La supuesta injerencia rusa

Aumenta la preocupación en EEUU sobre una posible intrusión rusa en las elecciones legislativas

La preocupación sobre una posible injerencia rusa en las elecciones legislativas de EEUU crece a medida que se acerca la fecha de su celebración, el próximo 6 de noviembre, después de que empresas, candidatos y agencias de inteligencia hayan denunciado intentos de piratería del Kremlin.

El Comité Nacional Demócrata (DNC) denunció este miércoles al FBI un intento de pirateo ruso de su base de datos de votantes de cara a las llamadas elecciones legislativas de medio mandato, que renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y un tercio de los 100 del Senado. “Este intento es una prueba más de que hay amenazas constantes a medida de que nos acercamos a las elecciones legislativas y debemos permanecer atentos para evitar futuros ataques”, declaró el jefe de seguridad del DNC, Bob Lord, en un comunicado remitido a Efe.

Un miembro del Partido Demócrata que prefirió permanecer en el anonimato explicó este miércoles a Efe que los autores del ataque, del que sólo dicen que son rusos aunque no los identifican, crearon una página de inicio de sesión falsa con la misma apariencia que su web con el objetivo de recopilar nombres de usuarios y contraseñas. “Creemos que este fue el comienzo de un intento sofisticado de piratear nuestro archivo de votantes y lo estamos tratando como tal”, dijo esa fuente.

El presidente de Microsoft, Brad Smith, consideró en una nota enviada a Efe que internet “se ha convertido en una vía para que algunos gobiernos roben y filtren información, difundan desinformación e intenten alterar los sistemas de votación”. El gigante tecnológico con sede en Redmond (Washington, EEUU) ha sido una de las últimas compañías en tomar partido en contra de la hipotética intromisión rusa en los próximos comicios.

Microsoft cerró en las últimas horas seis sitios web falsos, incluidos algunos pertenecientes al Senado de EEUU y centros de pensamiento estadounidenses, creados por un grupo de piratas informáticos vinculados supuestamente con el Gobierno ruso. Estas páginas web “podrían haber sido utilizadas para lanzar ciberataques contra candidatos y otros grupos políticos antes de las elecciones de noviembre”, de acuerdo a la compañía.

Entre las instituciones afectadas por este ataque se encuentran el Instituto Hudson, un centro de pensamiento conservador con sede en Washington que ha participado de forma activa en las investigaciones sobre la injerencia en Rusia, y el Instituto Republicano Internacional, un grupo sin fines de lucro que promueve la democracia en todo el mundo.

Otra de las grandes compañías del sector tecnológico, Facebook, también eliminó este martes más de 650 páginas, grupos y cuentas de su red social y de Instagram, de su propiedad, con lazos con Rusia e Irán y que estaban involucradas presuntamente en varias campañas de desinformación.

La red social fundada por Mark Zuckerberg ya se vio en el centro de la polémica en las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2016 por el uso de su plataforma para difundir bulos y noticias falsas para influir en los resultados y sembrar cizaña.

A finales de julio, Facebook anunció que había desactivado 32 cuentas y páginas en su red social y en Instagram que estaban coordinadas en una presunta campaña de desinformación identificada a escasos meses de que se celebren las elecciones de medio mandato.

El nerviosismo sobre la intervención del Kremlin también existe entre los candidatos a ocupar o mantener posiciones en el Congreso en noviembre, que ya han denunciado ataques cibernéticos rusos.

La candidata demócrata Tabitha Isner, que se presenta por el segundo distrito legislativo de Alabama, informó hace dos semanas de que el sitio web de su campaña electoral “ha sufrido más de 1.300 ataques sin éxito desde direcciones IP procedentes de Rusia”.

Por su parte, el senador por Florida Bill Nelson, que buscará la reelección en noviembre, aseguró en una entrevista con el diario “Tampa Bay Times” que numerosos operativos rusos “han penetrado en algunos de los sistemas electorales” de ese estado para interferir en los comicios legislativos.

Hasta ahora, Moscú ha negado rotundamente su intención de entorpecer las elecciones de noviembre, una postura que la inteligencia estadounidense no se cree.

“Rusia intentó entrometerse en las últimas elecciones y continúa participando en operaciones de influencia maligna hasta el día de hoy. Esta es una amenaza que debemos tomar muy en serio y abordar y responder con determinación y con un enfoque feroz”, dijo a principios de mes el director del FBI, Christopher Wray.

El director de Inteligencia Nacional de EEUU, Dan Coats, aseveró entonces que su agencia continúa observando “una amplia campaña de mensajes de Rusia para debilitar y dividir” al país, cuyo futuro político se decide en gran parte el próximo 6 de noviembre.