacionales.

Aznar, sin embargo, ha rebatido todos los puntos de la sentencia que afectan a su partido. “Yo digo que no existe ninguna ‘caja b’ del PP y por tanto no existe ninguna organización del PP encargada de hacer actos delictivos”, ha dicho y ha añadido: “Otra cosa es que haya personas que no hayan sido respetuosas con la legalidad”. Incluso ha desmentido su relación con el cabecilla de Gürtel, Francisco Correa, quien aseguró ante el tribunal que entraba y salía de la sede de la calle Génova como si fuera su casa y a quien se puede ver en todos los reportajes fotográficos de la boda de Ana Aznar, la hija del expresidente: “Yo ni conocía al señor Correa ni lo contraté”. La estrategia del expresidente se ha basado sobre todo en poner en marcha el ventilador reprochando a Simancas los casos de corrupción que afectan al PSOE preguntándole a su vez por esos escándalos: “¿Sabe usted cuántos imputados existen en este momento por el caso ERE en Andalucía? Más de 300. ¿Y por qué importe? 850 millones de euros”.

Con tal de desviar la atención del fondo de la cuestión, Aznar ha llegado a mencionar la venta de armas a Arabia Saudí por parte del actual Gobierno de Pedro Sánchez, mofándose de la explicación de varios ministros sobre la “precisión” de las bombas que según ellos impediría que cayeran sobre la población civil de Yemen. Sobre la participación de España en la guerra contra Irak, que Aznar decidió aliándose con George Bush y Tony Blair, sin que nunca haya reconocido que fue un error basado en la falsedad de las armas de destrucción masiva, ha reiterado su tesis de que eso nunca se produjo: “En aquella guerra no se tiraron bombas por parte de España, entre otras cosas porque no participó”.

El remate de esta primera parte de la comparecencia ha sido otra exhibición de arrogancia cuando Aznar ha dado a entender que le había parecido floja la intervención del portavoz socialista y le ha recomendado que “supere todas sus frustraciones”. Ha sido una alusión al ‘tamayazo’ -la deserción de dos diputados del PSOE que impidió a Simancas ser presidente de Madrid y que dio la Presidencia regional a Esperanza Aguirre- sobre el que Simancas ha pregunta al que entonces era presidente del Gobierno y del PP. En concreto, la pregunta ha sido si “dio indicaciones para comprar a dos diputados socialistas en la Asamblea de Madrid” -Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez- en el verano de 2003.

Tenso e histriónico interrogatorio de Rufián al expresidente

También ha echado balones fuera el compareciente cuando ha llegado el momento de que preguntara el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, a quien ha reprochado representar a “un partido golpista”, en referencia al proceso independentista de Cataluña. Claro que el portavoz republicano le ha pagado con la misma moneda. Ha comenzado acusando al expresidente de defender la intervención en Irak como “señor de la guerra” y de no tener “vergüenza” por ser el presidente de un partido con decenas de cargos condenados por corrupción. Y, mientras exhibía una camiseta en memoria del cámara José Couso asesinado en Irak por fuego estadounidense, ha continuado: “No tiene vergüenza, defiende un partido fundado por golpistas del año 36”.

El histrionismo que Rufián despliega en todas sus intervenciones se ha aliado con el expresidente para que también en este turno de preguntas pudiera escabullirse de responder a preguntas concretas y directas. Aznar se ha recreado en las acusaciones de golpismo contra el partido republicano e independentista catalán y cuando el portavoz de ERC le ha leído la lista de los invitados a la boda de su hija que están imputados o condenados o encarcelados por casos de corrupción, ha objetado que ninguno de ellos ha respondido ante la justicia por delitos cometidos en el ejercicio de su cargo. Todo esto se ha producido en medio de constantes interrupciones por parte de diputados ‘populares’ que han acusado al presidente de la Comisión, el canario Pedro Toledo, de no dirigir bien el debate.

Rufián, por su parte, se ha enredado en la famosa ‘boda de Alejandro y Ana’ culminando con esta pregunta: “¿Es cierto que el banquete y las luces de la boda de su hija se pagaron con ‘mordidas’ de la Gürtel?”. Y ha continuado: “¿Cómo es posible que de la boda de su hija solo queden por imputar los camareros?”. Los chascarrillos del portavoz de Esquerra han terminado por exasperar a Aznar que le ha replicado de esta manera: “Yo no he venido aquí a escuchar frases tabernarias ni a comentar titulares tabernarios”. Más adelante, en un tono más calmado, ha pedido: “Dígame usted una sentencia de un juez donde se diga que una parte de la boda de mi hija fue pagada (por empresarios de la Gürtel). Si no lo hace, falta usted a la verdad”.

