Urkullu plantea excarcelar a presos del ‘procés’ para contribuir a la distensión en Cataluña

El lehendakari, Iñigo Urkullu, cree que, si se excarcelara a los dirigentes independentistas que se encuentran en prisión preventiva, entre los que se encuentra el líder de ERC, Oriol Junqueras, y se oyera su voz en Cataluña, se podría "contribuir a la distensión" en la situación catalana. Por ello, ha llamado a la reflexión sobre su posible puesta en libertad, pese a que reconoce que sus declaraciones pueden causar "polémica".

Durante su intervención tras el primer Consejo de Gobierno de inicio del curso político, celebrado en el Palacio Miramar de San Sebastián, Urkullu se ha referido a su visita a mediados de agosto al líder de ERC, Oriol Junqueras, encarcelado en la prisión de Lledoners, y ha apuntado que así se lo pidió éste.

Además, ha señalado que con Junqueras no había tenido “un contraste directo, personal, sobre lo que ocurrió en la gestión del procés el año pasado, sino que había sido mediante otras personas”. En esta línea, ha apuntado que, “además de por razones humanitarias de la visita”, debe mantener la discreción de lo que habló por respeto al dirigente independentista y a las personas que colaboraron para que se produjera el encuentro.

En todo caso, Urkullu ha insistido en la necesidad de “llegar a un estadio de distensión, de favorecer elementos que ayuden a esta distensión”. “Y creo que, si ponemos por delante lo que es el objetivo de la convivencia social, la cohesión social, la realidad también institucional, no solo en el Estado español, la UE, en ese marco, hay personas que se están moviendo también con ese motivo y ese deseo”, ha asegurado

Por ello, ha apuntado, consciente de que lo que va a decir va a crear polémica, que “no estaría de más una reflexión sobre que, estando en un proceso judicial, que está pendiente de sustanciarse, siendo que hay herramientas que puedan condicionar lo que pueda ser un riesgo de fuga, quizá sería interesante replantearse si personas que están en situación de prisión preventiva, pudieran tener una capacidad de discurso claro ante la sociedad catalana y el conjunto del Estado” con el fin de “ayudar a interpretar lo que es el momento e interpretar también el objetivo final”.

El lehendakari ha asegurado que no entiende que el Gobierno de Pedro Sánchez apoye, con sus actuaciones, al magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena ante la querella presentada contra él en Bélgica por el expresident Carles Puigdemont, y ha apelado a la separación de poderes.

Iñigo Urkullu ha señalado que esta cuestión no se ha tratado en la reunión de su Ejecutivo, pero ha recordado que la demanda es “una actuación en base a unas declaraciones privadas del juez Llarena, más en un tono político”, y por lo tanto, “se está en el ejercicio de la politización de la Justicia, la judicialización de la política en ese enredo permanente”. De esta forma, se ha referido al hecho de que el magistrado hablara ante los medios de comunicación el 22 de febrero en Oviedo, donde acudió a un acto, sobre ‘el procés’ y el encarcelamiento de dirigentes independentistas.

En este sentido, el lehendakari ha asegurado que él, “personalmente, no entendería, desde la reivindicación permanente de la independencia de la Justicia y el respeto a las soberanías jurisdiccionales del Estado belga y del propio Estado español, una actuación de apoyo del Gobierno español en ningún caso”. “Pero es mi opinión particular”, ha apuntado.

Preguntado por si cree que debe dilucidarse esta querella contra Pablo Llarena fuera de España, Iñigo Urkullu ha apuntado que “también existen juicios a otras personas en países del extranjero por algo que hayan podido hacer en el Estado español. “La denuncia está presentada, además, por una persona fuera del Estado español”, ha añadido.

En cuanto al hecho de que la Fiscalía investigue a los Mossos d’Esquadra por identificar a personas que retiran lazos amarillos, ha manifestado que “tiene que ver con este planteamiento de la judicialización de la política y la politización de la Justicia, enredo” en el que se está “permanentemente”.

“No sé si contribuye en algo o en nada a la convivencia y la cohesión social. Creo que en Cataluña y en el conjunto del Estado estamos necesitados de rebajar la tensión, de facilitar decisiones que rebajen esa tensión. Creo que no hemos llegado a ese estadio todavía y que es necesario que todos hagamos lo posible por rebajar la tensión con un objetivo final, que es el bien común, la cohesión social y la convivencia”, ha subrayado.