La ANC actualiza las cifras ante el temor a que ‘pinche’ la Diada: 440.000 inscritos y 1.500 autocares

La presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, ha actualizado este lunes las cifras a un día de la manifestación de la ‘Diada por la República’. “Ya hay 440.000 inscritos, 270.000 camisetas vendidas y 1.500 autocares llenos”, ha precisado ante los micrófonos de Catalunya Radio.Este año existe una cierta preocupación por el efecto que puedan tener el cansancio, por una parte, y la decepción por la rebaja de expectativas que han supuesto para el independentismo la aplicación del artículo 155 y el fiasco de la declaración de independencia que no ha llegado a plasmarse en la república catalana. De todas formas, siempre habrá una considerable brecha entre las cifras que aporta el secesionismo y las que maneja la delegación del Gobierno.

De hecho, en la Diada de 2017 las entidades secesionistas contabilizaron un millón de participantes mientras que la delegación redujo la cifra a 350.000.

Este mismo domingo, políticos independentistas encarcelados y en el extranjero han realizado un llamamiento para “llenar las calles” por la Diada “en nombre de la libertad, la justicia, la democracia y la república”. Entre los firmantes de la carta difundida por El Periódico se encuentran Dolors Bassa, Antoni Comín, Jordi Cuixart, Carme Forcadell, Joaquim Forn, Anna Gabriel, Oriol Junqueras, Clara Ponsatí, Lluis Puig, Carles Puigdemont, Raül Romeva, Josep Rull, Marta Rovira, Jordi Sànchez, Meritxell Serret y Jordi Turull.

La presidenta de la ANC ha negado que aprovechando la fiesta anual de Cataluña se vaya a poner en marcha una recogida de dinero para los presos por parte de la entidad: “No hay ninguna acción de recaudación de dinero ni caja de solidaridad”, ha querido dejar claro Paluzie, que también ha respondido a las reflexiones del diputado de ERC en el Congreso Gabriel Rufián, que apuesta ahora por pinchar “el globo del independentismo mágico”.

“También es independentismo mágico pensar que habrá un referéndum pactado y que el PSOE lo ofrecerá esta legislatura”, ha considerado la líder de la ANC, que ha mostrado “cero confianza” en que esto sea posible. De hecho, Paluzie ha reiterado que la unilateral es “la única vía posible, aunque sea difícil”.

Lo cierto es que las estrategias para alcanzar el Estado propio al que aspira el soberanismo han abierto una brecha en el frente independentista, especialmente entre Esquerra y los demás partidos y entidades civiles. El líder de los republicanos, Oriol Junqueras, ha indicado que no ve “atajos” para llegar a la independencia sin un referéndum acordado con el Estado y ha apostado porque el soberanismo hable “claro”, pues hay que “admitir dónde estamos y no dónde nos gustaría estar”, ha añadido. Junqueras se ha pronunciado en una entrevista contestada por escrito desde la prisión de Lledoners (Barcelona), que este lunes ha hecho pública TV3. El líder de ERC ha incidido que su “prioridad siempre” ha sido un referéndum acordado con el Estado y “así nos hubiera gustado el 1 de octubre”, pero “quien no quiso sentarse en la mesa a hablar no fue la parte catalana, fue el Ejecutivo de Rajoy”.

El referéndum de autodeterminación es también el planteamiento en el que ha insistido el presidente de la Generalitat, Quim Torra, quien el domingo dijo en una entrevista en La Sexta que la manifestación de la Diada es “por la República catalana”. “Si quieren hacer una por el federalismo, que la hagan”, añadió y señaló que “las manifestaciones son libres” y que aquellos que no se vean reconocidos en la marcha del 11 de septiembre “tienen todo el derecho a manifestarse en otro lugar”.

