El Gobierno cierra filas con Sánchez antes de su primera entrevista tras la polémica de la tesis

José Luis Ábalos ha sido el último ministro del Gobierno presidido por Pedro Sánchez que ha salido en su defensa tras la polémica desencadenada por el supuesto plagio en su tesis doctoral. El titular de Fomento ha acusado "a la derecha" de "combatir las políticas, eliminando a las personas y entrando en lo personal". La reacción se ha producido horas antes de que el presidente comparezca en su primera entrevista en un medio de comunicación tras saltar el caso a los titulares. Este lunes, todos los miembros del Ejecutivo, excepto la titular de Defensa, Margarita Robles, y la de Transición Ecológica, Teresa Ribera, arroparán a Sánchez en un acto para sacar pecho por la gestión realizada en sus primeros cien días de Gobierno. 

Ábalos, que también es .secretario de Organización del PSOE, ha pedido al líder de Cs, Albert Rivera, una “disculpa pública” y que “rectifique” por las dudas sembradas sobre la tesis del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mientras que al presidente del PP, Pablo Casado, cuyo máster se está investigando judicialmente, le ha recordado que “la puerta la tiene abierta” y “puede salir perfectamente y demostrar que la ejemplaridad no encuentra obstáculo cuando llega el PP”.

El ministro de Fomento se ha pronunciado en estos términos en Valencia durante la celebración de la Fiesta de la Rosa del PSPV, en la que también han participado el presidente de la Generalitat Valenciana y secretario general del PSPV, Ximo Puig; la secretaria general del PSOE en la ciudad de Valencia, Sandra Gómez, y la secretaria provincial, Mercedes Caballero.

En su intervención, Ábalos ha acusado a PP y Cs de “buscar desnudar a las personas y entrar en lo personal”. “Ellos combaten las políticas eliminando a las personas. Suena duro pero es así y eso es lo que vimos el otro día en el Congreso y vemos una y otra vez cuando a los socialistas no se les critica por sus políticas, por sus políticas, sino a los actores y nuestros modos”, ha reprobado.

Antes de Ábalos, el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, criticó el sábado  las formas del “todo vale” que ciertos partidos políticos y medios de comunicación han utilizado para “calumniar” al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por su tesis electoral. Y antes aún, el viernes, fue la ministra portavoz, Isabel Celaá, quien vio un intento de “abatir” al Gobierno por la tesis de Pedro Sánchez y exigió a PP y Cs que pidieran perdón. En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la también ministra de Educación acusó directamente al PP y a Ciudadanos de orquestar “una estrategia conjunta” para desgastar a Sánchez con “ataques personales”, actuando “con una sola voz”.

Por lo que se refiere a Borrell, en el acto de presentación de la candidatura de Óscar Puente a la reelección como alcalde de Valladolid en los próximos comicios municipales, el ministro argumentó que en el actual mundo global cada vez hay “más información, pero menos conocimiento”, a causa de estas “noticias falsas” que pretenden “influir” en la opinión pública a base de “invenciones”. En este sentido, Borrell pidió un esfuerzo a los ciudadanos para saber “separar el ruido mediático” que interfiere en este “bombardeo de información”, que ha hecho que gobernar, “cada vez sea más difícil”, pues la inmediatez requiere cada vez de “respuestas más veloces”, como en el caso de la tesis doctoral de Pedro Sánchez, sentenció el ministro.

Este domingo, Ximo Puig, que no ha sido precisamente uno de los barones afines a Sánchez en su larga travesía del desierto hacia el liderazgo socialista y la presidencia del Gobierno, no ha mencionado expresamente el asunto de la tesis pero ha considerado que en el Gobierno central, tras la salida del PP, “ahora hay alguien al otro lado”. “Antes no estaban”, ha lamentado, a la vez que ha mostrado la disposición “siempre” de su ejecutivo y de su partido para “llegar a acuerdos con quienes estaba”. “Estamos abiertos. Ojalá hubiéramos llegado a acuerdos con el Gobierno anterior pero no estaban ni se les esperaba”, ha agregado.

