Polémica en Santiago por la supuesta autoanulación de una multa de un concejal de Podemos

Un "error de corta-pega" por parte de un trabajador de la empresa que gestiona las multas de tráfico en Santiago de Compostela atribuyó de forma errónea una multa por exceso de velocidad que correspondía a un ciudadano extranjero al edil de Tráfico de la capital gallega, Xan Duro. Así lo ha dicho este miércoles la delegada en Galicia de esta empresa, Natalia Zunzunegui, que ha comparecido en rueda de prensa junto con el alcalde de Santiago, Martiño Noriega, y el concejal afectado, después de que varios medios publicasen que Duro había firmado la retirada de esta sanción que se atribuyó mal.

No puedo anular una sanción que no existe. Es materialmente imposible retirarme una multa que nunca he tenido”, ha dicho el edil Xan Duro, que ha recordado que en el documento filtrado aparece su nombre vinculado a un número de identificación y a un número de matrícula que no se corresponde con él.

Esta situación partió de un “error de transcripción” de la empresa que gestiona las multas de tráfico en la capital gallega, tal y como han reconocido sus responsables, dado que la sanción se corresponde con un ciudadano extranjero que utilizaba un coche de alquiler en la ciudad.

Natalia Zunzunegui ha contado que la multa tiene su origen hace más de un año, en julio de 2017, y se trató de una infracción por exceso de velocidad en la ciudad, que llevaba aparejada la pérdida de puntos.

En el mes de noviembre de 2017, la empresa notificó directamente a este infractor la multa, pero, a la hora de cobrar la sanción, fue imposible localizarlo, por lo que se publicó en el boletín oficial en marzo de este año y se inició un procedimiento de “apremio” para cobrarla.

Según ha explicado Natalia Zunzunegui, de la relación de “valores adeudados al ayuntamiento” que no se pudieron recaudar en periodo voluntario el año pasado, la empresa tuvo que “retirar” cuatro nombres de los que no existían “datos tributarios suficientes para ser cobrados por Hacienda, al ser contribuyentes extranjeros y sin datos en España”.

En este documento con los cuatro nombres de extranjeros a los que no era posible cobrar la sanción fue en el que “el trabajador de la empresa comete un error y arrastra el nombre del concejal responsable” de firmarlo al hueco correspondiente a uno de los sancionados, ha explicado la responsable de la empresa.

Natalia Zunzunegui ha informado de que el “error” se “ve claramente” dado que el nombre del concejal es el único “que empieza por ‘Don'”, mientras que el resto están designados directamente sin este apelativo de respeto. “Se ve claramente que es un error de corta-pega”, ha aseverado, al tiempo que ha recordado que, en cualquier caso y aunque coincidiese el nombre –que no es el caso–, “eso no implicaría nada porque podría ser otra persona de igual nombre, lo definitivo es el DNI, que no tiene relación con el concejal”. La empresa detectó el error cometido y el documento “nunca llegó a salir del ayuntamiento”, dado que se paralizó y se está “haciendo una resolución idéntica, pero con el nombre correcto”.

La empresa detectó el error cometido y el documento “nunca llegó a salir del ayuntamiento”, dado que se paralizó y se está “haciendo una resolución idéntica, pero con el nombre correcto”.

Tanto el edil afectado, como el alcalde, han expresado su intención de llevar ante los tribunales estos hechos, alegando que el ayuntamiento proporcionó los datos sobre la existencia del error y “se publicó una información falsa a sabiendas de que no era cierta”.

Al mismo tiempo, han cargado contra el PP local, al que han acusado de “replicar” y “dar voz” a esta situación y han confirmado que trasladarán personalmente la documentación del expediente a la sede de los populares compostelanos, para que tengan conocimiento de los hechos, “aunque no la han pedido oficialmente”. También Ciudadanos de Santiago pidió explicaciones al gobierno local.

Martiño Noriega ha criticado la “difamación” que supone esta situación para un concejal “intachable” y ha criticado el “ánimo injurioso” a un año de que se celebren elecciones municipales. “Ya está bien de que se nos difame”, ha apuntado el regidor, que estudia la demanda a interponer con los servicios jurídicos municipales.