“¿A qué se dedica su yerno, Alejandro Agag?”, ha llegado a preguntar Rufián. “Tengo todo el derecho a no contestar, pero es que no tengo ningún problema en hacerlo”, ha replicado el expresidente. “El señor Agag es un empresario de mucho éxito no solo en el país donde vive, Reino Unido, sino en todo el mundo. Me siento muy satisfecho”, ha comentado Aznar, lo que Rugián ha subrayado con otra chanza: Rufián: “Es el Steve Jobs de la Gürtel”.

El tenso intercambio de dardos entre Aznar y Rufián ha terminado con este ejercicio de síntesis del portavoz republicano: “¿Usted ha visto ‘El padrino’? Hay una escena, la primera, que es la boda de la hija de Vito Corleone, en la que está en el despacho acariciando un gato y le están pediendo un favor muy concreto. (…) A usted hoy solo le ha faltado el gato. Espero verlo en una corte internacional de derechos humanos”. El expresidente ha recurrido a la sorna para informar de que ahora tiene un perro e invitar a Rufián a pasearlo.

Bildu: Condenados por corrupción vs presos por terrorismo

El interrogatorio del representante de EH Bildu, Oskar Matute, también ha transitado por desvíos del asunto central de la comparecencia. Matute se ha remitido a una afirmación previa de Aznar lamentando el delicado estado de salud de Eduardo Zaplana, quien permanece encarcelado pese a padecer una grave leucemia, para establecer un paralelismo con los presos vascos con enfermedades incurables. “Usted no estará de acuerdo con que tengan que estar en la calle”, le ha espetado al expresidente, cuya etapa al frente del Gobierno de España coincidió con una intensa actividad por parte de ETA, motivo por el que ha respondido: “Comparar la situación del señor Zaplana con las penas de los terroristas que cumplen penas en prisión es excesivo e inaceptable”.

Aznar ha vinculado al partido de Matute con Batasuna, “una parte de ETA”. Y cuando el portavoz de Bildu se ha limitado a preguntarle si en algún momento cobró sobres de su partido, el expresidente ha vuelto a tomar una bifurcación: “Que me pregunte a mí por sobres cuando nosotros no sabemos si ustedes han sido beneficiarios de secuestros…(…) Más de 300.000 personas se tuvieron que marchar del País Vasco. ¿Eso les financiaba a ustedes?”. El portavoz abertzale ha recordado que Aznar no puede probar nada contra él o EH-Bildu porque “pasó el filtro de la Ley de Partidos que usted pergeñó para silenciar a la izquierda vasca”. “He dicho que Batasuna, su partido, era una parte de ETA. Y eso está sentenciado por el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional”, ha insistido el expresidente.

El ejercicio de escapismo del compareciente ha rozado el colmo cuando ha reprochado al portavoz que EH-BILDU votó la moción de censura contra Mariano Rajoy el pasado mes de junio. “Usted está aquí para ver cómo debilita los consensos de 1978”, ha acusado Aznar, que ha obviado el hecho de que la mayoría del Congreso desalojó a Rajoy de la presidencia del Gobierno tras la sentencia del caso Gürtel por corrupción y que a lo largo de toda sesión se ha presentado como referente moral frente a los partidos que tanto él como el PP consideran enemigos de sus principios: “Estoy aquí para defender al unidad de la nación española”.

Un país ‘entretenido en abrir tumbas de hace 40 años’

Aznar ha conseguido que en la Comisión se hablara de todo salvo de la caja B del PP, el asunto sobre el que había acudido a explicarse. Tanto es así que, en un momento, dado ha comentado en tono jocoso que se lo estaba pasando estupendamente pero que esperaba que eso no sirviera de pretexto para que a partir de ahora le llamen a comparecer cada dos por tres. Entre los temas que el expresidente ha introducido en el debate no podía faltar la próxima exhumación de los restos de Franco del Valle de los Caídos. “Veo al país demasiado entretenido en cosas de hace 40 años. Estamos abriendo tumbas de hace 40 años y teniendo broncas sobre el pasado, cuando tenemos un país con unos problemas que tenemos que afrontar y resolver”, ha subrayado.

