Los ‘pisos colmena’ generan una intensa polémica y el rechazo generalizado

La difícil situación que vive el mercado inmobiliario en muchas ciudades españolas, en las que la burbuja del alquiler está cerrando la puerta a que trabajadores con sueldos de miseria y jóvenes accedan a una vivienda, ha abierto la puerta a nuevos modelos de negocio disfrazados de ONG. El último es el que ha planteado Haibo 4.0, que, aprovechando un supuesto vacío legal, ha presentado en Barcelona un proyecto de vivienda compartida con habitáculos de tres metros cuadrados en pisos colmena, con cocina y baño comunitarios, armarios y zona común por precios de entre 200 y 275 euros al mes.

Estos espacios, similares a las cápsulas que pueden encontrarse en China o Japón, se ubicarán en bajos comerciales reacondicionados, situados en el centro de la ciudad, y que incluirán entre 15 y 50 habitáculos, en una especie de gran piso compartido. Una portavoz de Haibo ha justificado en declaraciones a La Sexta que se trata de soluciones habitacionales para personas que carecen de recursos suficientes para aspirar a algo mejor y ha citado el caso de los que se ven obligados a dormir en cajeros o en sus vehículos. Se trata de personas que trabajan pero cuyos salario no les permite entrar en el mercado del alquiler. Y es que la promotora pone una serie de condiciones para entregar las llaves de uno de sus cubículos,  entre los que figura un ingreso mínimo, que excluyen a los que carezcan de todo tipo de percepción económica.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha rechazado este jueves dar licencia al proyecto, asegurando no obstante en rueda de prensa que el Gobierno municipal no ha recibido ninguna solicitud oficial de la empresa. “De todos modos, no colaboraríamos y lo denunciaríamos”, ha dicho y ha recordado que está prohibido el hacinamiento de personas. “Pediría que no se frivolice con este tema”, ha insistido la primera edil, que ha exigido al Gobierno central del PSOE no permita que las socimis vendan pisos a fondos de inversión por precios irrisorios para volver a especular con ellos.

En Madrid, la portavoz adjunta del Ejecutivo local, Inés Sabanés, ha asegurado que el debate sobre los ‘pisos colmena’ “no está abierto” por el Gobierno municipal. “Es un debate que no se ha realizado y que no pienso que se realice”, ha señalado la concejala, tras apuntar que la política municipal pasa por “incentivar el uso y la producción de vivienda social”.

Mientras tanto y como era de esperar, Twitter ha servido de altavoz de la polémica con mensajes que mezclan la sorna con la indignación.