El ‘president’ cree que mantendrá su segundo encuentro con Pedro Sánchez a finales de mes o principios de octubre. En cuanto a la invitación de la presidenta del Congreso, Ana Pastor, para que acuda a la Cámara, hizo en la entrevista la siguiente reflexión: “Como dice un amigo mío… cuando te invitan a cenar normalmente preguntas si vas como invitado o como el primer plato. Ha habido algunas cenas en las que alguno ha servido como primer plato, como ocurrió con el lehendakari”, aseguró en alusión a la comparecencia de Juan José Ibarretxe, que acudió a la Cámara Baja para explicar su plan para la autonomía del País Vasco. “No queremos pasar por ahí. Yo no creo que tenga que ir al Congreso a que me voten nada. La señora Pastor un día dice que me invita, luego gente de su partido dice que no voy, luego el PSOE que sí pero no… ha sido interesante ver esta burbuja”, señaló.

Torra, por otra parte, eludió pronunciarse con claridad sobre si estaría dispuesto a recuperar la unilateralidad y sobre si su no aceptación de las sentencias contra los líderes del ‘procés’, en el caso de que sean condenatorias, significaría abrir las puertas de las cárceles para dejar libres a los condenados. El que lo tiene claro es el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien ha asegurado que no existe esa posibilidad. “No preveo ese horizonte -ha remarcado- y lo digo así precisamente porque estuve con Torra en la reunión de la Junta de Seguridad de Cataluña”. El ministro ha puntualizado, no obstante, que “las llaves que abren las cárceles las tienen las autoridades judiciales”.

Del lado de los constitucionalistas, una de las máximas preocupaciones es que se haya podido utilizar dinero pública para una celebración que, a estas alturas, se dirige solo a una parte de la población catalana, los independentistas, mientras que aproximadamente la mitad, los que no desena la ruptura, permanece excluida.

El secretario de Política Municipal del PSC, Jaume Collboni, ha anunciado que el grupo parlamentario socialista preguntará al Govern sobre cuáles son los costes de los actos instituciones de una Diada, a su juicio, “instrumentalizada” y “secuestrada” por el independentismo y el president Quim Torra. En rueda de prensa en la sede del partido, Collboni ha insistido que el PSC cree que “la Diada debería ser lo que ha sido siempre, aquella que representa un sentimiento de pertenencia nacional, abierto, transversal, plural e inclusivo, algo que se rompió cuando se inició el Procés y que está agravando Torra”. El líder del PSC en el Ayuntamiento de Barcelona ha acusado así al independentismo de “apropiación indebida de las instituciones de todos y de efemérides como la Diada”, que ha pasado de ser “la Diada Nacional de Cataluña a la Diada del independentismo”, dirigida a la “mitad de los catalanes y excluyendo a la otra mitad”.

También el portavoz de Cs en el Parlament, Carlos Carrizosa, ha dicho que el Govern ha destinado recursos públicos a la manifestación independentista de la Diada, una jornada en la que el partido naranja celebrará un acto propio con Albert Rivera e Inés Arrimadas en favor de la “unión y la concordia”. Según Carrizosa, el departamento de Políticas Digitales, que dirige el conseller Jordi Puigneró, ha destinado recursos públicos a una aplicación para contar el número de personas que participarán mañana en la manifestación independentista convocada con motivo de la celebración del 11 de septiembre. “Nos encontramos ante una Diada de una parte de los catalanes sufragada por todos los catalanes para contar los participantes en la fiesta separatista”, ha denunciado. Por ello, el dirigente de Ciudadanos ha avanzado que su partido presentará una iniciativa parlamentaria para conocer el coste de esta aplicación.

Los más radicalizados son, como siempre, los antisistema de la CUP, que ha hecho un llamamiento para que la Diada de Cataluña sea “el toque de inicio de una ofensiva popular para recuperar derechos” y ha señalado la ruptura con España como el único camino, al considerar que la vía autonomista está “muerta” y que negociar con el Gobierno es una “quimera”. La CUP prefiere calentar la calle antes que actuar en el Parlament institución que, además de permanecer cerrada desde antes del verano, ve “vacía de contenido” al estar “sometida” a la Constitución. En su lugar, defiende esa ofensiva que “pasa por la gente, pasa por la clase trabajadora y pasa en las calles de nuestros pueblos y ciudades”. La CUP ha advertido de que “la vía autonomista que apuesta por la negociación y el entendimiento” está “muerta”, ya que “la correlación de fuerzas políticas y sociales en España sólo deja abierto el camino de la recentralización y la represión contra cualquier intento de defender los derechos políticos, económicos y sociales de las clases populares”.