Sánchez ofrecerá la colaboración de España para atender el éxodo venezolano

El presidente español endurece su discurso: "En Venezuela no se puede decir que hay una democracia cuando hay presos políticos"

El jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó hoy su apoyo al presidente de Colombia, Iván Duque, ante el reto migratorio que debe afrontar por las personas procedentes de Venezuela que cruzan la frontera ante la situación interna en este país.

Sánchez expresó ese respaldo en su intervención en el primer acto que protagonizó en Bogotá, una recepción a la colectividad española en la residencia de su embajador y en el marco de la gira que está realizando por cuatro países latinoamericanos.

En ella recordó que este jueves se reunirá con Duque y dijo que el presidente de Colombia tiene ante sí retos y desafíos por delante como consolidar los acuerdos de paz y hacer frente a la crisis migratoria que se está viviendo en Venezuela. Una crisis de la que hablará con el mandatario colombiano y ante la que aseguró que España no es ajena.

Alrededor de 2,3 millones de venezolanos han huido de su país como consecuencia de la crisis, según la ONU, y Colombia es el principal receptor, ya que cerca de un millón se han asentado en su territorio.

Según los datos oficiales, cerca de 35.000 venezolanos cruzan a diario la frontera, especialmente por Cúcuta, algunos para abandonar su país definitivamente y otros para surtirse de bienes de primera necesidad.

Venezuela fue una cuestión presente en las reuniones que ha mantenido Pedro Sánchez con los dos presidentes con los que se ha entrevistado hasta ahora en su gira, Sebastián Piñera en Chile y Evo Morales en Bolivia.

En su conferencia de prensa junto a Piñera abogó por acompañar, junto a la comunidad internacional, un diálogo interno entre venezolanos para que resuelvan la crisis de su país, pero sin injerencia directa en la política de Venezuela.

Además, en una entrevista en el periódico chileno El Mercurio dijo que “en Venezuela no se puede decir que hay una democracia cuando hay presos políticos”.

El jefe del Ejecutivo de España aprovechó su intervención ante los residentes españoles en Bogotá para destacar que su intención como presidente es trasladar con hechos y palabras que su Gobierno está comprometido con América Latina.

Algo que aseguró que está exponiendo a los presidentes latinoamericanos con los que se está viendo en esta gira y que evidenciará también en la cumbre iberoamericana de Antigua (Guatemala) y en el G20 de Buenos Aires.

A eso sumó los contactos que ha mantenido con otros dirigentes latinoamericanos y los que está preparando con otros de ellos, como el presidente electo de México, Andrés Mauel López Obrador.

“Es necesario que España recupere o revigorice su presencia en Latinoamérica”, subrayó.

El gobernante español dijo que dos países “hermanos” como Colombia y España también tienen sus diferencias y discrepancias, aunque se mostró convencido de que con la nueva administración colombiana se podrán encontrar cauces de cooperación constructiva para terminar con ellos cuanto antes.

De la misma forma que hizo en Santa Cruz de la Sierra ante los residentes españoles en Bolivia y el martes ante los que viven en Santiago de Chile, Pedro Sánchez ratificó su compromiso para poner fin al denominado “voto rogado” y facilitar la participación de quienes viven en el exterior en los procesos electorales en España. 

Apoyo al proceso de paz

Más allá de la crisis venezolana, Sánchez trasladará en su entrevista con Duque el compromiso y apoyo de España con los acuerdos de paz firmados por las FARC y se interesará por conocer si Duque va a modificar esos acuerdos, tal y como anunció durante su campaña electoral.

Entre otros aspectos, Duque ha anunciado su intención de impedir que guerrilleros condenados por delitos de sangre puedan ser elegidos diputados en el Congreso así como eliminar la amnistía para los delitos de narcotráfico.

Además, Sánchez ofrecerá la ayuda de España para acompañar una eventual negociación con la mayor guerrilla que permanece activa en Colombia, el ELN, en caso de que Duque decida continuar el proceso de conversaciones de cara a la firma de un acuerdo de paz. En su toma de posesión, Duque se dio un plazo de 30 días para meditar su decisión, periodo que todavía no ha concluido.