Treinta familias españolas con bebés de ‘vientres de alquiler’ quedan atrapadas en Ucrania

Exteriores desaconseja cualquier proceso de gestación subrogada en Ucrania por posible mala praxis y tráfico de menores

Al menos treinta familias españolas están atrapadas a día de hoy en Ucrania con sus bebés nacidos en este país por gestación subrogada por la negativa de las autoridades consulares de España a tramitar la inscripción en el registro civil de los recién nacidos.

Andrés y Silvia (nombres ficticios) llegaron a Kiev a principios del pasado mes de julio, cuando nació su bebé, y aunque la agencia intermediaria que se encargó de gestionar el contrato con la madre biológica del pequeño les avisó de la decisión del consulado español, creyeron que sería algo temporal. “Sonaba a algo temporal, pero ya han pasado casi dos meses desde que dejaron de hacer las pruebas de ADN” por las que se acreditaba que el varón solicitante era el padre biológico del bebé, procedimiento que abría la puerta a la concesión de la nacionalidad española del niño, explicó a Efe Andrés.

El Consulado de España dejó de tramitar la documentación de los bebés nacidos por gestación subrogada el pasado 5 de julio, con el pretexto de que las pruebas de paternidad violan la nueva Ley de Protección de Datos de la Unión Europea (UE), en vigor desde mayo pasado. Las autoridades españolas argumentan que el ADN es un material sensible que no puede ser tomado de acuerdo a la nueva normativa europea.

Es una excusa que han puesto para dejar de hacer las tramitaciones por motivos políticos e ideológicos. La ley la aplican todos los países europeos, pero vemos aquí parejas de Italia, de Alemania, de Portugal que no tienen ningún problema con sus consulados y se llevan a sus hijos”, señala Silvia.

La pareja ya lleva casi dos meses un hotel en las afueras de Kiev y seguirán en Ucrania al menos hasta finales de octubre, que es la fecha en la que han obtenido cita del Consulado para solicitar la documentación para su bebé.

“De todas formas, lo que nos dicen en la Embajada es que lo normal es que nos denieguen la inscripción en el registro civil. En octubre ya nos habrá vencido el visado de turista por el que hemos entrado y tendremos que salir del país“, se queja Andrés. Y aunque en teoría podrán volver a entrar al día siguiente, están preocupados, porque no saben con quién dejar al pequeño.

“Nos sentimos muy desamparados por el Estado español. Es posible que tener un niño no sea un derecho, pero sí es un derecho nacionalizar al hijo de unos padres españoles. Lo único que le pedimos al Estado español es que cumpla con sus obligaciones”, agrega Silvia.

Exteriores desaconseja la gestación subrogada en Ucrania

La Embajada de España en Kiev ha desaconsejado el inicio de “cualquier proceso de gestación subrogada” en Ucrania al haber sido informada en los últimos meses “de posibles casos de mala praxis médica asociada a los procesos de reproducción asistida, así como de casos de posible tráfico de menores“.

Ante las reclamaciones realizadas en la Sección Consular de la Embajada de España en Kiev sobre la inscripción de menores nacidos a través de un proceso de gestación por subrogación, el Ministerio de Asuntos Exteriores ha emitido un comunicado en el que afirma que la citada Embajada “atenderá de manera individualizada a la treintena de familias españolas que se encuentran en Ucrania para informarles sobre la legislación vigente, las alternativas legales y para ayudarles a buscar la mejor solución posible”.

En todo caso, añaden, el Gobierno “tiene la obligación de preservar y proteger los derechos de las mujeres gestantes (o madres biológicas) involucradas en este proceso, independientemente de su nacionalidad, así como de proteger el interés superior del menor nacido”.

En cuanto al desarrollo de los expedientes, indica que la reciente modificación del Reglamento de la Ley Orgánica de Protección de Datos “no es la causa de ninguna paralización” ya que, como explican, “cada expediente se trata de manera individual y exige el análisis de toda la documentación presentada por los interesados” que incluye la constatación de que se está respetando la legislación ucraniana en materia de subrogación y la legislación española, así como la validez de la documentación presentada.

En este punto, señalan que en el caso de la gestación por subrogación, también se debe comprobar el cumplimiento de la Ley 14/2006 de 26 de mayo sobre Técnicas de Reproducción Humana Asistida y el resto del ordenamiento jurídico español, así como las directrices establecidas por la Dirección General de los Registros y del Notariado, dependiente del Ministerio de Justicia, que son de obligado cumplimiento para los Registros Civiles españoles.

Por ello, argumentan que el tratamiento de este tipo de expedientes requiere de “un especial cuidado” por parte de la Sección Consular de la Embajada de España en Kiev.

Por todo ello, concluye que la Embajada de España en Kiev “debe adoptar todas las precauciones necesarias para proteger el interés superior de los menores” y, a la vista de esta situación, insiste en “desaconsejar el inicio de cualquier proceso de gestación subrogada en este contexto”, recomendación que, precisan, se lleva haciendo desde el Ministerio de Exteriores desde hace años.

Ucrania es uno de los pocos países de Europa donde este método reproductivo está regulado por ley y permitido para extranjeros. Cada vez son más las parejas extranjeras que acuden en busca de una gestante ucraniana por el precio menos costoso del proceso en el país eslavo en comparación con otros, como Estados Unidos, el Reino Unido o Canadá, donde el procedimiento también es legal.