Los suecos votan en unas elecciones con la ultraderecha como protagonista

La ultraderecha sueca sigue avanzando en los sondeos y podría resultar clave para la formación de Gobierno ya que podría hacerse con el 25% de los votos

Los suecos están votando hoy en unas elecciones generales de incierto resultado por la igualdad entre los bloques que pronostican los sondeos y la subida del ultraderechista Demócratas de Suecia (SD), que puede ser clave para la formación de un gobierno.

“Asumo que van a ganar muchos votos y serán fuertes. Claro que tengo un poco de miedo, no creo en su política. Pero también es necesario discutir temas como la inmigración en la sociedad”, dice Camilla, una consultora de 44 años, tras votar al Partido Conservador en un colegio electoral del centro de la capital.

Ulf, un financiero de 35 años, se confiesa votante de otra de las cuatro fuerzas que constituyen la Alianza de centroderecha, el Partido de Centro, por su postura aperturista hacia los refugiados, “una rareza hoy en día”.

Demócratas de Suecia son una amenaza para la democracia. Jimmie Åkesson, su líder, es muy hábil, pero bajo la superficie hay actitudes antidemocráticas. No sería bueno para Suecia que ganasen muchos votos”, dice este financiero sobre un partido que podría convertirse en la segunda fuerza política.

En términos más duros se refiere Linda, una documentalista sueca de origen cubano de 46 años, quien califica al SD de “racista” y “nazi” y lamenta que la oleada de refugiados registrada en Suecia en los últimos años haya hecho que mucha gente, sobre todo del mundo rural, tenga “miedo” a los inmigrantes.

“Las acusaciones al SD son estupideces. ¿Qué pasa, que el 25% de la población es nazi? Hubo nazis al principio, en los inicios, pero no ahora. Y los partidos que dicen eso antes eran comunistas”, dice Peter, de 65 años y votante de Demócratas de Suecia, en referencia a las fuerzas de izquierda.

Para él, Suecia es un país “al borde del colapso”, que tiene un futuro “muy malo” y que si sigue así, su economía se derrumbará en un par de años.

En lo que coinciden la mayoría de los electores -que pueden votar entre las ocho de la mañana y las ocho de la tarde- es en la incertidumbre sobre cuál será el resultado final y qué partidos integrarán un hipotético gobierno.

“No sé cuál será el resultado. La Alianza dice que no quiere hablar con el SD, pero necesitará sus votos”, explica Peter.

Tanto Ulf como Camilla coinciden en que esperan que el bloque de centroizquierda del primer ministro, Stefan Löfven, saque más votos que la Alianza e intente formar gobierno, pero la decisión del centroderecha de no aislar al SD hace probable un ejecutivo en minoría con alguna forma de apoyo externo de la ultraderecha.

Va a ser muy difícil saber qué va a pasar, va a ser caótico. Espero que enseñemos que no somos como el resto de Europa. Suecia ha sido un país ejemplar para dejar entrar a gente, espero que siga siendo así. Es muy importante enseñar el color de Suecia, quiénes somos y dónde tenemos el corazón”, afirma Linda.