El PP y C’s tumban la reforma para suprimir el veto del Senado a los Presupuestos del Gobierno

La Mesa del Congreso ha rechazado la posibilidad de tramitar por la vía de urgencia una reforma de la ley de Estabilidad Presupuestaria que suprima el derecho de veto que actualmente tiene el Senado. Esto significa que el PP, que dispone de mayoría absoluta en la Cámara alta, podrá seguir frenando la propuesta que presente el Gobierno de Pedro Sánchez sobre la senda de déficit, es decir, podrá impedir que prosperen los Presupuestos Generales para 2019.

Esa reforma de la Ley de Estabilidad Presupuestaria fue registrada en agosto por el PSOE, Unidos Podemos, Esquerra Republicana (ERC) y Compromís. El objetivo era volver al mecanismo que fijó el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero para que el posible veto del Senado al techo de gasto y la senda de déficit no sea irreversible, sino que pueda ser levantado por el Congreso por mayoría simple.

Para conseguir que se apruebe cuanto antes y así acelerar la presentación de unos nuevos Presupuestos Generales, el PSOE y Unidos Podemos pidieron que la reforma se tramitase por el procedimiento de urgencia. De esa forma, se acortarían los plazos a la mitad y se aprobaría la reforma en lectura única, lo que implica solventar todos los debates en un Pleno del Congreso, sin pasar por ponencia ni comisión.

En su primera reunión tras el paréntesis estival, la Mesa del Congreso ha admitido a trámite la proposición de ley, pero ha rechazado esa tramitación de urgencia. Ciudadanos ya había manifestado su oposición a la tramitación ‘exprés’ de la reforma e incluso este martes el partido de la formación naranja, Albert Rivera, se ha mostrado dispuesto a apoyar la iniciativa siempre y cuando se tramitase por la vía ordinaria como un proyecto de ley.

En una entrevista en TVE, Rivera ha considerado que la Ley de Estabilidad es “muy importante” ya que los ojos de Europa están puestos en esta ley para ver si se cumple el déficit. “Como demócrata esta ley no puede ser una moneda de cambio entre Iglesias y Sánchez en un cuarto oscuro”, ha reiterado, al tiempo que sobre la eliminación del veto del Senado ha explicado que tiene que ser materia de debate parlamentario.

El vicepresidente primero del Congreso, Nacho Prendes, que pertenece al partido naranja, se ha felicitado por la decisión de la Mesa subrayando la necesidad de “abandonar esta vía permanente de los ‘decretazos’, los ‘dedazos’ y los procedimientos antidemocráticos”. A su juicio, esa reforma debe tramitarse “por la vía ordinaria, sin hurtar derechos al Parlamento y dando voz a todo el mundo”. “La solicitud (de urgencia) era una vía excepcional y antidemocrática”, ha remachado.

Reforma exprés en octubre de 2016 con los votos de PP, PSOE y Cs

La Ley de Estabilidad Presupuestaria sí que fue objeto de una reforma exprés en el Congreso hace unos dos años, en octubre de 2016, con el apoyo de PP, PSOE, Ciudadanos y el PNV. En aquella ocasión, el cambio se produjo en apenas 20 días para habilitar al Gobierno en funciones, que entonces presidía Mariano Rajoy, con el fin de que pudiera modificar los objetivos de déficit. Aquella reforma de 2016, registrada por el PP, añadía a la ley orgánica una disposición adicional y fue finalmente aprobada el 25 de octubre en el Pleno del Senado, apenas 25 días después desde su entrada en el Congreso.

Lo que se hizo, en concreto, fue reformar el artículo 15 de la Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera para que si tras una decisión de la UE resulta necesario revisar los objetivos de déficit y deuda pública de las Administraciones, el Gobierno pueda hacerlo aunque esté en funciones.

En esta ocasión no ha sido posible articular una mayoría suficiente para sacar adelante la reforma de un veto que es una excepción en la normativa parlamentaria española. De hecho, salvo en este caso el Congreso puede levantar el veto de todas las leyes que son rechazadas en la Cámara Alta. “No tiene sentido que el Senado vete al Congreso, que es la cámara donde se inviste a un presidente del Gobierno y donde está la votación definitiva de la Ley de Presupuestos Generales del Estado”, argumentó en julio la vicepresidenta, Carmen Calvo.