Sánchez e Iglesias pactan reducir el IVA de productos básicos y las cuotas de autónomos

Dos horas y media ha durado la reunión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con el líder de Podemos, Pablo Iglesias, que la ha calificado de “buen comienzo” y que ha asegurado que “hemos avanzado mucho hacia un acuerdo global de los presupuestos del Estado”. Como estaba previsto, el secretario general del partido morado ha planteado al jefe del Ejecutivo un denso paquete social, que incluye medidas sobre fiscalidad, educación, memoria histórica, dependencia, vivienda y hasta política internacional.

En materia de fiscalidad, Iglesias ha reconocido que solo se han alcanzado concreciones en lo relativo a “bajar los impuestos a los autónomos y a la gente humilde a través de la reducción del IVA en los artículos de primera necesidad”. En asuntos más polémicos como el impuesto de sucesiones y los impuestos a la banca y las transacciones a la banca “solo ha habido avances”. “Quiero anunciar acuerdos, no intenciones”, ha dicho el líder de Podemos.

En el capítulo de Memoria Histórica, Billy el Niño perderá su medalla y su pensión. El Gobierno se compromete a hacer las modificaciones legales pertinentes para ello. Sánchez e Iglesias han hablado de la creación de un Museo Estatal de la Memoria y, además de proponer la nulidad de la sentencias del franquismo, se ha planteado la tutela judicial de las víctimas del franquismo.

Se ha llegado a un principio de acuerdo para la revalorización de las pensiones y para revertir los recortes en Educación que impuso el Gobierno del PP, además de avanzar hacia la gratuidad del material escolar. Podemos ha pedido subir el salario mínimo a 1.000 euros y derogar la reforma laboral. Y, en materia de vivienda, Iglesias ha señalado que “hay que regular los precios de las zonas tensionadas e instaurar un sistema de contención de precios de los alquileres”. Pide asimismo la salida al mercado de pisos vacíos de grandes tenedores y creación de un parque público de vivienda social.

En definitiva, Iglesias se ha mostrado satisfecho porque “los acuerdos apuntan hacia una dirección positiva”. Me fío, pero no depende de confianza sino de correlación parlamentaria. Soy optimista. Si hay acuerdos seremos socios y habrá Presupuestos. Hoy presentamos muchos acuerdos que son buenos pero en ultima instancia si estamos sentados no es porque nos fiemos, sino porque estamos al frente de los grupos con muchos diputados llamados a entenderse. Habrá que negociar con otros grupos”, ha explicado.

En su exposición, ha mencionado lo que constituye una de las claves de las conversaciones: “Hemos avanzado hacia una negociación global sobre los presupuestos que incluya un acuerdo que ya está tomado: quitarle al PP su posibilidad de veto”. Y es que, esta vez, el gran obstáculo con el que tropieza el Ejecutivo para sacar adelante sus cuentas no es Bruselas, sino la decisión del PP y Ciudadanos de bloquear en la mesa la nueva ley presupuestaria que permitiría levantar el veto del Senado, donde los ‘populares’ tienen mayoría absoluta, a la nueva senda de déficit más flexible pactada con la UE, que supone 0,5 puntos más de margen, es decir, unos 5.000 millones más de euros de los que se beneficiarían sobre todo las autonomías, ya la administración central solo se lleva 0,1. De momento, los partidos de Pablo Casado y Rivera han impedido un debate exprés de la reforma utilizando su control de la Mesa del Congreso. Pero el Gobierno no renuncia a seguir intentándolo.

Pedro Sánchez se ha comprometido este jueves con el comisario económico, Pierre Moscovici, a enviar a Bruselas un primer borrador de su plan presupuestario en octubre y su intención es tener listoel Proyecto de Presupuestos definitivo a finales de noviembre o principios de diciembre, con idea de que las cuentas públicas, tras su tramitación parlamentaria, estuvieran definitivamente aprobadas el primer trimestre del año. Pero para aprobarlas no solo necesita a Podemos. Solo si cuenta también con los nacionalistas catalanes, ERC y el PDeCAT, alcanzaría la mayoría de 176 votos que necesita para salvar el escollo de las enmiendas de devolución.