Borrell preferiría que los líderes catalanes del ‘procés’ estuvieran en libertad provisional

El ministro de Exteriores, Josep Borrell, ha asegurado que preferiría que los políticos catalanes que se encuentran presos por la organización del referéndum ilegal del 1-O y la posterior declaración de independencia estuvieran en libertad provisional. La declaración de Borrell, realizada en una entrevista de la BBC, es significativa porque el ministro ha ejercido como uno de los grandes referentes contra el independentismo y porque de él depende, desde su cargo actual, la explicación fuera de nuestras fronteras de la defensa de la Constitución y el Estado de Derecho frente al independentismo.

“Personalmente preferiríaa que esta gente estuviera libre; creo que hay otras formas de asegurarse de que no puedan huir”, ha dicho el titular de Exteriores, quien no obstante ha recordao que “en España hay separación de poderes”, por lo que “el Gobierno no puede hacer nada” al respecto.

El periodista Stephen Sackur, que presenta el programa, le ha preguntado la ministro por qué el Gobierno español no “perdona” a los políticos presos, los excarcela e inicia una negociación. A ello, Borrell ha respondido con otra pregunta: “¿Ha escuchado usted hablar de la división de poderes? En España hay división de poders y la justicia es independiente. Es un juez el que ha de tomar esta decisión. El Gobierno no tiene nada que hacer respecto a eso”.

No obstante, Borrell ha recalcado que era necesaria “alguna medida de precaución” por parte de los jueces, porque “hay gente que se ha fugado”. “Yo no soy quién para decir qué medidas hay que tomar, pero sería mejor otra cosa”. Cuestionado sobre si considera a Cataluña una región o una nación, Borrell ha replicado con contundencia: “Una nación”.

Borrell siste estos al pleno del Parlamento Europeo, donde entre otras cosas recaba apoyos de las instituciones de Europa a la integridad territorial de España y el respeto a la Constitución. De hecho, cree que la causa que defienden los constitucionalistas españoles está remontando frente a las simpatías que en un primer momento despertaron los indespendentistas tras los sucesos del 1-O. Y allí, en la localidad del sureste francés, el ministro ha repetido su declaración sobre la libertad provisional de los políticos presos y lo ha hecho en castellano.

Estas declaraciones han sido acogidas con cierta satisfacción por los independentistas. Incluso el diputado de ERC, Gabriel Rufián, que se caracterizó por la dureza de sus críticas al nombramiento de Borrell como ministro, ha reaccionado con una especie de “ya era hora” en declaraciones a La Sexta. Esta expresión de alivio no se corresponde, sin embargo, con las posibilidades reales que tiene la postura de un miembro del Ejecutivo de calar en la actuación de la justicia un poder que, como ha subrayado el propio Borrell, es absolutamente independiente.

En cambio, las declaraciones de Borrell han provocado el rechazo de los partidos que se oponen a la independencia, especialmente del PP y de Ciudadanos. El dirigente del PP catalán Xavier García Albiol ha visto sus afirmaciones contradictorias con otras que el ministro ha hecho en ocasiones precedentes, antes incluso de ponerse al frente de Exteriores. Para el secretario general del PP, Teodoro García-Egea, “Borrell ha pasado de encabezar marchas en favor de la igualdad de oportunidades y la unidad de España” a “ningunear al juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena”, sin importarle la “igualdad de todos ante la ley”. “Está más preocupado de no herir a Torra y a sus socios de la moción de censura y de no molestar a quienes le hicieron ministro que de que se cumpla la ley en España”, ha subrayado.

El portavoz de Cs en el Congreso, Juan Carlos Girauta, ha confesado que no entiende por qué el ministro ha expresado sus “preferencias personales” en cuanto a la situación de los políticos presos por el proceso independentista. “No veo la necesidad de decir este tipo de cosas”, ha señalado. En opinión del dirigente del partido naranja, cuando a una persona y más siendo ministro, le preguntan por un asunto que “compete a tu país a la división de poderes y a la fiabilidad de un sistema judicial independiente”, como es el caso, “lo lógico es decir que uno se atiene a las decisiones de los jueces”. “No veo la necesidad de explicar gustos y preferencias personales cuando se dirime algo tan importante”, ha remarcado.