Lluis Pasqual afirma que su neutralidad en el ‘procés’ ha podido costarle el cargo de director del Teatre Lliure

"Parece que hay que estar sí o sí, claramente a favor o en contra, tanto del 'procés' como de las cuestiones que se producen todos los días en la sociedad"

Lluis Pasqual, que ayer dimitió al frente del Teatre Lliure, asegura que no es “raro” que alguien pueda pensar que le querían eliminar “por motivos ideológicos encubiertos tras un supuesto maltrato o una supuesta corrección política”, en un contexto en el que se exige tomar partido sobre el ‘procés’.

Pasqual dimitió ayer como director del Lliure, que fundó en 1976, tras haber sido acusado en las redes sociales por el colectivo “Dones i Cultura” de seguir “prácticas abusivas contrarias a los derechos laborales”.

En una entrevista que publica La Vanguardia, Pasqual desmiente haber acosado a ningún trabajador y lamenta que “las redes sociales pueden destruir cualquier reputación”, ya que su poder “es tan indiscutible como altamente peligroso por la impunidad con la que se llega a extender una calumnia”.

Preguntado por si el proceso independentistas en Cataluña ha tenido algún peso en su situación, Pasqual sostiene que “quizás para algunos la posición de Lliure ante el ‘procés’ no esté muy clara, porque parece que hay que estar sí o sí, claramente a favor o en contra, tanto del ‘procés’ como de las cuestiones que se producen todos los días en la sociedad”.

“Vivimos instalados en la irracionalidad de la respuesta inmediata, que acostumbra a ser de cintura para abajo, sin reflexión. El pensamiento crítico aparece como una tara de seres débiles de indecisos. Hay que pasar obligatoriamente a tomar partido”, lamenta Pasqual.

En este sentido, recuerda que, en el contexto del ‘procés’, el Lliure, como teatro público, “facilitó los medios y el espacio para que los creadores se expresaran”, a través del ciclo “En Procés”, con una docena de dramaturgos.

“Algunos calificaron ese ciclo de justificación por mi parte. Así que no es tan raro que otros puedan ver en eso un interés en eliminarme por motivos ideológicos en encubiertos tras un supuesto maltrato o una supuesta corrección política”, sostiene.

El director se muestra muy crítico con la campaña en su contra tras la denuncia por acoso laboral por parte de una actriz, que contó con el respaldo del colectivo “Dones i Cultura”: “En los últimos meses en las redes sociales se ha decidido que he de ser sustituido con urgencia y que quien me sustituya tiene que ser mujer y joven. Me parece impensable que las bases para elegir al responsable de un teatro público del tamaño del Lliure sean la edad y el sexo”.

“No sucedió nada extraordinario que yo pueda recordar y menos aún de un ensayo de hace cuatro años”, alega Pasqual, en relación a la denuncia de una exactriz de la Kompanyia Lliure, tras la cual “Dones i Cultura” exigió su dimisión.

En este sentido, denuncia que existe una “falta de respeto” en Cataluña por los “grandes nombres del teatro”, y pone como ejemplo que a Núria Espert, que fue testigo de la situación que denunció la joven actriz, “la machacaron” cuando dio una entrevista en la que salía en su defensa. “Incluso la llamaron mentirosa”, lamenta.

Pasqual, que admite que fue un error que fuera él quien comunicara su renovación al frente del Lliure, anuncia que su relación con este espacio teatral “ha terminado”, por lo que ya no impulsará los compromisos artísticos que tenía previstos, entre ellos “El sueño de la vida”, un estreno a partir de una obra incompleta de Lorca.

En la entrevista, Pasqual resalta que se va del Lliure “profundamente satisfecho” con los “muchos logros” obtenidos en sus siete años al frente de este espacio.

“Hemos producido espectáculos importantes, hemos superado crisis, hemos conseguido premios y reconocimientos. Hemos acompañado a la sociedad en sus dudas y sus vaivenes. Y la sociedad nos ha premiado con su asistencia. Que nadie lo olvide: El Lliure no es propiedad ni de los artistas, ni de los políticos, ni de los trabajadores de la casa. Es, por voluntad propia desde sus inicios, un teatro público: pertenece al público”, concluye.