PP, PSOE y Ciudadanos ya aprobaron en 2016 una modificación ‘exprés’ de la Ley de estabilidad presupuestaria

La proposición de ley impulsada por PSOE y Unidos Podemos para quitar al Senado su capacidad de veto a la senda de déficit no será la primera reforma urgente de la Ley de estabilidad presupuestaria que se tramite, ya que hace menos de dos años el PP, el PSOE y Ciudadanos ya cambiaron la norma en apenas 20 días para habilitar a un Gobierno en funciones a modificar los objetivos de déficit.

Aquella reforma de 2016, registrada por el Grupo Popular, también fue tramitada por la vía de urgencia y en lectura única, y fue aprobada por el Congreso en apenas 20 días. La modificación, que añadía a la ley orgánica una disposición adicional, fue finalmente aprobada el 25 de octubre en el Pleno del Senado, apenas 25 días después desde su entrada en el Congreso.

Su aprobación respondía a la necesidad del Gobierno de Mariano Rajoy, en aquel entonces en funciones ante la imposibilidad de formar gobierno tras las elecciones generales de junio de 2016, de poder modificar los objetivos de déficit y de deuda.

Para ello, el Gobierno contó con el apoyo de PSOE y Ciudadanos, ya que sin ellos no podría alcanzar la mayoría absoluta necesaria para modificar una ley orgánica. También apoyaron la iniciativa PNV, Compromís, UPN, Foro Asturias, Coalición Canaria y Nueva Canarias, mientras que Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea, Esquerra Republicana y PDeCAT optaron por abstenerse.

Dos años después, son PSOE, Unidos Podemos, Esquerra Republicana y Compromís los que registran una modificación de la norma, para la cual también solicitan una tramitación por vía de urgencia y lectura única. En esta ocasión, la reforma busca acabar con la posición decisiva de la que goza el Senado en la aprobación de la senda de estabilidad.

Un cambio introducido por el Gobierno de Mariano Rajoy en 2012, que entonces contaba con mayoría absoluta en Congreso y Senado, y que estableció que, para entrar en vigor, los objetivos de déficit y de deuda debían contar con el respaldo en ambas cámaras.

La reversión de este cambio en la Ley de estabilidad presupuestaria era una de las exigencias planteadas por Unidos Podemos al Gobierno de Pedro Sánchez para negociar su apoyo a la senda de déficit. Además de los partidos que han registrado la proposición de ley, PDeCAT y PNV han manifestado su apoyo a la iniciativa.

Como hace dos años, los grupos impulsores de la iniciativa pretenden aprobar la modificación por la vía rápida, esto es, por procedimiento de urgencia y en lectura única. El primero implica reducir los plazos a la mitad, mientras que la lectura única permite resolver toda su tramitación en una sesión plenaria, sin necesidad de que la iniciativa pase por fase de ponencia ni comisión.

Para obtener la declaración de urgencia, el reglamento del Congreso señala que la solicitud debe ser formulada por el Gobierno, dos grupos parlamentarios o de una quinta parte de los diputados. Sin embargo, debe ser la Mesa del Congreso la que acuerde esta declaración, y en el Congreso PP y Ciudadanos, críticos con la iniciativa, cuentan con el control de este órgano.

En el caso de la lectura única, es el Pleno de la Cámara el que puede acordar este procedimiento, aunque a propuesta de la Mesa, por lo que de nuevo queda en manos de PP y Ciudadanos proponer esta vía para agilizar la tramitación de la iniciativa.