Y todo esto se ha producido tan solo unas horas antes de que el presidente se siente por primera vez ante las cámaras del programa ‘El Objetivo’ de La Sexta para hacer balance de sus primeros 100 días en el cargo, pero no solo. El presidente será probablemente cuestionado por asuntos como la polémica en torno a su tesis, además de la crisis migratoria, la aprobación de los presupuestos, el desafío soberanista catalán, y los planes de futuro del Gobierno sobre empleo y educación, entre otras cuestiones.

Después, el lunes, Sánchez presidirá un acto en la Casa de América en el que estará arropado por casi todos sus ministros. Teresa Ribera no podrá asistir debido a que ha de acompañar al Rey en la inauguración en Cataluña de la 30 edición de Gastech, feria dedicada al gas natural. Y Margarita Robles, que ha protagonizado una de las polémicas de los primeros cien días del Gobierno al anunciar que se cancelaría un contrato de venta de bombas a Arabia Saudí que finalmente se mantendrá, no estará presente porque presidirá a la misma hora en el Cuartel General del Aire la reunión del Consejo Superior de este ejército.

El evento que presidirá Sánchez se ha organizado con el lema “Avanzamos” y, en su intervención, según el Gobierno, hará balance de las decisiones adoptadas en sus primeros cien días en Moncloa y avanzará sus proyectos para el futuro. Un horizonte que, según aseguran a Efe fuentes del Ejecutivo, sigue siendo agotar la legislatura pese a las dificultades que se está comprobando que puede tener para ello. En ese sentido, subrayan que Sánchez es consciente “desde el minuto uno” de que la aritmética parlamentaria no le iba a facilitar poner en marcha sus planes.

Pero más allá de ese juego democrático, lamentan que, tal y como explicitó el pasado viernes la ministra portavoz, Isabel Celaá, la oposición, y en concreto PP y Ciudadanos, estén abanderando una estrategia para “abatir” al presidente del Gobierno. Eso cree que está detrás de su actitud para intentar sembrar dudas en torno a la tesis doctoral de Sánchez en la Universidad Camilo José Cela. Admiten las fuentes del Gobierno que la última semana ha sido la más complicada que ha vivido Sánchez desde que está en la Moncloa debido a las “mentiras” a las que ha tenido que hacer frente y por haber tenido que prescindir de su titular de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, Carmen Montón.

Sánchez intentó aguantar las presiones que le llegaban desde el PSOE y tenía intención de que Montón permaneciera en el Gabinete, pero las informaciones relativas al plagio de su máster hicieron finalmente que reconociera que no quedaba otra salida. Una decisión que el Gobierno destaca que pone también en evidencia al líder del PP, Pablo Casado, por su actitud ante las dudas en relación con su curso de acceso al doctorado y que está en manos del Tribunal Supremo.

Respecto a la tesis del presidente, existe el convencimiento en Moncloa de que las acusaciones no van a tener recorrido alguno porque ya ha quedado “suficientemente demostrado” que no hubo plagio alguno y que el presidente “no tiene nada que esconder”. Además, consideran que este asunto puede volverse en contra de Partido Popular y Ciudadanos.

Este lunes, en el acto por los primeros cien días de Gobierno, Sánchez tiene intención de hacer hincapié en que frente a los intentos de la oposición, él va a seguir demostrando que en España se ha abierto una nueva etapa política en la que se pretenden revertir los recortes realizados por el Ejecutivo de Mariano Rajoy. Destacará su labor en materia de políticas sociales, con la recuperación de la sanidad universal como bandera, y que se propone continuar poniéndola en práctica con unos presupuestos generales del Estado para 2019 que confía que puedan obtener el respaldo del Parlamento. Sánchez está decidido también a seguir con la vía del diálogo que ha abierto en Cataluña y esperanzado en que el presidente de la Generalitat, Quim Torra, no traspase la línea que le haría cometer alguna ilegalidad

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