El desafío cultural del Ministro Guirao y Amaya de Miguel

José Guirao nuevo Ministro de Cultura es probablemente uno de los aciertos de Pedro Sánchez al formar su nuevo Gobierno tras el traspiés de Maxim Huerta. Director del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, y del Centro Cultural La Casa Encendida de Madrid, es un gestor cultural con amplia experiencia en el mundo del Arte. Para encargarse del INAEM (Instituto de las Artes Escénicas y de la Música) cuenta con Amaya de Miguel, una mujer con acceso directo al Presidente del Gobierno y que conoce muy bien la casa por haber dirigido el Centro Dramático Nacional (CDN). Entre los dos, sobre todo, ella y su equipo, tienen que reformar el INAEM, algo que está pendiente desde que Carmen Calvo, como Ministra de Cultura lo intentó con el gobierno de Zapatero y con José Antonio Campos, que fue el responsable del Instituto y que hizo un proyecto que nunca se llevó a cabo.

El Inaem cuenta con 14 unidades. De entre ellas destacan en teatro el Centro Dramático Nacional (CDN) y la Compañía Nacional de Teatro Clásico. En baile, la Compañía Nacional de Danza y el Ballet Nacional. Y en la música, la Orquesta y Coros Nacionales de España, el Auditorio de la calle Príncipe de Vergara, el Teatro de la Zarzuela o el Centro Nacional de Difusión Musical. Además participa en diversos festivales de espectáculos como el de Almagro, Mérida o los internacionales de Granada y Santander. Es un instrumento poderoso que han burocratizado y que, como denunciaba Antonio Moral, director del Centro Nacional de Difusión Musical cuando dimitió en Abril, estaba atado de pies y manos por Hacienda.

El ex director artístico del Teatro Real de Madrid dejó su puesto al frente del Centro Nacional de Difusión Musical cansado de luchar con el Ministerio de Cultura. Antonio Moral, uno de los que mejor conoce el mundo de la música, tiraba la toalla anunciando que “en el Ministerio de Cultura manda Hacienda”. Yo me voy”, aseguraba vencido por la burocracia. Con este argumento, Moral máximo responsable y alma del (CNDM), uno de los fenómenos musicales más novedosos de los últimos años, dejaba su puesto, cansado de luchar con el Ministerio de Cultura, dominado por Hacienda, y sin que quienes tienen que dirigir el Ministerio, entre ellos, entonces, el secretario de estado Benzo diese la menor muestra de luchar por lo que debe ser la música, las artes escénicas y la cultura en general y su difusión, en el actual panorama español, hasta el punto de dejar convertido el INAEM en un simple organismo burocrático a pesar del poder que el Instituto supone para el fomento de la cultura.

El primer responsable que quiso cambiarlo José Antonio Campos convirtiéndolo en una agencia estatal con estructura más flexible, suele contar que con las estructuras actuales suele pasar, por ejemplo, que si un actor o un intérprete musical, un solista, se ponían enfermo el día antes de su actuación,  se corre el riesgo y no hacer la función, despues de rellenar todo tipo de documentos y hacer un nuevo expediente, y pedir el visto bueno de un Interventor del Estado. Es decir, burocracia en un organismo que debe tener mucho más margen de maniobra y de actuación, flexibilizando ese trámite de que cualquier gasto que supere determinados importes tenga tan largo recorrido.

En la comparecencia del Ministro de Cultura ante la correspondiente comisión del Congreso Guirao anunció la constitución de un grupo de trabajo para afrontar todos esos problemas y establecer prioridades. En cuanto a la reforma del (INAEM), Guarao mantiene que “ha sido nuestra primera ocupación·.” Es un organismo ejemplar cuya organización administrativa no está a la altura de los tiempos y amenaza con sofocar a nuestras unidades de producción”. Así, anunció que desde el 17 de julio se reuniría  un Grupo de Trabajo que estudiariá la reforma de este organismo. Este Grupo de Trabajo lo preside la directora general, Amaya de Miguel. Entre los proyectos que se están estudiando están las giras nacionales e internacionales que realizan las compañías nacionales de teatro, música y danza.