Además de la “secesión en marcha”, ha hablado de problemas internacionales “muy graves” y de problemas económicos como el déficit del sistema de pensiones de 19.000 millones de euros que, en su opinión, no se podrá paliar únicamente subiendo los impuestos a los ricos, medida que solo permitirá recaudar 400 millones. “Creo que hay muchas cosas en las que se puede invertir el tiempo desde el punto de vista del ejercicio de un diputado”, ha reflexionado en lo que puede considerarse una colleja a los diputados que le han interpelado.

En lo que a él se refiere, ha asegurado que nunca se ha beneficiado de una amnistía fiscal y que no tiene ninguna cuenta en el extranjero: “Ni antes ni ahora ni las voy a tener”. Ha sido en respuesta al diputado de Ciudadanos Toni Cantó, a quien le ha dicho que está “muy tranquilo en ese terreno”. El único presidente del Gobierno que no ha aprobado una amnistía fiscal ha sido él, ha destacado: “Durante mi época no hubo ninguna amnistía fiscal, ninguna”.

La tensión que se ha respirado durante las cuatro horas largas que ha durado la comparecencia no ha decaído cuando le ha llegado el turno de preguntar al líder de Podemos, Pablo Iglesias, que ha empezado de esta manera: “Tiene usted la obligación de no mentir en esta comisión”.

Aznar a Iglesias: ‘Usted me parece un peligro para la democracia’

Dos veces seguidas se ha sacudido el expresidente toda responsabilidad en el cobro de donaciones a empresarios afines a su partido. “Eso era responsabilidad del tesorero del partido”, ha respondido cuando Iglesias le ha planteado lo siguiente: “Bárcenas afirmó que los donantes más importantes de su partido eran recibidos por usted porque Álvaro de la Puerta se encargó de que fuera así. ¿Es verdad? ¿Es verdad que se reunía con los donantes más importantes del PP?”. “He estado con mucha gente”, ha añadido Aznar entre risas.

El regocijo del expresidente se ha interrumpido bruscamente cuando el líder de Podemos ha rebatido su aseveración de que nunca conoció a Correa recordándole que el cabecilla de la Gürtel regaló a Agag y su hija el servicio de iluminación de su boda, “un regalo bastante generoso” en palabras de Iglesias. El expresidente ha tenido el pésimo gusto de sacar a relucir las difíciles circunstancias personales por las que ha atravesado su interlocutor por el nacimiento prematuro de sus hijos: “Sé que usted familiarmente ha pasado por unos momentos muy difíciles (…) y le deseo todo lo mejor. (…) Sobre los regalos de las bodas de mi hija no voy a hacer ningún comentario. No era mi boda”.

Pero lo peor ha sido este reproche de Aznar a Iglesias: “Mi simpatía por usted es perfectamente descriptible: usted me parece un peligro para las libertades y la democracia en España y lo demuestra todos los días”. En su opinión, Iglesias no es “ni un señor fiable ni un señor que respete la verdad” y le ha asegurado que su populismo no le impresiona “ni mucho ni poco”. “No me impresiona”, ha recalcado.

En cualquier caso, las explicaciones del expresidente no han convencido al secretario genera de Podemos que ha llegado a esta conclusión: “Esto no es un tribunal de justicia (…) pero aquí establecemos la responsabilidad política. (…) Creo que usted aquí ha mentido y creo que ha quedado demostrado aquí que usted es el máximo responsable político de la corrupción en el Partido Popular”. Aznar ha contraatacado poniendo en evidencia una equivocación en lo argumentado por Iglesias: “Ha dicho que el señor Zaplana está condenado por delitos de blanqueo. Eso es mentira”. Además, le ha recomendado que “ya que quiere ser una persona respetable tenga el mínimo respeto por las cosas y por las personas”. Le ha acusado de recibir “millones del Gobierno de Irán y de Venezuela”, y no poder demostrar que no haya cobrado “en cuentas corrientes en paraísos fiscales”. El líder del partido morado ha lamentado que el compareciente sea “el expresidente de mi país” y que haya dado una imagen “patética”. Por ello, ha dicho, “trabajaré para que mi patria no tenga expresidentes como usted”.

Por esta comisión han desfilado ya otros históricos dirigentes del PP como la exsecretaria general María Dolores de Cospedal; la exministra de Sanidad Ana Mato; el exvicesecretario de Política Autonómica Javier Arenas; y el presidente del Senado, Pío García-Escudero. También está previsto que tenga que acudir a la Cámara Baja otro expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Por ahora, todos los comparecientes han coincidido al mostrar su decepción y tristeza ante los casos de corrupción que han salpicado a su partido y en asegurar que nunca tuvieron conocimiento de la existencia de una caja B en el PP.

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